Saltar al contenido

Tres poemas en prosa de Isac Masís Garro

viernes 4 de octubre de 2024
¡Comparte esto en tus redes sociales!

Leones

Depredadores en urbanizaciones de mármol. La ontología de la jungla. Escenarios con cinematografías. Plena conjugación de jóvenes antisentimentales. Colmillos de horizonte en el cuádriceps femoral. El lenguaje de la mordida en la luna (un metro de diámetro); una reinterpretación que navega hipnotizando en la distancia, brevedad de la proximidad para la dilatación. Esto es índigo, la planicie. Ensanchamiento de caderas por violencias en indomesticables. Belleza en celuloide. Panthera leo en plenitudes de paisajes. Feromonas en florestas de iris. Un esmeralda selvático. El rugido me sacude de la maravilla, retracción de la carne en un término del espíritu [Inexistente eres]. Columnas y gradas marmóreas hacia vanidades, sanguinarias ellas vienen. Depravación de la fémina en fotogramas de garras y melenas.

 

Neurotransmisor

Benzodiacepinas en zumo de cereza, qué sugestiva tonalidad. Pantalla de frutas verdes rodando. Manzanas y hocicos de caballos, idioma ruso emitido por niños. Lágrima de consecuencia psiquiátrica. Cervezas (355 ml; botella de vidrio; importación europea) y se abre una ventana. ¿Quién me saluda desde allá? El primogénito lucero. Comparto contigo, compañera. Consuelo sensorio a medianoche (siéntate sobre mi regazo) y ese viento (¿cómo has estado?) en mi cama, laguna de peces, nosotros nadamos. Oh, este es mi seminal-filosófico. Gesto de hermosura, uniforme intensidad. Me guiñas un ojo. La última escena de La infancia de Iván. La coloración de la pupila. Zambullirse de oro en el algodón. Es esta tinta, ornato de tu compañía. Por estar aquí, por estar conmigo. No podemos sostenerlo, pero lo hemos vivido, gozado, atestiguado con credulidad. Es todo, es nada, es algo.

 

Soledad

Esa es música de la fuente, como cosecha, porque en este cuenco vierto el jugo de provecho. Arcoíris sobre oftálmica, en facsímil, este lápiz interminable. Metáforas de lepidópteros en adornos de porcelana, retoños de ídolos a través de clavados inimitables. La orilla de la bóveda celeste debajo de sus pestañas. Esos ojos verdes, creo, verdosos, no lo sé, cetrinos, ojalá no me equivoque, verdemar. Mantel de la mesa donde el florero flamea en pigmentos indestructibles de un todopoderoso, como yo. Larisa Tarkovskaya en un panorama rural de explanadas en cursiva sobre papel. Allá arriba y lo de encima. Atmósferas de fresas en arrojamientos, uvas en propagación. Brochazos de valles, lienzos en los inacabables. Cremas rosáceas y purpúreas de eternizadas, por supuesto. Cosméticos de nubosidades, la lluvia pausada. Inserción de la punta del cuarto menguante/creciente (y el calendario de antaño) en la anochecida. Bienvenido, bienvenida. Tan aventajado y prometedor en el ocaso del vaso, bajo la bombilla, esta cuchara remueve el brebaje. Sentados estamos, listos para la cena. Temprano cuentacuentos de viejas hipótesis. ¡Llévame de la mano! Pinturas en la fotografía de la pared fragmentada. ¡Invítame y jamás regresaré! Sólo ahí existe la puerta. Ventana entre ventanas, verticalidades, declives, rectitudes.

Isac Masís Garro
Últimas entradas de Isac Masís Garro (ver todo)

¡Comparte esto en tus redes sociales!
correcciondetextos.org: el mejor servicio de corrección de textos y corrección de estilo al mejor precio