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Recuperan en español la primera versión china del Quijote

viernes 23 de abril de 2021
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“Historia del caballero encantado”, de Lin Shu, basado en “Don Quijote de la Mancha”, de Miguel de Cervantes
Presentación de Historia del caballero encantado en el Instituto Cervantes de Beijing. El libro de Lin Shu basado en el Quijote es ahora publicado simultáneamente en China, España y Argentina. Fotografía: Zhou Yu • Pueblo en Línea

Historia del caballero encantado, versión del chino Lin Shu basada en Don Quijote de la Mancha, la obra cumbre de Miguel de Cervantes, ha sido recuperada para el público hispanoparlante por las editoriales Ginger Ape, para España, y Mil Hojas, para Argentina, y fue presentada en el Instituto Cervantes el jueves 22 de abril en una actividad simultánea en Madrid, Beijing y Shanghai.

El libro, que fue publicado originalmente en 1922, ha sido traducido por la sinóloga Alicia Relinque, cuenta con prólogos de los escritores Luis García Montero, Andrés Trapiello y el embajador de España en China, Rafael Dezcallar, así como numerosas notas y una minuciosa introducción a cargo de la traductora. Además, el libro aparece ahora también en China en edición bilingüe.

“Historia del caballero encantado”, de Lin Shu, basado en “Don Quijote de la Mancha”, de Miguel de Cervantes
Historia del caballero encantado, de Lin Shu, basado en Don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes (Mil Gotas / Ginger Ape, 2021). Disponible en Amazon

No se trata de una traducción china del Quijote, sino una interpretación que el escritor y traductor Lin Shu, quien no hablaba ni leía español ni ninguna otra lengua occidental, escribió a partir de la versión inglesa de la novela de Cervantes que le contaba su amigo Chen Jialin.

En esta versión no aparece la palabra “Dios”, el caballo Rocinante es veloz y el cura amigo del protagonista es un médico. Basándose en estos y otros datos, Relinque explicó que es muy probable que Lin Shu se apoyara en hasta tres versiones inglesas, una deducción que extrajo ya desde el inicio de la obra.

La presentación estuvo enmarcada en el Festival Literatura con Ñ y el Festival de Literatura de Shanghái. Relinque, el director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, y el editor Antonio Ruiz, se conectaron desde España, mientras en Shanghái se encontraron el vicepresidente de la Asociación de Escritores de Shanghái, Sun Ganlu, y el especialista Chen Kaixian. También participó la cónsul general de España, la embajadora Carmen Fontes.

En Beijing estuvieron presentes el embajador español, Dezcallar, los cervantistas Zhao Zhenjiang y Dong Yansheng, además de Hu Waitao, embajador de China en España, y Chen Xiaowen, editor jefe de The Commercial Press, casa que publicó también la primera edición en 1922.

Historia del caballero encantado comienza con la frase “En La-Mancha había un lugar, un lugar cuyo nombre no es preciso que mencione, a medias situado entre Aragón y Castilla…”, lo que resultó revelador para Relinque. “Sólo había tres versiones de las inglesas que empezaran con esa alusión a Aragón y Castilla”, indicó.

Rocinante es descrito al principio como “un caballo veloz”, continuó la traductora. “De golpe y porrazo Alonso Quijano estaba montado en un caballo magnífico, pero esto es algo que a mitad de obra cambia y Rocinante vuelve a su ser ese caballo torpe que provoca que se caiga el Quijote”, comentó.

“El hecho de no haber accedido al ejemplar original distorsionó bastante la traducción, aunque eso nos permite cambiar la mirada sobre la obra”, reconoció Relinque durante la presentación. “En las versiones inglesas, la palabra ‘Dios’ casi siempre desaparece; ellos buscaron maneras de eliminar esa referencia y por eso Lin Shu no podía ver a Dios en muchas de las partes de la novela”, agregó.

Otro aspecto llamativo de esta traducción es que don Quijote aparece como un maestro y Sancho Panza como el discípulo. “Creo que aquí hubo un error de interpretación con la palabra master, que en inglés quería decir amo, y Lin lo traduce como maestro. Además, la idea del escudero no existe en China, se habla de un ‘criado que va montado a caballo’”, continuó Relinque.

En aquella época, según ha estudiado el profesor Kaixian Chen, ni el nombre “Don Quijote” ni el personaje eran conocidos. “Solo la élite que había viajado a otros países y conocía otras lenguas podía acercarse a la obra de Cervantes. Fue entonces cuando, en su afán de dar a conocer la literatura extranjera al tiempo que renovaba la propia, Lin Shu abordó la ardua tarea de su traducción”, agregó la traductora.

Otra interpretación distinta al texto en inglés es la traducción de la palabra cure como “el que cura”, en lugar del personaje del cura. “Así, en la quema de libros quien le aconseja a Alonso Quijano como amigo no es el cura, sino un médico —es decir, una persona con conocimientos de ciencia—”, aclaró Relinque.

Más de seiscientas notas en esta edición explican las diferencias entre el original y su versión china, apuntan posibles interferencias literarias y culturales y explican las numerosísimas citas (chengyu) utilizadas por Lin Shu. El resultado ofrece hoy una nueva perspectiva del libro de Cervantes.

Zhao Zhenjiang, profesor de la Universidad de Beijing, le concede al libro la importancia de un símbolo. “Yo creo que Lin Shu merece respeto y admiración porque en aquel tiempo los chinos no conocíamos mucho sobre el mundo exterior”, explicó. “A través de su traducción, por lo menos los intelectuales y los lectores chinos podían saber algo de España y sobre todo, el espíritu del Quijote. La novela de Miguel de Cervantes llamó mucha atención a los intelectuales progresistas de China”.

“Zhou Zuoren también dijo que Historia del caballero encantado era una novela que podría hacer reír a los muchachos, pensar a los adultos y llorar a los ancianos. En aquel entonces China se encontraba en una etapa peligrosa, semicolonial y semifeudal. Entonces el pueblo necesitaba ese tipo de espíritu”, recordó Zhao. “Es decir, hacía las cosas que sabía que serían imposibles; sin embargo, se atrevía a intentar hacerlas”.

“Con este proyecto se quería comprobar qué tipo de transformación había habido en la figura del Quijote tras su paso por la cultura. La figura cervantina en sus transformaciones a lo largo del tiempo nos ayudan a comprender el contexto histórico y la diferencia y diálogo entre distintas civilizaciones”, concluyó el director del Instituto Cervantes, Luis García Montero.

En China hay más de ochenta versiones del Quijote que se han hecho desde 1922, explicaron los expertos chinos. Esta que hoy se recupera es una versión que, pese a sus defectos, fue un acontecimiento en la época. El traductor chino más prolífico de su tiempo, Lin abrió la puerta de China a la literatura extranjera, no sólo con el Quijote, sino con otros 180 títulos.

Fuentes: Europa PressInstituto CervantesPueblo en Línea
Letralia