Concursos literarios
Eventos
Documentos recomendados
Cartelera
Foro de escritores
Ediciones anteriores
Firmas
Postales electrónicas
Cómo publicar en Letralia
Letralia por correo electrónico
Preguntas frecuentes
Cómo contactar con nosotros
Envíenos su opinión
Intercambio de banners


Página principal

Editorial
El año que supusimos. Al ser esta nuestra primera edición del año 2000, hacemos algunas consideraciones sobre el aliento milenarista de estos tiempos.

2000: el futuro presente y Linternas
Simultáneamente a esta edición, usted podrá leer el libro electrónico 2000: el futuro presente, con el que saludamos el mítico año que vivimos. Además, nuestra Editorial Letralia también publica el libro Linternas, de la cubana Odette Alonso.

Noticias
Lorca en litigio. Los parientes de Federico García Lorca adelantan gestiones para recuperar el manuscrito de Poeta en Nueva York.
Falleció Manuel Rueda. El 20 de diciembre dejó de existir uno de los más importantes poetas de República Dominicana.
Neruda, más vigente que nunca. Un disco de oro para Marinero en tierra: tributo a Neruda coloca al poeta en la cima del ranking discográfico.
Dudas panhispánicas. Alimentado en gran medida con consultas hechas a través de Internet, el Diccionario panhispánico de dudas estará listo en 2003.
Revistas que se encuentran. Editores de revistas culturales de España y Latinoamérica se darán cita el próximo mes en La Habana.

Paso de río
Brevísimos y rápidos del río que atraviesa la Tierra de Letras.

Literatura en Internet
Ciberletras. Desde agosto circula en Internet la revista Ciberletras, que estudia las literaturas de España y Latinoamérica, y se perfila como una de las mejores del medio.

Artículos y reportajes
El vicepresidente de la República y la Constitución. El abogado boliviano Pablo Mendieta Paz analiza la figura del vicepresidente en la jerarquía gubernamental de su país.
José Asunción Silva, un diplomático en Caracas. El colombiano Dixon Moya nos brinda una interesante crónica sobre la estadía de José Asunción Silva, como diplomático, en Venezuela.

Sala de ensayo
La problemática de los jóvenes nicaragüenses. El educador nicaragüense Juan Bautista Ramos explica las razones de los principales problemas que afectan a los jóvenes de su país.

Letras de la
Tierra de Letras

Cuando tengamos sesenta y cuatro
Omar Fuentes
Textos
Ana Plenasio
En noches como ésta
Evelyn Aixalà Pozas
Soles rojos
Carmen Alida Méndez
Dulce iniciación
Alberto Sánchez Danza
Partes mínimas
Esteban Moore
Una historia de amantes
Carlos Millán
Poemas
Arturo Quetzalcoatl Torres Herrera
El león, el zorro y las cabras (fábula)
Marta Juárez
Poemas
Luz Aceituno
Tres relatos
Guillermo González Ruiz
De súplicas y naufragios
Javier Flores
Libro de cabecera
René Rodríguez Soriano
Dos poemas
Ivanóskar Silén Acevedo

El buzón de la
Tierra de Letras

Sobre dificultades e incomprensión
Poeta a los 14
El factor fama


Una producción de JGJ Binaria
Cagua, estado Aragua, Venezuela
info@letralia.com
Resolución óptima: 800x600
Todos los derechos reservados. ®1996, 2000

Letralia, Tierra de Letras Edición Nº 85
17 de enero
de 2000
Cagua, Venezuela

Editorial Letralia
Itinerario
Cómo se aprende a escribir
info@letralia.com
La revista de los escritores hispanoamericanos en Internet
Letras de la Tierra de Letras

Comparte este contenido con tus amigos
Dos poemas

Ivanóskar Silén Acevedo


La muerte...

Polvo de estrella arruinado soy, total
ingrato, como astro que no sufre por mí
suspendido en el abismo. Do arrastro el esqueleto
y bailo con él, lo empujo a la apariencia

del espejo, y río con lui la calavera
nuestra, oscura, anticipada. ¿Quién se burla?
¿Quién mueca? ¿Qué Dios en mí gime? ¿Qué noche intensa
se adelanta si yo no sé quién soy en los

espejos? Llueve entre los pinos
hadas que empuñan los cuchillos. Hadas
que mondan ojos como si fueran aceitunas.

Hadas y más fati que mondan penes
mientras bailo al abismo suspendido y alguien,
fatal, se burla de ti en los espejos.


II

En media noche, es medio cuerpo, es medio
sueño, media luna de luz, medio amor de
cruz de Dios que en el taxi escribe criminalmente
el sonido de los fetos en las cunas.

Son los ángeles que cruzan Broadway,
como motas de polvo blanco, o maquillaje de
alguna niña desvirgada que ve visiones,
día de fiesta ve, aterrorizada

en los besos tiernos de la madre. El horror
ha salido de fiesta y llueve: galeotes en llamas,
sin grilletes, sin fe, sin barquichuelos,

sin hembras de hebras, que pongan sus senos de mirra
en sus bocas... mientras clavan, frenéticos, en las venas
las noches de polvo de las niñas maquilladas.


III

Infinitas noches de "Padre nuestro"...
que son como agujas quebradas de Dios,
tecatamente, en la alegría de los místicos
de mierda, oscuros, a la deriva

de la sangre: saliva blanca y polvo blanco
que encienden luz a la oscuridad de sus almas. Es
el infierno que barcarola de ojos
azules, culipandeando, astillada,

mira el mar del hades y mira el viento del gehena.
La hembra negra, cuchillo al cinto, mirra
de puta, mata y orgasma a los ángeles oscuros

de la mierda. Es la liturgia de la carne azul,
café tinto, réquiem de Dios, culipandeando, la niña
negra de la mirra orgasma y mata...


IV

Es la presencia deliciosa de la muerte, los
encajes franceses de la carne que trafica
el bacanal, el sida, de esas calles infinitas,
tibias, en Río, en Bogotá, en Italia:

oscuras estatuas húmedas do el semen corre
de los labios cual hostia de Dios, fiebre de Dios,
de esas negras culonas que alimentan
la luna en los tejados. Alguien ríe y se revuelca

en las camas del sueño y los monjes grises,
deshilados, lúgubres, entredichos,
rezan palabras muertas. Góndolas

apolilladas cruzan el arco de la muerte
y los amantes contemplan la bóveda del hades:
el Ángel de la muerte, celoso, observa los orgasmos.

    6 de septiembre de 1999
    Nueva York


Los orgasmos prohibidos...

¿Por qué sufres ante la belleza mía? ¿Por qué
me codicias? ¿Qué extraño secreto
arrastra tu mano? ¿Por qué, tú, si pudo
ser cualquiera? ¡Oh, oscura ensoñación de Pan

cuando tus dedos me tocan, me rebuscan,
me orgasman! ¡Qué placer de rosa la de tu rosa
abierta! ¡Qué avispero en tu erizo cuando
tu ropa cae y tu alma vuela! ¿Quién es

este demiurgo? ¿Cómo se llama cuando
me vengo y cuando me vengo quién soy? ¡Oh,
azarosa yo de la dicha y de la muerte!

¿Por qué sufres de la belleza mía? ¿Por
qué me desmayo en tu carimbo? ¡Clávame,
oh, tú, Pan; suéñame, tú, junto a las Furias!


II

¡Oh, Pan, amigo mío! ¿Por qué me
enciendes en la dicha de tu espiga?
¡Qué impúdico sentido de Dios hay en tus labios!
¿Por qué, tú, si pudo ser cualquiera? ¿Qué

delito celebro en ti? ¿Qué carne de tu cuerpo
hallo en mi carne repartida? Déjame
ser tu alfiletero chorreando agua
ahora que salgo de la ducha, ahora

que me exhibo en los espejos. ¡Oh, vanidad
de la muerte! ¡Oh, intento fugaz de repetirme
para ti en los orgasmos! ¿A dónde huye

este cuerpo atravesado? ¿Esta vulva partida
por tu lengua? Dominus vobiscum.
¡Oh, bendito asesino de mi dicha!

    20 de septiembre de 1999
    Nueva York


       

Indice de esta edición

Letralia, Tierra de Letras, es una producción de JGJ Binaria.
Todos los derechos reservados. ©1996, 1998. Cagua, estado Aragua, Venezuela
Página anterior Próxima página Página principal de Letralia Nuestra dirección de correo electrónico Portada de esta edición Editorial Noticias culturales del ámbito hispanoamericano Literatura en Internet Artículos y reportajes Letras de la Tierra de Letras, nuestra sección de creación El buzón de la Tierra de Letras