“El amor fingido del comandante Antúnez”, de P. G. de la Cruz
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Siri Hustvedt recibió el Princesa de Asturias de las Letras con un discurso contra la discriminación

viernes 18 de octubre de 2019
Siri Hustvedt
La estadounidense Siri Hustvedt destacó que el Princesa de Asturias de las Letras le fuera entregado por una niña, la princesa Leonor, de trece años de edad.

Siri Hustvedt recogió este viernes 18 de octubre, en el Teatro Campoamor, en Oviedo, el premio Princesa de Asturias de las Letras, que obtuvo por su contribución al diálogo interdisciplinar entre las humanidades y las ciencias desde una perspectiva feminista y desde una preocupación por las cuestiones fundamentales de la ética contemporánea, como se anunció en mayo.

La ceremonia de entrega del galardón tuvo además un punto especial pues fue la ocasión para que la heredera del trono de España, la princesa Leonor, de trece años de edad, diera su primera alocución pública. La primogénita de los reyes Felipe y Letizia pronunció un discurso de cuatro minutos ante los 1.200 asistentes a la ceremonia.

Leonor se presentó como una heredera responsable, consciente de su compromiso con España y emocionada por todo lo que estaba viviendo: “Este momento será inolvidable para mí”, dijo, agregando que “esto ya es motivo suficiente para que hoy me sienta muy feliz por estar aquí”.

 

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Hustvedt y las niñas

De orígenes noruegos y con una obra traducida a más de treinta idiomas, la ganadora del premio Princesa de Asturias de las Letras 2019 nació en 1955 en Minnesota y ha publicado, entre otros títulos, El verano sin hombres, Todo cuanto amé, La mujer temblorosa y Elegía para un americano, su consagración como escritora.

Es licenciada en Historia en St. Olaf College y en 1986, con una tesis sobre Charles Dickens, se doctoró en Literatura Inglesa por la Universidad de Columbia. Además es una experta en neurociencia y psicoanálisis.

La primera en pronunciar su discurso de aceptación, Hustvedt dijo dedicar el premio a todas las niñas “que piensan, preguntan, dudan, imaginan y se niegan a estar calladas”, y destacó que recibe la distinción “de la mano de una niña”, en referencia a la Princesa de Asturias.

En un tono marcadamente feminista, Hustvedt recordó su infancia y cómo “las reglas de la vida” marcaban que los niños “podía dar brincos cuando ganaban un concurso de caligrafía y a las niñas no se nos dejaba ni sonreír y, menos aún, levantar los brazos al aire”. Además, mencionó que de niña “leía sobre reyes, reinas y magia”, pero también de “cautiverio, racismo, miedo a los desconocidos y niñas a las que se les castigaba por no querer ser modosas y estar calladas”.

Señaló que la literatura y las ideas pueden ser “peligros” y llevar a una persona “a enfermar o enloquecer”, pero que también pueden proporcionar “formas de salvación” al ser “una vía de escape del dolor”. Con todo, abogó por “recelar de las emociones ramplonas”, “las respuestas fáciles” y “las fórmulas hechas que vienen en paquetes brillantes con la etiqueta de ‘verdad’”.

Siri Hustvedt: “Ni la ciencia es elevada, intelectual y masculina, ni las artes y las humanidades son inferiores, emocionales y femeninas”.

Hustvedt destacó el valor de la formación a través de la lectura y el conocimiento de las distintas ciencias y disciplinas a pesar de que “vivimos en un mundo en el que cada vez la gente sabe más sobre menos cosas”, y señaló que el conocimiento especializado “ha dado lugar a grandes avances y obras importantes”, pero que también ha llevado a “callejones sin salida en varias disciplinas y a fantasías de que una idea es novedosa cuando no lo es”.

Recordó que su conocimiento viene de la literatura, la filosofía, la historia y las ciencias (neurología, psiquiatría, neurociencia, genética, embriología), para comentar luego sobre los “problemas que suscita un enfoque demasiado restringido”. Algo que, en su opinión, afecta tanto “al estudioso de humanidades que nunca se ha molestado en pensar en músculos, huesos, tejidos y células como para el científico que sólo piensa en neuronas”.

“Debemos recelar de nuestros prejuicios, porque ni la ciencia es elevada, intelectual y masculina, ni las artes y las humanidades son inferiores, emocionales y femeninas”, agregó, al tiempo que insistió en la necesidad de aprender que “la autoridad y la sabiduría vienen en muchos formatos, sexos, colores, formas y tamaños”.

El cierre del acto estuvo a cargo del rey Felipe, quien llamó a “preservar los valores profundos y perennes de la cultura y el humanismo”.

Abogó por “aprender unos de otros y recapacitar” y por un mundo “en el que las ideas circulen libremente entre disciplinas sin una jerarquía discriminatoria”, y terminó reivindicando el feminismo y defendiendo un mundo “donde las niñas puedan alardear tanto como los niños y éstos no les tienen miedo”. En definitiva, explicó, “un mundo en el que se han disuelto las viejas fronteras”.

“Este premio llega de la mano de una niña, una princesa”, dijo al concluir su discurso. “Me gustaría que fuera para todas las niñas que leen muchos libros sobre un sinfín de temas, que piensan, preguntan, dudan, imaginan y se niegan a estar calladas”.

 

Tributo a la ejemplaridad

La princesa entregó posteriormente los premios a los galardonados de este año: Peter Brook, de las Artes; Salman Khan, de Cooperación; Lindsey Vonn, de los Deportes; Alejandro Portes, de Ciencias Sociales; Sandra Myrna Díaz y Joanne Chory, de Investigación Científica; Siri Hustvedt, de las Letras; Aleksandra Dulkiewicz, alcaldesa de la ciudad de Gdansk, de la Concordia, y el Museo del Prado, que en el año de su bicentenario recibe el de Comunicación en las personas de Javier Solana, presidente del Patronato de la institución, su director, Miguel Falomir, y Laura Fernández Díaz, jefa de vigilantes de sala.

El cierre del acto estuvo a cargo del rey Felipe, quien llamó a “preservar los valores profundos y perennes de la cultura y el humanismo” y afirmó que esta ceremonia es “sobre todo, un homenaje y tributo a la ejemplaridad”. Por ello, pidió a su hija que interiorizara “el mensaje que estos premios lanzan al mundo”.

Fuentes: ABCEuropa PressRTVE
Letralia