Creo que la ceguera es amanuense de algunos grandes escritores entre los que destacan, como bien lo dice el amigo Pulido, Homero y a ese gran monstruo de la Literatura que fuera Borges, in
vidente en su última etapa de escritor; el mismo Jhon Milton y Paul Groussac, adiciono, en esta singular reseña que José Pulido le hace a la obra de su amigo personal Alberto Hernández quien, según él, se hace apologista de tal condición tal vez, agrego yo, por exceso de lecturas y por labrar la palabra escrita desde muy temprana edad , a los “Los poemas ciegos, borgeanas de Alberto Hernández”. Este prólogo de Pulido nos nos recuerda el hecho del amor por las Letras…

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