Lecturas de poesa en apoyo a afectados por el volcn en La Palma

Saltar al contenido

Reinaldo Chaviel:
Ese libro de amor

domingo 28 de marzo de 2021
¡Compártelo en tus redes!
Reinaldo Chaviel
Reinaldo Chaviel: “El amor es superior a la muerte”.

Escritos en el cuerpo, el poemario de Reinaldo Chaviel, debería ser un libro de bolsillo para que los enamorados lo carguen y lo lean en cualquier lugar y a cualquier hora. Lo he disfrutado a solas en un parque, en la pantalla del teléfono, recitando para gente invisible, y no sólo me he sentido emocionado con esta visión: he vivido unos instantes usando los ojos con que Reinaldo mira el cuerpo y define los sentimientos.

Tantos días de soledad
marcan el cuerpo
cuando regreses
con tu tibia piel
harás cantar mi corazón

Así dice uno de sus poemas, como manteniendo el amor en la esfera preciosa de los trovadores o en el decibelio de Lord Byron.

Aunque no deja de establecer una descripción de su tiempo anímico, cuando escribe unos poemas que son como la almendra del poemario, la personalidad del libro:

Las ventanas vuelan en búsqueda del sol
mientras tanto yo,
viejo mandarín de las angustias
junto a mi compañera a punta de sonrisas
matamos el odio que ronda nuestra casa

Poeta y narrador, asentado en Barquisimeto y completamente poseído por crepúsculos y canciones, el maestro Reinaldo Chaviel es un delicado testigo de esta época, tiene los ojos abiertos a toda hora, inclusive cuando duerme, porque sin ninguna duda detalla sus sueños, los convierte en cierto misterio resonante que se cuela en sus versos. Sé que el maestro Chaviel es un observador constante y persistente: su sensibilidad nota lo que muchos pasan por alto. Eso hace que su poesía tenga la hondura necesaria a la hora de invocar cuerpos y almas. El amor como deleite y sufrimiento.

La voz de Chaviel es sabia pero también intuitiva, se deja llevar por una corriente de emociones que jamás pierden nobleza.

Bajo ese sufrimiento se puede cantar, se puede celebrar estando aherrojado por una de sus penas. Esto es completamente normal cuando se habla de amor. Y si se concentra la cuestión en las interminables aventuras que el alma consigue en un cuerpo ajeno, en un cuerpo fundado en belleza, entonces el canto será como taladrar un corazón para hacer un nido.

Arthur Schopenhauer se quejaba porque los filósofos habían abandonado el tema del amor, siendo tan importante. El amor que fungía como tema eterno de todos los poetas. Schopenhauer aludió a Platón, quien fue uno de los pocos en tratar el tema del amor. Pero se lanzó en dura crítica con muchos otros. “Lo poco que de él dice Rousseau en el Discurso sobre la desigualdad es falso e insuficiente. La definición de Spinoza merece citarse a causa de su extremada sencillez: ‘El amor es un cosquilleo acompañado por la idea de una causa externa’. Kant, en la tercera parte del Tratado sobre el sentimiento de lo bello y de lo sublime, toca tal asunto de una manera harto superficial y a veces inexacta, como quien no es muy ducho en él”.

La voz de Chaviel es sabia pero también intuitiva, se deja llevar por una corriente de emociones que jamás pierden nobleza. Me hizo recordar a los poetas árabes del más lejano pasado.

En una remota antigüedad, inclusive antes que apareciera el islam, los beduinos tenían la poesía como lenguaje, como idioma cotidiano. El hombre beduino atravesaba desiertos repitiendo versos que creaba para tener siempre presente a la mujer que lo esperaba o que había dejado atrás. Según ensayo de Mar Gómez Renau, “en esta poesía, esencialmente intuitiva, el poeta debía resolver el problema entre la forma y el contenido. Así como en griego la palabra poesía sugiere trabajo, elaboración, forma, en árabe Si’r indica conocer y/o sentir, es decir ‘percepción afectiva’. Para un beduino la poesía es una cosa que se agita en su pecho y que sus labios profieren”.

Desde la última conversación que tuvimos hasta esta lectura que he realizado con sumo placer, Reinaldo Chaviel no sólo ha sido un amigo, un poeta del grupo larense que lleva sus poemas y sus narraciones de esquina a esquina y por todos los puntos cardinales del expresivo universo barquisimetano: también me ha parecido un sabio que nunca ofrece consejos, pero alarga su mano amistosa a cada instante. Y este poemario, Escritos en el cuerpo, es un gesto altamente musical, como si un amigo les regalara a muchos otros una guitarra hecha por allá, y un frasco de pasiones para que conozcan las diversas rutas del paisaje donde reside la poesía.

 

“Escritos en el cuerpo”, de Reinaldo Chaviel
Escritos en el cuerpo, de Reinaldo Chaviel.

La entrevista con Chaviel

—Tu poesía eres tú. ¿Cuándo comenzaste a detallarte, a analizarte, a sentirte que escribías y vivías poesía? ¿Qué marcó en tu infancia el destino poético?

—Siendo adolescente sentí la necesidad de escribir poesía, una forma de decir las cosas de otra manera. Creo que siempre he vivido en estado poético. Ese destino quedó marcado por la influencia de mi padre, todas las noches leíamos poesía o recitábamos.

—El amor es como un centro, un punto primordial en algunos de tus poemas. ¿Tiene un significado superior a la muerte, por ejemplo?

—El amor es superior a la muerte. Después de morir seguimos vivos en la evocación de quienes nos recuerdan y nos leen.

—Escribir, en el fondo de todo, ¿es encontrarte con cierta felicidad de ser tú?

—Escribir es mi mayor felicidad. Es un modo de vida.

—¿Cuál ha sido tu sueño más preciado?

—Que los movimientos artísticos-culturales tengan relevancia primordial en el mundo.

—¿Qué parte de la vida no puedes explicar, qué se te escapa?

—La muerte de Ana, mi mujer.

—¿Cuál es tu gran pasión?

Dentro de la intensa desgarradura que sufre mi país, me siento más venezolano que nunca.

—La lectura, la lectura hace posible tus sueños.

—¿Estás muy cerca de ti o te mueves como si estuvieras en un lugar que no te corresponde?

—Tengo el sumo placer de estar siempre muy cerca de mí.

—¿Dónde vives? ¿Casa? ¿Familia? ¿Apartamento? ¿Perros? ¿Gatos?

—Vivo en una casa solo, acá me visitan mis hijos. Ningún animal, muchas plantas.

—¿Qué haces en esta etapa de peste y dramas?

—Leo mucho y escribo menos, converso por teléfono y sueño.

—¿Cómo ha cambiado dentro de ti la ciudadanía en relación con Venezuela?

—Dentro de la intensa desgarradura que sufre mi país, me siento más venezolano que nunca. Y acá en Venezuela resisto y espero la luz al final de la tormenta.

—Hay gente siempre definiendo lo que es poesía y hasta apropiándose de la poesía, aunque es tan inatrapable. ¿Tienes una idea que te defina lo que es poesía?

—Es el enigma que nos inquieta, y en su búsqueda nos emocionamos y maravillamos, entonces nuestros labios profieren los versos del poema.

—¿Qué duele más hoy en día? ¿Qué te conmueve más?

—Que Venezuela esté diseminada por todo el mundo.

José Pulido