“El amor fingido del comandante Antúnez”, de P. G. de la Cruz
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Poemas de Bajo infinito

miércoles 21 de junio de 2017

“Bajo infinito”, de Claudia Noguera Penso

Bajo infinito
Claudia Noguera Penso
Poesía
Edición de la autora
Washington (EUA), 2017
ISBN: 978-980-407-049-5
40 páginas

Ya en mis puertas
no se dice ausencia
en esta casa no cabe más la palabra inventada
el futuro en dos manos
el silencio que no se acaba nunca
en mi casa no entra nadie que no tenga tu nombre
se derrumban las estaciones,
un otoño por caer
un invierno solitario y calmado
una primavera ávida
desesperada por salir.
Sólo el verano tibio llega para cubrirme cómodo
como es, como debe ser.
Sólo abro la puerta para esperarte.

Te veo siguiendo la orilla
leyendo tus manos
como único mapa posible para encontrarme.

 


 

No hablo de cuerpos
de ninguna piel
de redomas, círculos aún abiertos
no tengo pasado para quedarme.
Todo se diluye, espaciado y en secreto
sólo recuerdo un olor
el tuyo.
Que es tierra húmeda
y persiste en moldearse con el peso de lo liviano

 


 

Dame tu cuerpo
como amuleto
ese que llama a la suerte.
Esa fe tan lejana a la mía
que me sostenga
en este hilo que se quiebra.
Esa distancia, ese gusto a intemperie,
de estar solo, muy solo.
Déjame ese sabor para que te sienta
cuando tenga sed,
y camine en cualquier desierto.

Dame lo que puedas:
los extremos, la sombra, la página en blanco
los desechos, el amparo
el ardor y cualquier silencio.

 


 

Yo bebo el café cada mañana
con el último sorbo
se va la nostalgia
que recién se formó
durante el sueño.

 


 

Del amor recuerdo la trayectoria de la bala.
Gabriela Rosas.

El amor,
cuando lo encuentras,
es como un amuleto
vamos a cuidarlo.
Dóblalo pequeño, cuadrado y tuyo.
Que quepa en el bolsillo
del corazón.

 


 

Ya no huyo
ni busco,
me remonto
a la que una vez fue mi casa.
Ya no me tiemblan las manos
ya puedo verme de nuevo
caminando el mismo sendero de cenizas.
Ya no temo a la brevedad del sosiego
ni a la muerte,
soñar con mi padre
y su último abrazo.

No le temo a lo oscuro que ha vuelto,
y que me llama por mi primer nombre.

He vencido.

Claudia Noguera Penso
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