Saltar al contenido
Uno o dos de tus gestos, el más reciente libro de cuentos de Jorge Gómez Jiménez, editor de Letralia

Siete poemas de Sasha Reiter

• Viernes 16 de febrero de 2018

Traducidos del inglés por Isaac Goldemberg

Sobre la poesía de Sasha Reiter

Luis Benítez

Parafraseando al autor, podemos afirmar que las palabras acuden fácilmente a un poeta, mas agregar también que es la calidad de esas palabras, la exacta combinación de éstas, el juego de reverberaciones, alternancias y modificaciones de sentido que se produce entre esas palabras escogidas, el factor que define que nos encontramos ante un genuino poeta, que son ciertas y muy determinadas palabras las que establecen que nos hallamos ante un auténtico representante del género.

Un fenómeno de esa envergadura es lo que se aprecia en el curso de la lectura de los poemas de Sasha Reiter: textos que dialogan e interactúan entre sí y luego con su lector, como una polifonía que despliega los matices y recovecos, las tonalidades y los paisajes de un universo que ya es propio de Reiter, edificador de unos sentidos que, en su conjunto, interpelan a la condición del hombre de nuestro tiempo con un multifacético interrogante.

La poesía de Reiter es un devenir de la pregunta a la respuesta y de ésta a la siguiente pregunta, comprendiendo el autor, muy cabalmente, que la poesía contemporánea no es un sistema cerrado sobre sí mismo sino, muy por lo contrario, una apertura mayúscula y arriesgada que nos dirige hacia los límites mismos del lenguaje y aun nos impulsa más allá.

La poesía de Reiter es un exitoso intento de nombrar lo indecible de un modo honesto y directo, muy concentrado en la alternancia de la alusión y la elusión que refieren por ausencia, por indicio, por marca, antes que por clausura de sentidos. Poesía fuertemente polisémica, ya desde estos inicios que marcan el auspicioso comienzo que precede a los mejores logros de un desarrollo que tanto esperamos como presentimos sus lectores.

Así es como el mundo regresa

no con una detonación,
no con un estallido, sino con la lenta y retorcida evanescencia
de un pariente lejano,
pugnando por recordar si lo habrás conocido,
quien es demasiado viejo para comprender,
si acaso, las pocas implicaciones de su muerte.

No existe una edad de hielo eterna,
no existe un huracán de hermosas flamas encarnadas,
sólo los varios cientos de años en los que
las niñas se hacen mujeres y hombres los niños.

Si vivieras el tiempo suficiente para verlo,
entonces podrías notar
las terribles infecciones, inmunes a tus medicamentos,
o el gris descoloramiento de los líquidos
que gotean del caño de tu cocina.
Quizás sientas el aire volverse más denso
o escuches el chismear
de los crecientes y enmarcados rostros en los entierros
poniéndose más jóvenes y más hermosos con el tiempo.
Quizás, si existen más como tú,
ellos analizarán la disminución demográfica
de la cultura y sus pueblos
o fabricarán más cohetes
y volarán a colonizar de nuevo.
Pero no habrá más como tú,
de hecho, no hay tú,
y ni siquiera yo estaré allí para ver
el desbordado crecimiento en su pleno predominio.

Los últimos de nosotros no recordaremos la vez
en que tú y yo conversamos de cómo
se deteriora el tungsteno a 181 w en 121 días,
y no encontrarán esta página por entre
todas las cenizas que alimentarán a la madre,
quien despertará de su sueño
como un comatoso atravesado por la luz de un sol en lento ascenso.

This is the way the world comes back

not with a bang,
not with a crash,
but the slow writhing fade
of a distant relative,
whom you struggle to remember ever meeting,
who is too old to understand
the few, if any, implications of their death.

There is no eternal age of frost,
there is no hurricane of pretty crimson flames,
only the several hundred years, in which
girls become women and boys men.

If you were to live long enough to see it,
then you may notice
the dread infections, immune to your meds,
or the grey discoloration of the liquids
that drip from your kitchen sink.

Maybe you would feel the air thicken
or hear gossip
of the increasing framed faces at funerals
getting younger and more beautiful with time.
Maybe, if there are more like you,
they will study the demographic decline
of culture and its peoples
or build more rockets
and fly away to colonize anew.
But there will not be more like you,
in fact, there is no you,
and not even I will be there to see
the overgrowth in its full supremacy.

The last of us will not remember the time
when you and I chatted of the way
tungsten deteriorates into 181w in 121 days,
and they will not find this page among
all the ashes that will feed the mother,
who will rouse from her slumber
like a comatose pierced by the light of a slow-rising sun.

 

Puesta de sol

Una sangre espesa estrangula mis arterias.
Lágrimas de cera reducen mi visión a sombras en la oscuridad.
La desgarradora sensación de desapego llena mi tejido con alfileres y agujas.
Sé que todo acabó mientras retrocede mi aliento y ardientes capilares congelan
mis brazos en mórbida rigidez.

Sunset

Thick blood chokes my arteries.
Wax tears reduce my vision to shadows in the dark.
The harrowing sensation of detachment fills my tissue with pins and needles.
I know it is done as my breath recedes and hot capillaries freeze
my arms into morbid stark.

 

Llévate todo

El chorro de la ducha lava la arena de mi cara
mientras me detengo lo suficiente para verte
desvaneciéndote debajo de tus sábanas de lino.

No te vayas,
quiero susurrarte al oído,
gritar a tus lágrimas secas,
escribir en el cielo con un avión a chorro.
Pero no lo hago.
Porque te has alejado demasiado para oír un susurro,
demasiado insensible al sonido de mis gritos,
y yo le temo a la altura.

Suelto una risa
porque reír es mejor que herir.
El calendario está vacío,
colgando sobre una pared agrietada
con todas sus hojas rotas y arrojadas
a nuestro rebosante tacho de basura.

Quiero darle una patada,
tumbarlo
y mirar el contenido de nuestros años
derramarse en mí
como un río de sangre perdida.

Pero estoy demasiado agotado.
No quiero recuperar mi corazón.
No quiero pegar esas hojas
coleccionadas en orden cronológico.

No quiero las pinturas que hicimos juntos,
las palabras que lamento haber dicho
o esos poemas que nunca has leído.

No quiero las horas que dedicamos
a disipar la responsabilidad con un soplo
mirando telecomedias sobre la mugrienta alfombra.

Llévate todo.
Llévate el silencio.

Take everything

The showerhead washes the grit from my face
As I slow down long enough to see you
Fading under your linen sheets.

Don’t go,
I want to whisper into your ear,
Scream at your dry tears,
Write in the sky with a jet plane.
But I don’t.
Because you’re too far gone to hear a whisper,
Too numb to the sounds of my screams,
And I’m afraid of heights.

I let out a chuckle
Because laughing is better than wounding.
The calendar is empty,
Hanging on a cracked wall
With all its pages torn and tossed
Into our overflowing garbage bin.

I want to kick it,
Knock it over
And watch the contents of our years
Spill by me
Like a river of lost blood.

But I’m too tired.
I don’t want my heart back.
I don’t want to tape those pages
Collected in chronological order.

I don’t want the paintings we made together,
The words I regret saying
Or those poems you never read.

I don’t want the hours we devoted
To blowing away responsibility
Watching sitcoms on the filthy rug.

Take everything.
Take the silence.

 

Funeral

De pie a tu lado,
te veo por la primera vez,
distinto a mí, absuelto.

Funeral

Standing at your side,
I see you for the first time,
Unlike me, absolved.

 

Hombre de guerra

Lo intenté. Lo intenté.
Me esfuerzo tanto.
Lo lamento.
Las palabras acuden fácilmente a un escritor.
Yo arrojo mi culpa en una caña de pescar,
con una lengua filuda para mi gusano,
y antes de que puedas resistir,
estás siendo despellejado y frito para la cena.

Esta es la obra de un hombre de guerra.

¿Qué ocurre después que cae el telón?
¿Cuándo han ganado los héroes y las heroínas su batalla final?
¿A dónde van los insomnes
cuando comienzan a soñar?

¿Qué les sucede a las canciones de amor,
o a las oraciones
y a los poemas?

¿Qué ocurrirá cuando la risa no sea perpetua?
¿Y el vacío de una sonrisa marchita,
con qué se llena?

¿Qué si Roma nunca hubiese caído?
¿O si Carlomagno fuese el comienzo
de la eterna prosperidad de Francia?

No dudes de la serenidad, sino de lo por venir.

En el grasiento olor de mi propio desperdicio
reúno pequeños capullos para quemarlos como fósforos.
Las cenizas escarchan tu frente como copos de nieve.
Lo intenté. Lo intenté.
Lo lamento.
Las palabras acuden fácilmente a un amante inmortal.

¿Qué es un escenario que sólo presenta comedias
si la lluvia todavía cae en la primavera
y mi carro de combate se raja cuesta arriba?

Man of war

I tried. I tried.
I try so hard.
I’m sorry.
Words come easily for a writer.
I cast my blame in a fishing rod,
with a pointed tongue for my worm,
and before you may resist,
you are being flayed and fried for dinner.

This is the work of man of war.

What happens after the curtains fall?
When heroines and heroes have won their final battle?
Where do insomniacs go
when they begin to dream?

What happens to the songs of love,
or the prayers,
and the poems?

What is to be when laughter is not perpetual?
And the void of a faded smile,
with what is it filled?

What if Rome never fell?
Or Charlemagne was the beginning
of France’s eternal prosperity?

Doubt not serenity, but what lies ahead.

In the fat scent of my own waste
I muster up tiny rosebuds to burn like matches.
Ashes dot your forehead like snowflakes.
I tried. I tried.
I’m Sorry.
Words come easily for an immortal lover.

What is a stage that plays only comedy
if rain still drops in the spring
and my chariot cracks uphill?

 

Al no nacer

Aquí yacerías bajo lodo y arena,
si hubieses crecido lo bastante para ponerte de pie.
Tan rápido se preparó dios para inscribirte,
como fue eterno el bostezo que dejaste, fino y profundo.
Si bien en verdad nunca estuviste aquí,
existes por siempre en oscuros momentos de espanto.

Upon unborn

Here would you lie under mud and sand,
If you had grown enough to stand.
So quick did god prepare to write you in,
As everlasting the gape you left deep and thin.
Though truth be you were never here,
Forever you exist in obscure moments of fear.

 

Quédate

Las piedras estaban hechas de espuma.
Brincaban del lodo como balas,
como si el mundo estuviese de costado.
El tiempo solía fingir en tu presencia.
Las piedras de espuma han crecido.
Los peñascos ahora parecen el arte
de una madre marchita
necesitada de –

Nosotros solíamos verlos derretirse bajo la luna.
Ella despertaba con el susurro del alba
para dejar asomar una sonrisa orgullosa.

Tú habías estado alimentándola con espuma.
Ella se pone profundamente enferma, pero
tú ya no estás allí para verlo.

Nadie está desilusionado ahora.
Nuestros hijos te aman porque
nunca te conocieron.

A veces te veo cuando voy de visita.
Ellos se ponen de pie, ahora más altos y mas arrogantes,
proyectando sombra sobre la delgada y redonda losa.

Stay

The stones were made of foam.
They would leap up from the dirt like bullets,
As if the world were on its side.
Time used to feign in your presence.
The foam stones have grown.
The boulders now look like the art
Of a dried out mother
In need of –

We used to watch them melt by the moon.
She would wake at dawn’s whisper
To sneak a smile of pride.

You had been feeding her foam.
She grows deeply ill, but
You are no longer around to see it.

No one is disappointed now.
Our children love you because
They never knew you.

Sometimes I see you when I visit.
They stand, now more tall and arrogant,
Casting shade over the slim round slab.

Estos poemas pertenecen al primer libro del autor, Choreographed in Uniform Distress / Coreografiados en uniforme zozobra, de próxima publicación en Nueva York.
Sasha Reiter

Sasha Reiter

Escritor estadounidense (Nueva York, 1996). Recibió su Bachillerato en Literatura Inglesa y Creación Literaria en la Universidad de Binghamton. Actualmente se encuentra en Londres estudiando Literatura y Cultura inglesas.
Sasha Reiter

Textos recientes de Sasha Reiter (ver todo)

Isaac Goldemberg

Isaac Goldemberg

Escritor peruano (Chepén, 1945). Reside en Nueva York (Estados Unidos) desde 1964. Ha publicado, entre ortros títulos, los poemarios Diálogos conmigo y mis otros/Dialogues with Myself and My Others (2016) y Libro de reclamaciones (2018); el libro de relatos Philosophy and Other Fables (2016), y la novela Remember the Scorpion (2015). Su obra ha sido traducida a varios idiomas y publicada en numerosas antologías y revistas de Europa, América Latina y Estados Unidos. En 1995 su novela La vida a plazos de don Jacobo Lerner fue considerada, en una encuesta a críticos y escritores peruanos, entre las veinticinco mejores novelas peruanas de todos los tiempos y en 2001 fue seleccionada por un jurado internacional de críticos literarios convocado por el Yiddish Book Center de Estados Unidos como una de las cien obras más importantes de la literatura judía mundial de los últimos ciento cincuenta años. Es profesor distinguido de Humanidades de Hostos Community College de The City University of New York, donde dirige el Instituto de Escritores Latinoamericanos y la revista internacional de cultura Hostos Review. Es también miembro de la Academia Norteamericana de la Lengua Española (Anle) y profesor honorario de la Universidad Ricardo Palma.
Isaac Goldemberg

Textos recientes de Isaac Goldemberg (ver todo)

  • Poemas - • Viernes 18 de mayo de 2018