| |
Un libro que se lee en catorce horas.
|
| |
La combinación sonora de cientos de voces, tonos y ritmos, de niños y niñas, de hombres y mujeres, de
escritores, poetas, promotores culturales y algunos funcionarios, inundaron el lunes 8 de noviembre la sala
Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes de Ciudad de México, en lo que fue la lectura ininterrumpida en
voz alta, durante catorce horas, de la célebre novela
Cien años de soledad,
de Gabriel García Márquez.
El singular acto se realizó como inició de las actividades de la semana "Presencia de Colombia en
México", que desde ese lunes, y hasta el próximo 18 de noviembre, se desarrolla en distintos foros
del Distrito Federal azteca, y tuvo como telón de fondo la obra plástica creada ex profeso por el
colombiano Luis Ricaurte, titulada Buen día.
La lectura inició a las 9 de la mañana con la participación del embajador de Colombia en México, Luis
Guillermo Giraldo Hurtado y Silvia Molina, titular de la Dirección de Literatura del Instituto Nacional de
Bellas Artes, quienes dieron paso, una tras otra, a cientos de voces que encarnaron a las seis generaciones
de la familia Buendía y evocaron la fundación y atmósfera de la población mítica de Macondo.
La dinámica consistió en que cada participante leyera una página de las 432 que integran el volumen
publicado por Editorial Diana; los pequeños leyeron sólo la mitad. Y a cada uno de los lectores se
entregó un sencillo diploma en reconocimiento a su participación.
Entre las diversas actividades de "Presencia de Colombia en México" se incluye la Segunda
Muestra de Cine Colombiano, en la Cineteca Nacional y en los Cinemas Lumière, donde se presentan cinco
largometrajes de reciente producción: El carro,
dirigida por Luis Orjuela; La primera noche,
de Luis Alberto Restrepo; María llena eres de gracia,
de Joshua Marston; La mujer del piso alto,
de Ricardo Coral y Perder es cuestión de método,
dirigida por Sergio Cabrera.
La pianista Claudia Calderón ofreció un concierto el 10 de noviembre en el Museo Nacional de Arte. Se
llevaron a cabo también, en la Ciudad Deportiva de la Magdalena Mixhuca, las Primeras Olimpiadas Deportivas
y Recreativas de colombianos en México, así como muestras gastronómicas y artesanales en las delegaciones
Iztacalco y Tlapan, donde se realizó el Festival Su Majestad la Cumbia, en cuyo contexto se presentaron
niños colombianos y mexicanos bailando danzas folclóricas colombianas y tocando instrumentos tradicionales
de ese país.
Para la lectura pública de Cien años de soledad
la Embajada de Colombia extendió invitaciones a potenciales lectores, entre ellos políticos y otras
figuras prominentes del mundo de la cultura y de la esfera pública en México. El embajador, Luis Ignacio
Guzmán, recordó que la historia de la familia Buendía fue escrita en Ciudad de México.
La lectura coincidió con la noticia de que otra novela de García Márquez, El amor en los tiempos
del cólera,
será llevada al cine por los estudios New Line, que compraron los derechos al productor Scott Steindorff,
quien a su vez los había comprado al autor, entregándole —según la información—, un millón de
dólares como parte de un total de 3 millones. New Line deberá pagar los 2 millones de dólares restantes
al autor colombiano.
El guionista Ron Harwood, conocido por su adaptación de El pianista,
ganadora de un Oscar, será el encargado de adaptar la historia de los amores contrariados entre Florentino
Ariza y Fermina Daza, que se extenderán a lo largo de sus vidas.
"Se trata de una de las mejores historias románticas de todos los tiempos, que ha llegado a
múltiples generaciones por todo el mundo", indicó el vicepresidente de New Line, Mark Ordesky, en un
comunicado. Steindorff se mantendrá unido a la realización de este filme como productor y su presencia ha
sido crucial tanto a la hora de conseguir los derechos, como en la contratación del guionista. "Ron
sabe cómo tratar el material literario", resumió el productor.
Según Steindorff, el premio Nobel de Literatura había recibido, y rechazado, cerca de medio centenar de
ofertas para llevar esta novela a la pantalla. De hecho, para Steindorff fueron dos años de llamadas y
negociaciones hasta conseguir el "sí" de García Márquez, un tiempo que, en su opinión, ha
valido la pena. "En el corazón de este libro hay un personaje que persigue el amor de una mujer
durante 50 años, así que un plazo de dos años me suena razonable", indicó el productor en
referencia a su espera.