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Uno o dos de tus gestos, el más reciente libro de cuentos de Jorge Gómez Jiménez, editor de Letralia

Tarot de los adverbios

sábado 30 de marzo de 2019
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A Callas, La Divina
Piangete voi la mia
Regina?

Prima Donna,
el santiamén es ahora.

Este tu metrargite de Cibeles ha traficado con los naipes de las pordioseras del sol y con el iris sigiloso de los adverbios de tiempo, convengo en que ahora conserva sobrado azul, harto grana, pertinaz azafrán, repujado embrujo argentino para ser tu testigo y eje de infortunio bienaventurado, esa daga tan lastimosamente incrustada en tus cuerdas, acero que te desposa con el fuego inmaterial, crepitas en todas sus piras, te inmolas en todos los templos, sucumbes a todos los filos.

Ahora mientras la congoja de Deméter perfila el rostro de las estaciones también dibuja tu faz de pájaro triste, tus alhajas no son oropel, monarcas, príncipes, bohemios y ensimismados ungen la daga con los prodigios de sus reinas en tu gemido de deidad titánica abatida por el miedo, piélago que deplora la sima que le abraza, tu voz.

La huella del reposo de la luna sobre los sagrados robles druidas cincela tu diadema y a su estallido de firmamentos concurren divinités du Styx, ángeles huérfanos, fantasmas de Sodoma, magas abandonadas, Pandora, Prometeo, Urano, Venere Anadiomene, Antígona, la esfinge, Pasifae, Fedra, Zeus metamorfoseado en sus víctimas y el sempiterno coro de cautivas troyanas.

Ahora es el desamparo, es la gitana cigarrera.

O sventurata Ifigenia,
ahora es el espejo donde nos conversa Tiresias, ese hijo que desde siempre cargamos dentro y demoramos en traer a la luz, presagio de letras postergadas en los umbrales de la casa de nuestros astros —hado—

(Coro: Inflamado el velamen de sus naves los aqueos ahora parten a atropellar vírgenes abrazadas a estatuas, el sol calcina las alas de Ícaro, Orfeo conmueve a Perséfone, Casandra aúlla, la hoguera funeraria de Hefestión consume un continente, muere el minotauro, las bacantes engullen la carne del dios-sacerdote-rey)

Hoy semejante a celaje desprendido del carruaje de Faetón, tu metáfora vagabunda merodea por los mitos prohijando un nombre en el éter, otro en la tierra y uno más en los abismos. Empero, en los anillos de las eras con primoroso abandono sólo inscribes cual haikú cercenado sinóptica dríada: casta diva.

Víctor Manuel Iravedra
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