dedicado a las casas a las que aún sé llegar
aunque ya no sea bienvenida
pompeya
cuando no tengo a dónde volver,
me siento a esperar en la memoria
aún sé regresar a sus casas
pero no recuerdo cómo se veían ellos
cuando aún me querían
nado en mis lagunas
me sacrifico por un pronóstico de lluvias
para que se apaguen los rostros incendiados
para hallar una forma en la ceniza
para ver cómo se veían ellos
la última vez
cuando aún me querían
refucilo
multiplicadamente ciega
vuelvo al hogar del rayo
morí antes de conocer la luz
y la extraño
no me sonreíste cuando te sonreí
y llovía
en todas partes
lúcido
en mis sueños no has crecido
lo tenemos todo
aún hay tiempo
ya sé lo que fui mañana
y no me reconozco
tengo las venas atadas
yo tampoco crecí
aún te sueño
extrañamiento
¿en qué momento pronuncié tu nombre
como practicando un idioma nuevo?
¿cuánto se mezcla el odio de Judas
con su amor por Jesús? ¿qué hacen la furia
y la paz cuando se encuentran?
¿un llanto hiperventilado? ¿una carta que no se envía?
¿un villano que sacrificó al mundo para salvarte?
¿para matarte con sus propias manos?
sobre todo un extrañamiento y un aire que pesa
no me sonreís cuando te sonrío
emergencia
el incendio de una enredadera en mi pecho
cuyo fuego nunca llega a la raíz
lo que no hiciste
y lo que no dijiste
me consumió
en una ceniza con signo de interrogación
te llamé
te llamé de todas mis partes
y nunca llegaste
sigo esperando que sea un simulacro
o que me salves
pero soy irrestaurable para vos
actos de habla
cuando te di mis alas rotas
esperaba que las cosieras
nunca creíste que pudiera volver a volar
alguna vez
y jamás volví a creerlo
tengo hilos y aguja
tengo carne
y el cielo
pero no tengo tu palabra
venganza
de mi luz feneciente
arranqué una llama
para arroparte cuando temblabas
y lo quemaste todo
no me quedó nada
pero vos tenés frío
monstruo
encontré al monstruo
a plena luz del día
y ya lo conocía
en las noches más tenebrosas
lo llamé mi amigo
y ahora no contesta, y nadie me cree
no hay nadie ahí,
era verdad que no había nada ahí
ártico
a veces, es un consuelo pensar
que mi insistencia
es amor
que yo nunca me hubiera abandonado
pero aún siento mis manos soltándome
para seguirte
es odio
mitológico
toda historia sobre vos
tuve que inventarla para sentirme menos sola,
todo este tiempo
la sombra de tu sombra estaba cálida
por mi sol
redes
la virtualidad proyecta una vida de la que ya no formo parte
sé el nombre de tu hija
pero no toqué tu panza
no sé si temblaste al enterarte
ignoro tus sueños
y tu rostro se desfiguró en los míos
sé algunas cosas, pero no conozco ninguna
no sé nada, pero le escribo poemas a las formas de tu sombra
en el hábitat del lenguaje
vos sí volvés a formar parte de mi vida
mudanza
todo lo que te diría
me lo dije a mí misma
pero aún no escuché bien
llevará un tiempo que te vayas de mí
duelo
sé que está cálido aquí,
tengo un rayo de sol sólo para mí
pero también tengo profecías de lluvias
y una ventana que no cierra
sé que desperté
pero me hubiera gustado seguir durmiendo
cuando miré tu casa de lejos
te necesito en mis mejores momentos
sin respuesta
no te extraño, pero a veces me despierto del olvido
y no puedo volver a dormir
¿quién habrás sido?
¿por qué no te has ido?
indiferencia
entre mi condena
y las palabras que podían redimirme
elegiste el silencio
no hubo un último beso, judas
no hubo un último beso, judas
me borraste la cara a escondidas
mi raíz es ahora sólo un hilo en un abismo
no quedó nadie aquí,
no hay ninguna parte,
no soy nada
me extirpaste el espíritu
pero no hallarás tregua parecida,
perdiste a alguien que te amaba
tendrás frío
no hubo un último beso, judas
pero yo te lo escribo
yo no soy vos
decir adiós es una mentira
yo no me despido
yo no me voy
yo hago las compras y se me oprime el corazón
yo paso por sus casas y aún miro sus ventanas
yo aún recuerdo sus cuartos y a sus padres
y lo que me dijeron, y cuánto me quisieron
(¿cuándo dejaron de quererme?)
y no me sonrieron cuando les sonreí,
yo recuerdo cuánto lloré
yo sé que escribiré sobre esto mañana también
aunque no lo hice ayer, yo sé que retrocederé
para que ellos no se vayan de mí
aunque a veces le rezo al cielo
no se van de mí
interlocutor ausente
en nombre del ecosistema de lo que dejaste
pudriéndose en la sombra
le concedo un último amanecer:
una descomposición digna,
enterrarme con algo más que tu silencio
y tu pusilánime deserción
escribo para reclamar una autopsia
escribo para inventar tu adiós
la casa en llamas
hoy es la última vez que junto tus vidrios rotos,
te vacié de sentido
ya no puedo mirarte a los ojos
es repulsivo
y tengo frío
¿cuál es el punto?
¿qué hago con este poema,
con toda esta sangre?
ya no sé por qué me quedé acá amándote,
pero no será por mucho tiempo
renuncio a este duelo sin muertos
irreconocible
estos días te recuerdo sin rostro
sé tu nombre, sé que te amé
ya no sé quién sos
el olvido
no se aferrarán nudillos pálidos a tu voz,
no habrá compromiso por la tregua sagrada
las olas del Leteo me arrastrarán,
no importará si me amaste
el halcón devora al ruiseñor, y es justo
es tarde, hace frío
estoy muriendo
estás olvidándome
me ataré al mástil,
huiré de rodillas de Nunca Jamás
creceré de este amor
- tu casa de lejos - viernes 19 de junio de 2026


