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Madonna y la teoría de las colas, de José Manuel Guilarte: intertextualidad urobórica

lunes 27 de enero de 2025
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José Manuel Guilarte
En Madonna y la teoría de las colas, el escritor venezolano José Manuel Guilarte hace un ejercicio de interacción del proceso enunciativo de los poemas con los discursos ajenos a su producción.

Ofrecemos a continuación las palabras con las que la investigadora y docente venezolana María Ledezma G. presentó el poemario Madonna y la teoría de las colas, del venezolano José Manuel Guilarte, el miércoles 11 de diciembre de 2024 en la sala Mariano Picón Salas de la Facultad de Humanidades y Educación de la Universidad Central de Venezuela (UCV).

Sin ánimos de profundizar en los siguientes temas, porque quiero respetar la sencillez del autor y de su obra, me gustaría dedicar estas palabras a una serie de aspectos que me parecieron llamativos del libro Madonna y la teoría de las colas, y lo haré abusando de mi rol como aficionada a la teoría de la literatura y como académica.

¿Cuáles son estos puntos que debemos rescatar sobre el libro Madonna y la teoría de las colas? En primer lugar, la intertextualidad de los discursos que se cruzan, se definen y se resemantizan con la obra. Y en segundo lugar, la función del trabajo académico y su transformación como el poemario que tenemos en nuestras manos. Desde una lectura metafórica, podríamos pensar en Madonna y la teoría de las colas como una serpiente urobórica pero fallida, compleja, cuya comprensión y valoración amerita un análisis taxidérmico que se detenga en determinadas partes de su anatomía. Y eso es lo que haremos en las próximas líneas.

 

“Madonna y la teoría de las colas”, de José Manuel Guilarte
Madonna y la teoría de las colas, de José Manuel Guilarte (Fundarte, 2024).

Madonna y la teoría de las colas
José Manuel Guilarte
Poesía
Fundarte
Caracas (Venezuela), 2024
ISBN: 9789802538485
150 páginas

Las escamas de la serpiente

Madonna y la teoría de las colas es, como buen poemario, un ejercicio de interacción del proceso enunciativo de los poemas con los discursos ajenos a su producción y, a su vez, es la interacción de los discursos del poema con el mundo exterior. Cuando pienso en los discursos ajenos a su producción me refiero a los incisos y las entradas del libro que emulan las notas del disco musical conceptual (que forma parte de la propuesta del autor), los reportes de prensa y las crónicas de ciertos eventos narrados y que están distribuidos a lo largo de la publicación, como un recordatorio del collage que pretende ser el material. Cabe mencionar que, si bien este libro no está exento del lirismo o del trabajo de lenguaje característico de formato poético, también aspira a ser “otra cosa”, en un intento por rendir tributo a la memoria musical y la cultura sonográfica del autor.

Por otra parte, cuando menciono la interacción de los poemas con los discursos que corresponden al mundo exterior, pienso en aquellos textos, externos a la obra, que dan relieves adicionales al objeto original y que van sumándole propósito de lectura. Y en este rubro incluyo las notas que corresponden al trabajo especial de grado, que le dan justificación teórica a la producción, y las palabras que acompañan la edición: es decir, la de la contratapa (escrita por Daniela Díaz Larralde), la de la presentación del libro (escrita por Yhonaís Lemus, en ocasión del primer bautizo) y las del veredicto del Premio Stefania Mosca que dan cuenta del merecido galardón, y que están escritas a tres manos por el jurado evaluador.

Este fenómeno de acumulación de textos que se van reordenando alrededor de la publicación no debe verse como un elemento accesorio, si tomamos en cuenta que la teoría de las colas, precisamente, va de esto: de la acumulación de objetos, de su organización y de la atención de las “demandas” que tienen estos discursos, y que, en este caso, se relaciona con la necesidad de ser leídos, de manera individual y como parte de un conjunto. Es en este punto donde podemos hablar de un proceso intertextual que interviene en este libro como parte de su atractivo principal, porque la obra es el epicentro del entrecruzamiento de cada uno de estos discursos, y es por medio de estos cruces que los textos que forman parte de la publicación se definen y legitiman.

 

La espina dorsal de la obra

Ahora, para hablar estrictamente del contenido del libro, es importante mencionar que los poemas que integran esta antología tienen diferentes temas que se encuentran interconectados bajo tres columnas argumentales: la teoría de las colas, como ya se explicó, la iconografía pop de la cantante Madonna y la configuración del álbum conceptual como producto artístico. La cola, en el sentido amplio, ataja diversas figuraciones: el tráfico de la ciudad, el set de un playlist musical, que se pasea por el pop, el rock y la salsa; una serie de eventos noticiosos, dispuestos a manera de panorámica, una galería de descripciones pictóricas que emulan las fichas técnicas de los pasillos de los museos, y las etapas de la expiación de la memoria de la voz poética, con poemas construidos a partir de imágenes anecdóticas rescatadas del autor, dispuestos en collages, como si de un viacrucis personal se tratase. “A papá le gustaban las zarzuelas” (1 y 2) y “Escenas descartadas de una porno caraqueña” (1 y 2) son muestras de este ejercicio de expiación. Y no podemos descuidar tampoco la aparición de poemas alusivos a las colas, como el siguiente, titulado “El último de la fila”:

Si estás de último en la fila y deseas ausentarte por un rato,
mejor espera a que alguien llegue después de ti
y acceda a cuidar tu lugar,
sin reparar en la sal derramada.
Al tenerte adelante, podrá mirarte fijamente.

Sobre la utilización de la iconografía de Madonna: hay que destacar el fervor de la voz que hila el poemario y que se muestra como alguien que se deja guiar por una musa. Madonna, la cantante, la diva, la que crea historias con su imagen, sus siluetas y su voz, es evocada a lo largo de la obra desde el imaginario de quien se ha dejado seducir por la adolescencia febril, pero que, años después, ha podido eternizar su figura desde la maduración masculina.

La constante referencia a Madonna se distancia, no obstante, de las ya vistas evocaciones realizadas desde el discurso drag queen y queer, porque estas alusiones no se hacen desde la mirada estilizada y barroca que se suele desarrollar en el seno de las simbologías de estas comunidades o grupos, sino que, en este caso, es más bien una apropiación platónica desde lo varonil, y que se asemeja, tal vez, a la práctica que algunos hombres mantienen de llevar en la billetera la fotografía de esas mujeres que forman parte de sus fantasías y ensoñaciones. Y el hecho de que sea una cantante (la más importante de nuestro tiempo) que le da voz a esa imagen idealizada, le agrega un sentido más robusto a la configuración del álbum de música conceptual de este poemario, porque hace viable la escritura de textos a partir de los registros de las canciones de Madonna y que la voz poética le da formas y texturas nuevas.

Un ejemplo de lo anterior lo podemos apreciar en el texto titulado “Problema 3: American Pie”. Este poema es un retrato interesante de la cantante que juega con la canción homónima y su video promocional, y que la recuerda, precisamente, bailando en un escenario que tiene, de fondo, la bandera de Estados Unidos. El poema, además, recuerda todo el revuelo que provocó esta canción cuando salió, en el año 1998.

Palpas el audio
y sus imágenes en reversa
carecen de valor satánico.
Tan sólo sostienen una tiara
burlona y las confesiones
que una bandera
de lentejuelas
no logra ocultar,
arrinconadas
en el acicate de un pastel
tan enorme como
las diferencias que
lo endulzan.

Otra pieza interesante de mencionar es el poema titulado “Caracas no es la isla bonita”, que tiene como referencia clara la canción “La isla bonita”. Este poema presenta una prosa “fallida” (tal como lo menciona el autor en su propuesta creativa), que hace un esculpido de la ciudad por medio de reminiscencias. Estas imágenes dan relieves a particularidades que los ciudadanos podemos asociar con Caracas como el hastío, la convulsión de la movilidad, el tráfico hostil, que se mueve con agresividad, pero que paradójicamente está “coagulado” por la congestión de las calles y las avenidas, entre otras:

Las carreteras se coagulan.

(...)

La máquina que invade te ofrece la movilidad eterna. A cambio incrementa
la mortalidad y la polución que consumes sin reparos.
En una esquina de La Pastora, la esquina de Amadores, José Gregorio
Hernández besó la veta de la calle. Pero primero voló por aires desencajados.
De nuevo, la calle dejó de pertenecernos. El coágulo es fermento de nuevas
máquinas.
Mientras tanto, seguimos paralizados en cualquier esquina.

El último arco argumental de Madonna y la teoría de las colas es la configuración del álbum conceptual. Una definición clara sobre el álbum conceptual es la que presenta la profesora Alma Carrasco (de Puebla, México):

El rasgo básico que diferencia un álbum conceptual de uno ordinario es la cohesión argumental o vínculo temático que hilvana todos y cada uno de sus cortes. Esta unificación al momento de pensar el producto musical generalmente se da a través de formas instrumentales o narrativas. Lo esencial aquí es la historia devenida en concepto, en trabajo estratégicamente pensado y concebido como un todo (p. 66).

Una de las herencias culturales más complejas que hemos atestiguado desde la segunda mitad del siglo XX es la idea de que un objeto artístico es capaz de despertar diferentes sensibilidades por medio de variados formatos integrados. El disco conceptual responde precisamente a esta dinámica y lo hace de manera maravillosa porque, además de presentar un material destinado a ofrecer una experiencia artística que es inherentemente individual, lo hizo accesible a las masas. De esta manera, muchos pudieron disfrutar de las historias y las imágenes provenientes de producciones musicales ambiciosas como The Wall (Pink Floyd), The Lambs Lies Down on Broadway (Genesis), Sgt. Pepper’s Lonely Heart Club Band (The Beatles), American Idiot (Green Day), y Erotica y American Life (ambas de Madonna). El hecho de que este poemario fue pensado, entonces, para emular o representar un álbum conceptual, agrega un nivel de complejidad y de deleite a la comprensión del libro, pues no sólo estamos leyendo un conjunto de poemas que tienen sus propios universos, sino que, leídos como parte de un entramado, revelan experiencias consolidadas que nos conducen, una vez más, al uróboros, a la serpiente que se muerde la cola, al continuum, etc.

 

La muda de la especie

Un importante y último aspecto que quisiera abordar en el marco de esta publicación es lo que podríamos llamar la muda de piel, que se traduce en la evolución que enfrentó la obra desde su concepción como la escritura de poemas escritos a lo largo del tiempo; luego, su replanteamiento como trabajo especial de grado y, finalmente, su transformación como el manuscrito concursante de un premio y publicación ganadora del Premio Stefania Mosca del año 2023.

Las obras experimentan maduraciones. En algunos casos, estas maduraciones favorecen los escritos, porque maceran algunas cualidades que no podrían apreciarse en las fases tempranas de creación. En otras ocasiones, sin embargo, las maduraciones son pruebas ácidas que someten el valor de la escritura ante la robustez del tiempo. Sabemos que hay textos que nunca salen a la luz porque se desechan y podríamos decir, incluso, que son mayores las obras que se han desechado o perdido que las que terminan publicadas.

Madonna y la teoría de las colas es un poemario que fue curado tanto por el tiempo como por la propia mirada académica de su autor, y esto es algo que no ocurre con frecuencia. El trabajo especial de grado que fue sombra y base del poemario sirvió como poética particular que limó las posibles torpezas de la escritura de la producción previa y justificó la iteración que el autor aplicó para el feliz término. Considero pertinente detenernos en este punto, porque en el mundo académico actual (tanto en el contexto venezolano, como el global) hay una subvaloración de los textos académicos cuando son requisitos de culminación de la carrera. Parte de esto lo comentó Umberto Eco en sus palabras introductorias del libro Cómo hacer una tesis: las universidades pasaron de ser espacios reducidos a cierto tipo de élite social a ser educación de masas (pp. 9-10).

Esta masificación de los estudios universitarios, si bien forma parte de una necesidad imperiosa de los Estados para cubrir la demanda de profesionales en puestos de trabajo esenciales (hablando en términos hipotéticos y cándidos), también ha restado importancia al valor que implica la creación de una investigación que sintetice lo aprendido durante los estudios superiores, porque las universidades y los estudiantes tienen otras urgencias: graduarse, egresar, la titularidad, la búsqueda de oportunidades laborales, la redefinición de la vida luego de la etapa universitaria, etcétera.

Por lo anterior, no es descabellado decir que es una práctica a contracorriente el hecho de que los estudiantes se tomen en serio la investigación, como parte de la etapa culminante de su preparación para los entornos profesionales. La tesis que acompaña a Madonna y la teoría de las colas apunta hacia este sentido: la reafirmación de la escritura lúdica, el diálogo con las teorías y los marcos conceptuales y la lectura racional de los antecedentes que justifican y entretejen el espacio del cual el poemario final se enraiza. Es decir: la tesis se pensó como algo que va más allá del estricto requisito académico y se volvió otra cosa: cámara de reflexión o un gimnasio que prepara y condiciona el estilo poético. La escritura de esta investigación y del consecuente poemario tiene mucho más valor cuando se consideran, además, todas las vicisitudes y precariedades que enfrentan los universitarios en Venezuela, y resarce, de alguna manera, los trabajos finales de grado, de la idea odiosa —y lamentablemente generalizada— de que éstas no tienen importancia en las urgencias cotidianas. En este sentido, vale la pena regresar a las palabras de Eco cuando reafirma el valor de las tesis como etapa y crisol del aprendizaje superior:

Se puede aprovechar la ocasión de la tesis (aunque el resto del período universitario haya sido desilusionante o frustrante) para recuperar el sentido positivo y progresivo del estudio no entendido como una cosecha de nociones, sino como elaboración crítica de una experiencia, como adquisición de una capacidad (buena para la vida futura) para localizar los problemas, para afrontarlos con método, para exponerlos siguiendo ciertas técnicas de comunicación (Eco, 11).

 

A manera de cierre (o de la cola)

Madonna y la teoría de las colas es un texto que exige lectura, exige dominio importante de referencias, pero, sobre todas las cosas, exige curiosidad. Este es un poemario complejo que intercala variados elementos enmarcados en la música, la vida cotidiana, la ciudad, la madurez de las personas y los procesos. Esto último, considero, es un elemento decisivo en el valor de esta obra, porque es lo que le da ergonomía y autenticidad. Por otra parte, celebramos el hecho de que el poemario reivindique la escritura académica y la sitúe en el espacio idóneo para la experimentación. No podría cerrar estas palabras sin rescatar el poema angular de esta obra: la piedra filosofal que hace que el engranaje que es Madonna y la teoría de las colas cobre vida:

La teoría se muerde la cola

Me gustan las anécdotas transmitidas
con aplomo y seguridad en aquellas
situaciones que te obligan a mentir.
La cantidad de apetitos nunca será suficiente
sin la verosimilitud que acaricie
el punto en que venzas al polígrafo.
Guiarás a tus oyentes a requerir
tu relato con fervor, porque te mimetizarás
con tu personaje y su contexto.
La ficción no tardará en hacerse
parte de tus huesos. Hará metástasis junto a tu público.

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Referencias bibliográficas

  • Carrasco Calvi, Alma Soledad (2016). “Discos conceptuales: el más allá de la música”. En: Letras (4), 65-69. Buenos Aires: Centro de Investigación en Lectura y Escritura (CILE).
  • Eco, Umberto (2001). Cómo se hace una tesis. Madrid: Gedisa.
  • Guilarte, José Manuel (2024). Madonna y la teoría de las colas. Caracas: Fundarte.
María Ledezma G.

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