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Uno o dos de tus gestos, el más reciente libro de cuentos de Jorge Gómez Jiménez, editor de Letralia

Cinco poemas

• Viernes 20 de abril de 2018

El jíbaro

—¡¿Aló, mamá?! Estoy trabajando.
Jibareo el cultivo de mis palabras a la medianoche
He despojado al crisantemo de su fragancia
Y voy dando tumbos por los rumbos de la metáfora
Soy un sibarita de la ganjah, la ceremonia del oráculo
y el nalguear a las damas.
Me comunico en el idioma de la realeza
pero me expreso en el léxico talfi
enciende la varita mágica
que el garitero está activo
para explorar los petroglifos
que se esconden en la densidad del cerebro
Ando regando perfume floral en las esquinas
aunque me aturda la prosa de las navajas.
Se asoma el gusanillo de los pulmones
toso, toso, toso
con el humo se me va la vida
y me da por derrochar amor a las señoritas
de rodillas nunca besadas.
En una hora de amor cabe la ficción de lo que no fuimos.
la nota sicodélica me transporta al olvido
me extravío
pero siempre acudo al jíbaro de las palabras
donde se encienden tantas soledades.

 

Tótem

Ofrendo al santo de las balas
palabras de sangre y escaleras
aroma de anís
hasta que revoloteen las abejas
Ofrendo tu ceremonia
oyendo la fania all star
que le susurra a amores viejos
desechados por la velocidad del sonido
Plo!
Ismaelillo, Martí te escribió
y tu altar es un léxico de barrio
donde toda la comunidad se la vacila
en una sola canción
con o sin estribillo
sin necesidad de jalar
gatillos
usando pantalones tubitos
y lentes oscuros luego del porrito.
Yo te ofrendo el ánfora de barro
que del río recoge el canto
para que no falte música
en tu chikiluqueo
para que no falte lirica
en el rancho
Ismael nunca leyó el malandreo del chino
Ismael, si tan sólo nuestra educación funcionara
tú serías el tótem de la poesía cari-cari
la que no se rige de genios
ni abstraccionismos
la que se hace lengua de asfalto
y suelta disparos
a la hora en que salen las brujas
de los ministerios.
No te ocultes detrás del bereta, Ismael
No te ocultes más detrás de la visera
escóndete en mi lápiz
y alumbremos el barrio.

 

Malandreo

La gorra a la altura de las cejas
es el amuleto para atracarle
sonoridad al insomnio
………………………………..¡Pum, pim, pam!
Petrificaré la belleza con un asalto palabreado
en la vena de la ciudad donde fluye lo escatológico
Sacar del fondo las garzas de las letras curtidas
como el obrero lanza la atarraya de su esfuerzo mensual
en el cajero automático para pescar dinero
Y la gorra oprimiendo las cejas
Y las manos sostienen un pájaro negro
que amenaza con explotar en cantos
la taza vaciada de tristeza
¡Plaffs!
Se ha reventado la alegría del café
grave el día triste
está de triste gravedad
vestido de charco
cuán difícil se nos ha hecho atravesar los charcos
pégate a un rincón de la noche belleza
soy el azote de las ninfas en este valle
cargo un revólver empalagoso de anís con rivotril
en la ebriedad de la lengua
y no tengo miedo en usarlo
Dame todas tus flores ocultas
antes que se me quiebre el lápiz en los recuerdos
Espabílate
despierta las frutas a punta de piedras
lanza tus frases de guayaba
muchacha de peces trenzados
chorrea el labial de tus besos en este invierno
El maleante se pone su antifaz de pasado
Y la gorra a la altura de las cejas
queda sólo la música de la moto
sobre estas calles desesperanzadas

 

Maíta juega a ser exploradora de liendres grises

Maíta juega a ser exploradora de liendres grises
que succionan nuestros pensamientos
con sus dientes incrustados en harapientas infancias
¡Oh niños de barro y arcilla
corran sonando alegría
en trompetillas de plástico!
Maíta hunde sus mordisqueadas uñas
en el horario de la merienda
hurgando en nuestras cabezas las grises liendres
amamantadoras de caramelos y superhéroes
al despertar el calendario del corazón
De barro y arcilla son los niños del sur
desmemoriados de sus verbos de leche
hablan el idioma universal del traje con corbata
dejándonos en pichache la palabra
mientras un gamelote intelectual nos coletea el léxico
Maíta, extirpa tanta coca cola, doritos y marlboro
de nuestras preñadas tardes de aburrimientos
desnúdanos el arma de la imaginación
y veremos por fin
las mariposas coloreando las casas de carapita
donde el amanecer se coloca en los ojos del hombre
y en el paladar el cafeto
saludando el gagueo de las motos
pero sucede que liendres corporativas
nos idean un zaperoco de sueños
y el papel-moneda nos arropa los sentimientos
a nosotros
los niños del diciembre empantanado
a nosotros
los infantes que calientan pistolas de balines
a nosotros
que conocemos esa tortuga que se vuelve tu boca al dar un beso.
Maíta, rescata los guacucos ahogados en mi cerebro
dale pelea a las liendres ideológicas que se llevan mi identidad
Haz la jornada un cuello de jirafa
hasta eliminar las bombitas feliz de Mcdonalds
que me torturan la ansiedad del consumidor del mes
Pásame el peine, Maíta
pásame el peine
que no soporto la picazón enajenadora de compartir memes
y entregar mi privacidad en una foto que me robe mi voz
Caramba, Maíta, sácanos los piojos del dinero en nuestra cabeza
hasta descubrirnos todo el jolgorio de nuestro amor.

 

Ruptura

Los tambores de barlovento anuncian la ruptura
Grietas son los silencios en busca del fuego
y la negra
…………………..danza
y la negra sonríe
sobre mis grietas.
Hoy el cielo amaneció a media asta
y las campanas repiquetean anunciando rezos
y los tambores siguen sonando
como rayos que parten el silencio.
Todo yace roto
escarbamos en las bolsas de basuras
como los mandatarios escarban el producto interno bruto.
Jugamos al palito mantequillero con la comida
el país lo despertamos con golpe de metra
bajo la gaceta oficial de la queja.
La sonrisa es una concha de mandarina en el asfalto.
Hoy el amor es un asalto a mentira armada
y los tambores siguen sonando
y el petróleo
…………………..danza en números
y el hambre es un silencio al estómago
y las campanas repiquetean anunciando muertos.

Hoy el país amaneció a media asta
con un poema alabando una lata de crak
en busca del fuego
ante el frío de tus palabras.
Se nos escaparon
las promesas con la lluvia
y un chaparrón de silencio
alimenta la mesa
pilón pilón
suena a tambor de los orisha
blanco rojo
negro rojo
y las manos llenas de callos danzan en la harina
no importa el otro
ni como metáfora de Rimbaud
y Cristo viene pero es en burro
mientras mis lágrimas bailan al ritmo de la cola del pan

siguen sonando los tambores

siguen repiqueteando las campanas

hoy el país amaneció roto como un corazón

Luis Alejandro Indriago

Luis Alejandro Indriago

Escritor venezolano (Caracas, 1995). Estudiante de Filosofía en la Universidad Central de Venezuela (UCV). Ha participado en talleres de poesía con Astrid Lander, Juan Calzadilla y Rafael Cadenas, entre otros. Ha recitado en el Festival de Teatro Los Teques, en la Feria Internacional del Libro de Venezuela (Filven) y en el Festival Mundial de Poesía de Venezuela, y participó en el primer Encuentro de Jóvenes Poetas realizado por la Fundación Editorial El Perro y la Rana.
Luis Alejandro Indriago

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