Letralia, Tierra de Letras
Año IX • Nº 118
22 de noviembre de 2004
Cagua, Venezuela

Depósito Legal:
pp199602AR26
ISSN: 1856-7983

La revista de los escritores hispanoamericanos en Internet
Noticias
Presentan
nuevo diccionario de lunfardo


¡Comparte este contenido! Compartir en Facebook Compartir en X Compartir en WhatsApp Enviar por correo

 
Oscar Conde, el descifrador del lunfardo
Oscar Conde, el descifrador del lunfardo.
Hace unos días fue presentada en Buenos Aires la segunda versión del Diccionario etimológico actualizado del lunfardo, una obra contentiva de 6.000 entradas coordinada por el académico Oscar Conde, experto en lingüística griega, didáctica de las lenguas y literatura clásica, docente e investigador de esas materias en las universidades de Buenos Aires, de Ciencias Empresariales y Sociales y del Salvador.

La actualización de la investigación original, publicada en 1998, incorporó unas seiscientas nuevas acepciones de términos ya registrados y añadió más de un centenar de nuevas voces. "La mayoría de las palabras nuevas son creadas por los jóvenes en diferentes ámbitos, como el rock, la cumbia villera, el deporte, el mundo de la droga, el psicoanálisis", explicó el lingüista, cuyo criterio de selección es el conocimiento del término más que su uso.

Los términos que usan hoy sobre todo los jóvenes son, según Conde, parte del lunfardo. Así, junto a clásicos como chamuyo, faso, mina y chanta figuran otros más modernos como mandanga, pocaonda, vitamina y ricotero.

"Si me dicen un vocablo y lo entiendo aunque no lo use, esa voz debe considerarse parte del habla cotidiana", dijo, y consideró que pueden existir muchas palabras que manejan los jóvenes y que todavía no están generalizadas entre los adultos. "Por ejemplo, los chicos usan ‘alto’ para destacar algo lindo o de buena calidad".

Miembro de número de la Academia Porteña de Lunfardo, Conde aspira a tener en cuenta los términos usados al menos durante dos años y expurga del lexionario los internacionalismos que se usan y escriben igual que en su lengua de origen (gay, tanga, coiffeur) y los que son adaptaciones al castellano de cuestiones técnicas (chateo, faxear, escanear).

Tampoco considera como lunfardo los americanismos, términos usados por los hispanohablantes en diferentes países y a los seudolunfardismos, palabras que todo el mundo cree que son lunfardas y en realidad son vocablos españoles como plomo, espichar (morir) o mechera (ladrona de tiendas).

"Para el caso de los internacionalismos, pensar que reality show, thriller o Internet son términos lunfardos, cuando se usan en casi todos los países del mundo occidental, sería parecido a sostener que la Argentina es el ombligo de la Tierra", dijo Conde.

Consciente de expresar una concepción diferente a la sostenida por otros estudiosos de la lengua, Conde define el lunfardo como parte del dialecto que se habla todos los días en las grandes urbes del país y también en algunas ciudades de países limítrofes.

"No es cosa del pasado", dijo Conde, y agregó que considera equivocada "la posición oficial de la Academia Argentina de las Letras, que juzga al lunfardo como el habla de la delincuencia que se formó con aportes de la corriente inmigratoria de fines del siglo XIX, que fue difundido por el sainete y por el tango y que llega hasta 1920 o 1925. ¿Cómo llamarían a palabras que surgieron después de esa fecha, como trucho, por ejemplo?".

Efectivamente, en el prólogo del Diccionario del habla de los argentinos, recientemente reeditado por el diario La Nación, el presidente de la Academia Argentina de Letras, Pedro Barcia, define al "lunfardo histórico" como la jerga de ladrones y delincuentes que nació y se desarrolló entre 1870 y 1920. El académico escribe allí que "el hecho de que se incorporen lunfardismos de origen en el habla coloquial porteña, y también en la argentina general, no ‘lunfardiza’ el lenguaje porteño".

Según Barcia, "esos conceptos son de mi responsabilidad y no de la academia. Naturalmente, ésta del lunfardo es una cuestión disputada y, por lo tanto, debo atención a toda posición diferente de la mía, cuando está fundada en argumentación, aunque no concuerde con ella y aun la combata. Expreso mi respeto a la persona de Oscar Conde, autor de seria laboriosidad en el campo del lunfardo, aunque no coincidamos en las concepciones".

El primer diccionario lunfardo, de Antonio Dellepiane, de 1894, lleva como subtítulo: "El idioma del delito". "Como los primeros interesados fueron los criminalistas o policías, se pensó que era una forma de los delincuentes", explicó Conde, que se une a la hipótesis de José Gobello —autor de un diccionario de lunfardo que lleva cuatro versiones, editadas entre 1959 y 2004— al rechazar que este vocabulario haya nacido en las cárceles.

También Enrique Santos Discépolo participa en la discusión sobre la legitimidad del lunfardo: "No entiendo por qué es más propio robar que afanar... Me hacen gracia esos que creen que los idiomas los han hecho los sabios. Si la necesidad de un pueblo es capaz de crear un genio, ¿cómo pretenden que se detenga en la creación de una palabra que le hace falta?".

Algunos de los nuevos vocablos incorporados a la segunda versión del Diccionario etimológico del lunfardo son bagarto (persona fea, especialmente de género femenino), federico (miembro de la Policía Federal Argentina), figureti (que simula ser importante o que se esfuerza por aparecer en los medios de comunicación junto a estrellas o figuras), mandanga (marihuana), maraca (hombre afeminado o varón homosexual), pituto (cosa cualquiera cuyo nombre se ignora o cuya especie no puede revelarse) y pocaonda (antipático, odioso, agreta), entre otros.

 

Además en esta edición:
Javier Alvarado gana premio Neruda de poesía

Muere el diseñador y escritor David Consuegra

Más de mil autores participaron
en el I Concurso Cruel de Relatos


Todo un éxito la Feria de Santiago

Expertos evaluarán el estado del catalán

Cristina Sánchez-Andrade,
ganadora del Premio Sor Juana 2004


Un letraliano entre los finalistas del premio Plaza Mayor

Inician publicación de las Obras completas
de Ortega y Gasset


Finalmente Wal-Mart pudo abrir su tienda en Teotihuacán

Culmina la Feria del Libro de Oaxaca

Vargas Llosa convierte la presentación de su ensayo
en clase magistral


Una Biblia manuscrita por miles de portugueses
irá a la Biblioteca de Alejandría


Miami celebró su fiesta editorial

Premios franceses
a un escritor joven y a una escritora fallecida


En catorce horas fue leída Cien años de soledad

Juan Villoro gana premio Herralde de Novela

Presentan nuevo diccionario de lunfardo

El Cervantes inaugura en São Paulo
la Biblioteca Francisco Umbral


José Luis Mejía presenta el poemario Sólo sonetos solos

Luísa Castro gana el Torrente Ballester
con Una patada en el culo


Fallece a los 89 años el escritor Xavier Casp

Diccionario fraseológico es presentado en España

Bolivia tendrá su ley del libro después de veinte años

Santiago inicia construcción
del Centro Cultural Palacio de La Moneda


España entregó sus premios nacionales
de traducción e historia


Todo un éxito la I Feria del Libro de Chacao

Entregan premio Nezahualcóyotl
a la poeta Natalia Toledo Paz


Realizan en México
24ª Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil


Lanzan plan para impulsar el cine venezolano

Expertos internacionales hablaron sobre Neruda

Realizan en Salamanca congreso de bibliotecas públicas

Cartas de María Zambrano y Reyna Rivas
en libro de Monte Ávila


Rosario fue la sede de nuestra lengua

Falleció el escritor colombiano Manuel Zapata Olivella

Niños de Gran Canaria
conocerán dramaturgia de Aquiles Nazoa


Todo listo en Guadalajara

Escritores discutirán en Cali en torno a derechos humanos

Realizarán en diciembre
un encuentro sobre Dulce María Loynaz


Príncipes de Asturias presidirán entrega del premio Lorca

       

Aumentar letra Aumentar letra      Reducir letra Reducir letra



Creada el 20 de mayo de 1996 • Próxima edición: 17 de enero de 2005 • Circula el primer y tercer lunes de cada mes