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Este texto forma parte de la antología publicada por Letralia el 20 de mayo de 2026 en su 30º aniversario
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Creo que el poema no se piensa. Comienza siendo algo que se siente con la herida o con los callos de la experiencia en la mente o en el alma; con la marca de lo leído y lo sentido en la mente o en el alma; con todo lo que el cuerpo ha estado atravesando desde el nacimiento: lluvias, hambres, placeres, dolores, satisfacciones, encuentros, miedos. Todo lo que la inteligencia artificial jamás podrá sentir ni experimentar.
Sólo es un plan concreto cuando comienza a darse el poema como objeto y como estructura, entonces se piensa en el lenguaje, en su composición, en su música y su ritmo; en la justificación de lo que se va a pronosticar, a inventar, a imaginar. Es decir: encontrar metáforas afortunadas, comparaciones afortunadas, es algo que se piensa si se lee con humildad lo que se ha escrito.
La poesía es como un relámpago. No está al servicio de alguien en particular o de algo en particular. La poesía es una manera de vivir. De enfrentar la existencia, de conocerla, de intuirla, de aceptarla.
Los poetas están al servicio de la poesía: jamás debe suceder lo contrario. La poesía no obedece esquemas ni fórmulas porque su esencia es una libertad que reacciona contra cada carcelero que le nazca, contra cada cárcel que se le fabrique. Quien trata de convertir la poesía en un refuerzo de conducta para justificar su modo de ser, para usarla como medida propia, es alguien tan alejado de la poesía que ni siquiera es pronunciable.
Si pudieras leer tu alma, ¿cómo la leerías? No la leerías como si se tratara de una información periodística. No la leerías como si se tratara de un récipe médico o de un manual para entender un artefacto doméstico. Es igual con la poesía. Es igual con el arte. Debes aprender a leer el arte con otros ojos, con unos que también te sirvan para cuando necesites leer lo que hay en tu interior.
La poesía es un modo de comunicar los sentimientos más profundos como si estuvieran a flor de piel y usando las palabras como ingredientes experimentales de un plato que no es para calmar el hambre.
La corazonada de la poesía
Quien no percibe la poesía
con la corazonada
de que posiblemente
estamos errando en el mejor
de los sentidos,
no tendrá un momento
de serenidad que valga la pena
Una buena serenidad
como la que alcanzarías
si te estuvieran clavando
las manos y los pies
y de pronto necesitaras
preguntar “¿Qué día es hoy?”
El tema de la poesía
es poder estar presente
en cualquier
circunstancia
sin poder expresar
nítidamente
para qué se está presente
si la voz
no tiene nada que ver
con el coro. Ah, cuánto
placer molestar con música
el viejo silencio
El silencio es lo más antiguo que existe
cuando lo mató la primera chispa ruidosa
que estalló en el útero de todos los universos
exhaló su última soledad intrínseca y se convirtió en piedra:
Las piedras son cadáveres del silencio original
al quedarme callado soy como un niño de pecho
ante la vejez del silencio que encierro en mis labios
Algo sucede en el ambiente
Un desorden, un terrible caos: iban y venían ruidos y objetos
personas y esperanzas que ya estaban oliendo un poco mal
vaya desorden cuántico en la embotellada luz del día
y creo que todo se debía a las palpitaciones aglomeradas
¿Lo estrambótico, lo desgarrado, se inician, entonces, en el corazón?
Mientras más viejas las calles que contemplo
más creo que el práctico inventor del tictac del segundero
lo descubrió escuchando las espadas
(gotas de sangre caían sobre escudos de plata y hormigueros)
y estas bellas mujeres renacidas que iban y venían en la ciudad imperfecta
son la última causa verdadera de que el tiempo tuviera
un furioso goteo enamorado
y la barahúnda se desprendía desde mi pequeño corazón
Todos sospechan que el Dante inventó
el nombre de Beatriz para ocultar
a la verdadera mujer que amaba atormentado
—es un chisme clásico de la alta poesía vaginal—
y como lo consideraba un pecado
escribió todo eso, que parece un evangelio propio
para asustar, estremecer y fascinar
y uno también anhela conocer y querer a esa ex Beatriz.
Señoras y señores: creo que el corazón del Dante estaba muy dañado
Aun así, recorriendo estas calles antiguas
sigo prefiriendo el amor ridículo de Fernando Pessoa
porque la angina y la impaciencia lo hacían escupir y escupir
como borracho de cantina.
Dos o tres escritorios más allá, amaba, celaba, necesitaba y despreciaba
a la señorita Ophelia
con los corazones de Alberto Caeiro, Álvaro de Campos, Ricardo Reis,
Fernando Pessoa y los tiernos infartos que reunió después,
inclusive los nuestros.
El tuyo también, no seas tonto
La poesía es un recuerdo
La poesía es la certeza
de que somos algo más
que un recipiente del lenguaje:
somos una hechura del lenguaje.
y la poesía es la manera
en que el lenguaje trata de abrirnos los ojos,
pero no estos ojos solamente:
también los ojos que tenemos instalados
en el pasado más remoto,
los ojos de la piel, los ojos de la misericordia,
los ojos de la humildad,
los principales ojos que son para ver
a todas esas personas que conocemos en los sueños
Los ojos de mi tía miraban el movimiento de las vacas
que se balanceaban como si regresaran de un lejano viaje
aunque sólo habían girado un poco
masticando monte de escoba y verdolaga
Se quedaban viendo a mi tía
quien era mansa, dulce y lenta
Los ojos de mi tía se clavaban en el monte
esperando algo definitivo y las vacas decían que no
con sus cabezas decían que no
y parecían a punto de padecer
Signos y demás
Seguramente me equivoqué desde el principio:
apenas supe que existía algo llamado poesía
creí que se trataba de crear un cuerpo vivo
con frases que cualquiera no dijera
Usar las mismas letras, igual a un inminente desafío,
buscando la respuesta a la oscura pregunta:
por qué el lenguaje nos sacó del paraíso y nos hizo inventar
signos con los sonidos de un espíritu recién nacido
Las axilas y el cielo son distintos, claro
pero nunca puedes avanzar sin ambos
¿Alguien ha llegado trayéndote una sensación
de truenos y relámpagos, de luminosidad
comparable al Cantar de los Cantares,
al descubrimiento de un cuerpo imaginario
que necesita fe para justificar su composición?
Todo es normal en esta sucesión magnificente
de inicios y finales que llamamos vida
lo hermoso, lo inocente y lo perfecto terrorífico
han sido detallados
y se continúan escribiendo:
hay que dejar sentado lo esencial
al margen de la ciudadanía irredenta,
y lo decepcionante cotidiano
¿Qué semillas fueron esas que forjaron la interioridad
y de sus materias extrajeron descripciones que revelaban
todo lo que iba creciendo alrededor
sin que la naturaleza pareciera analfabeta?
Las semillas del amanecer
Estuvo girando levemente hacia el sonrosado amanecer
cuyos sonidos copiaban metáforas de mar
todo el espacio era una caracola
los oídos nacían nuevamente: un éxodo de vuelos y gorjeos,
unas aguas rugiendo en su caída
desde las gruesas tuberías. Carros ansiosos,
ritmo de perros tristes
Ninguna semilla puede contener un bosque del infierno
por eso en los desiertos no hay raíces
Cualquier desazón que haya vivido
se arrugó en los brazos, marchitó su búsqueda de alivio
y no se planteaba desafíos
pues ninguna grandeza se compara
a perder el aliento
Se lleva la belleza en los ojos
y en el proceso de aprender
los sentimientos son la escuela
Son la fuente animal más bendecida:
después hay que nutrirse con todas las alturas de lo escrito.
Fíjate si hay belleza en tus palabras.
Nada: marchita voz.
Para juzgar no tengo la moral esplendente
ni ostento minuciosa luz para buscar
el celaje de la poesía.
Dijo celaje:
a veces la intuye en el vacío y ella misma crea el parpadeo.
Al leer en silencio: ojos rozando letras
siente la escandalosa fuga de unas aves
que comían minutos y minutos:
he ahí las semillas
De huesos y almas
Se arrodilla quien quiere arrodillarse
Somos fémur y tibia, calavera y esternón
Quetzalcóatl hizo al hombre
con unos huesos que le prestó la muerte
El eterno sentir es un soplo encerrado en la osamenta
un aliento de tinieblas vírgenes y de viejas auroras
la tormenta de sueños que envían los ancestros
se conoce como alma
no es fácil humillar la honra de los huesos
cuando una cruz el esqueleto guarda
y en los misterios donde Dios es máquina
sólo rezando se arrodilla el verbo
El corazón del alma bombea libertad
alma vendida es alma desangrada
no podrá recoger los buenos pasos
ni será luz en las penumbras hondas
Se arrodilla quien quiere arrodillarse.
El desalmado pudrirá los besos
y no tendrá derecho a respirar el aire
que respiran los seres inocentes
El otro silencio
No es íntegramente algo manejable:
no es un foso el espíritu,
quien sale al mundo buscando circunstancias
son sus palabras en manada,
cruzando espacios tibios, helados, invisibles,
el aire procede a la manera de una ausencia torrencial
pero en ocasiones imprevistas
la transparencia muestra sus heridas
El silencio no es una salvación:
es el oscuro pálpito permitiendo fructífero
una desesperación de vestigios en lo íntimo interno
para establecer la sonora casa
Cada quien carga un silencio difícil de nombrar
no bautizado, sin definición,
se oculta evadiendo los modos de escuchar
adentro de unas carnes que parecen de víbora
Algo salió mal y no se desechó
algo salió bien y no se conservó
y el entretenimiento era inestable
se mantuvieron gozando unos momentos
el tan repetido atardecer
mientras titilaban los anuncios
y nadie quería saber el número de vidas y amores
que se estaba llevando otro crepúsculo
supuestamente defectuoso.
Las mudas entrañas dictaban lo obvio de un mensaje:
todo está sucediendo en todas partes.
Sucedemos.
Cuando despierta el monstruo que no habla
suele ser magnífico en su órbita
porque logra que los rebaños terroríficos
ofrezcan sus espacios
a los corazones más aislados
Páginas dobladas
En ese libro hay una hoja doblada
alguien parece haber dudado
antes de irse al mundo de no leer más
En la primera página se habla de un lugar
donde la gente se arrepentía de estar ahí
aunque los paisajes agradaban
el padre loqueaba sin patria como un muerto ambulante
las viejas palabras y el oscuro pensar de algunos personajes
seguían polinizando las angustias
Hay libros que hasta sin ser leídos son la sala de parto
de la imaginación
La Odisea de Homero es el epicentro de las musas
¿Quién no escuchó su murmurio sublime?
¿Quién no habló con los difuntos empapados de mar?
Una ninfa embelesaba a un hombre
para que no recordara que tenía un hogar
¿Qué es un hogar perdido?
que ya no están tus animales ni tus matas, tu baño ni tu cama
¿y el amor, la cosa principal? Un sentimiento de neblina cubre el alma
y tu cementerio tan autóctono y triste
abundante en pasado ¡borrado!
Joyce descubrió su propio Ulises
leyendo a Homero
y el amor platónico debería llamarse amor dantesco
el Dante amó sin pedir nada y elaboró un infierno
Todo libro es un hogar que recuperas cada vez que lo abres
es retornar ad infinitum a una amada dificultad:
la escabrosa Ítaca
y comprenderlo en el extraño amor de Circe
cuyos labios hermosos pronunciaban embrujos sin acento hogareño
porque las divinidades no cocinan, ni lavan, ni aman, ni planchan
Poema al alcance de la mano
El carrito del supermercado desfigura su avance
como si naciera por cesárea
hubo una vez uno que tintineaba
este carro encontró a dos ancianos y se los está llevando
abre un mar de frutas y verduras, de panes y galletas
los sabores que van a perecer te saludan
hay algo espiritual en la musitada ausencia de las ubres
todas las hambres sin saciar sueltan sus fantasmas
al otro lado de la alegría han de asustarse los dolores
habiendo tantos anaqueles
la señorita de la caja se ha quedado mirando pensamientos
el acelerador de partículas traza un círculo por debajo de la tierra
puede congelar los océanos con una gota
y pulverizar con una chispa el Himalaya
El carrito toma muestras sagradas en planetas usados
y en lunas sin sonido
también recoge objetos indigentes para la dama de la noche
en esta verde soledad el horizonte es más distante
fluyen bosques ardillas y venados
colinas verdes grama recién cortada
los hombres lobo, los hombres cuervo, las tortugas originarias
danzan con el aliento bárbaro de la madrugada
aunque a veces asumen figuras de aire y roca
la luna era una pulpa transparente y tendría que llover
hay kachinas rajando embarazos de nubes
apurados por la insistente dance of the rain
aunque este prado no sufre de sequía
el chamán con cuernos de bisonte adolorido
dice saltando en la cascada de su sangre
“debes aprender a necesitar lo que no te parece necesario”
el acelerador transporta una partícula de un sitio a otro
sin pasar por el centro y eso es como viajar hacia el pasado
el niño Jesús no conoció los carritos que tintineaban
pero ahora la cajera dice: veintiuno con cuarenta
sin importar que existo
y estoy a punto de transitar sus ojos cuando entrego el dinero
aunque es obvio su poder congelador de mujer desvalida
Apolo sería pulverizado si ella odiara
La niebla cubre todo
para que nadie vea quién ha bajado
o quién ha subido
¿qué es un conej0?
mascota o comida
celaje o paisaje
el mirar rosado encendido apagado
he ahí un misterio encendido rosado
y no preguntes por el ornitorrinco
¿por qué la primera mujer rechazó al padre Adán?
¿fue por su posición en el acto amoroso o por su posición
como primer hombre nacido del aliento divino?
Adán carecía de sexualidad
Lilith poseía un elevado gusto
Llueve y el pequeño conejo
come su hierba en paz
aprovecha que el halcón no vuela bajo el agua
el conejo mordisquea el corazón de la humedad
y en la cascada de su sangre
es un recuerdo de las praderas
un parpadeo de los atardeceres más universales
un conejo puede ser todo lo que sientes al mirarlo
pero nunca sabrás en realidad
por qué ha venido
liberar la dignidad que habita en cada hecho
y en cada cosa
pongamos más bien “en cada frase”
es una función no obligatoria
de la poesía
hay que enfermar a todos estos desgraciados
con el virus de la verdad
y no te esfuerces con el ornitorrinco
trata de concentrarte en el conejo
¿qué cosa es un conejo?
¿Por qué Caín mató al primer hermano
que retoñó en el cosmos?
Caín fue marcado para que nadie lo matara
¿Quién hizo a esos seres capaces de matarlo?
¿Quién creó a la mujer que tuvo los hijos de Caín?
no es posible explicar a Dios
sólo puedes caminar con él
es como querer amarrar el agua
La poesía no es un estertor
no es un grito pidiendo ayuda
no es un gemido adocenado
la poesía no es un lamento
la poesía no surge de alguien en particular
porque nació a la par de la luz de la existencia
puede congelar y pulverizar
con la gota o la chispa de una imagen
la poesía a veces es una marginada maldición
para aquellos que sólo entienden
la mitad de la mitad de nada
lo paradójico del ornitorrinco
es algo inasible para la mediocridad
si no tienes kachinas que te ayuden
lee hasta que te sangren las razones
lee hasta encontrarte en el futuro
con el acelerador de partículas que tintineaba
en las soporíferas ausencias de las dos de la tarde
Podrías suicidarte
Los muertos adquieren un prestigio
podrías suicidarte o morir por equis causa
pero en todo caso
tendrías que hacerlo sobre un lecho
de poemas miríficos
Cuando la gente no quiere decirle poema a un poema
lo llaman “texto” porque creen que el poema es algo definido,
frustrado en vestiditos como las meninas,
infectado con sonidos acordes al asma de los sordos;
como si el poema no estuviera protegido por la poesía
y pudieran distorsionarlo en su morada
Deberíamos resolver la situación
para que se dediquen a otra cosa mariposa
Ya basta de señalar que la poesía es de un modo o de otro
disimulando porque si fuera una gallina y la persiguieran
no le verían ni las plumas
El Kafka de la guarda
Si Franz Kafka estuviera aquí, hablando con nosotros,
le regalaría gustoso algo para animarlo:
una jaula vacía y la historia del trágico abandono
Aunque parecía débil y cualquiera le invadía los ojos
era tan impresionante su destino como semidiós de la tristeza
que nació austrohúngaro y murió checoslovaco
sin moverse de Praga
Pero ya se sabe que Dios lo leía
y leer a Kafka es como saltar desde un trapecio
sin brazos en el más allá y sin redes abajo
Dios lo leía y le decía a cada rato “eres un ángel”
Y Franz respondía: “si tú lo dices”
El ángel Franz Kafka se ocupa, entre otras cosas,
de proteger a quienes viven en habitaciones miserables
y también visita los baños en cualquier lugar,
porque sabe que son áreas de dolor y de llanto
El ángel Rilke y el ángel Kafka se encontraron
en un pestífero baño de estación de gasolina
sus alas estorbaban la entrada al estrecho urinario
decidieron salir y hablar de la naturaleza femenina
“Varias mujeres me amaron”, comentó Rilke
Franz confesó apenado:
“mostraron insuficiente inclinación hacia mí”
y siguieron aguantando las ganas de orinar
El ángel Franz Kafka se le apareció a Jesús y le dijo
“Una tarde cerrarás los ojos
y abrirás los brazos por toda la eternidad
para recibir tu propio pésame”
El ángel Kafka le advirtió a Shakespeare
“has hecho morir a mucha gente
pero también has impedido
que se le enfríe el corazón a la humanidad”
Lo nuestro tan ajeno
Superior a qué. A quién.
No quisiera alcanzar la superioridad.
No lo tolero. Todavía no nos recuperamos
del pichón caído estertor del techo:
se estrelló sin plumas. Carne sangrando erizada.
Pico abierto. Ojos semicerrados. Esperando qué.
Los mismos ojos que un artista
calcó en una imagen de la iglesia.
Y eso sucedió en los años ochenta.
No conocíamos el pichón. No sabíamos que existía allá arriba
¿Qué hay allá arriba? Nadie se lo planteaba.
Leía a Fedor Dostoievski ¿Y tú a quién?
Cayó. Interrumpió un capítulo. Se volvió tristeza a largo plazo.
No hay manuscritos bárbaros
sólo lectores bárbaros. Me lo decías así.
La entropía de lo nunca escrito pero hablado.
Veo tu respiración: calmosa, animal.
Siento la mía. Pienso en Dostoievski muriendo
y en los libros volviéndose
polvos trémolos de música escondida.
No deberías protagonizar
acciones que se alejen de ti
A nadie le interesa vivir en carne propia
la carne ajena
Recoge, desentierra ese apellido,
he contemplado los grandes cambios de la luz solar
y he pasado tiempo mirando el reflejo de lo poco magnífico
en un hilo de aguas negras.
Armamos y desarmamos nuestro circo,
gustosamente hemos anhelado una posesión inacabada.
Cada quién cultivará su anhelo
embalsamado o enclaustrado en un lugar
donde todo está creado para que se caiga.
Partes de máquina
Amar y odiar ayudan
para que el humanismo sea primero
y el maquinismo siga de segundo
aunque hay partes de máquina
instaladas en cuerpos
que parecían prometedores
Es recomendable leer y pensar:
eso evitaría el surgimiento de piezas impuestas
para atornillar la imaginación
así: tipo Cristo
¿Para qué leer
a quienes alcanzaron la poesía como una cumbre?
para que no sean borrados de la memoria noble
y agradecer su versión de lo vivido,
no podemos prescindir de claridades.
Leyéndolos sabremos cuál es el tope
y cuánto podemos acercarnos
usando palabras ensalmadas
por nuestras toscas desilusiones.
Lo determinante es decirlo
como si nunca se le hubiera ocurrido
a la persona que pensabas ser
y que además se exprese
a modo de tragedia recién ocurrida
recién descubierta y a punto de ser propia.
Podría ser más sencillo
si se macera en música
y se adquiere conciencia
de que cernir en lo mediocre
no es
encontrar
oro
Los jinetes
“Bienaventurado el que lee”,
dijo San Juan apóstol iniciando el libro
que tituló sencillamente El Apocalipsis
Quiso que fueras bienaventurado
aun leyendo lo más terrible imaginado
porque tienes capacidad para enterarte
San Juan contó cuatro jinetes de distintos colores
el primer caballo era blanco, su jinete esgrimía un arco
y le dieron una corona para ganar batallas
El segundo caballo era rojizo y al jinete se le dio poder
para quitar la paz de la tierra
y hacer que los hombres se degüellen unos a otros
además lo armaron con una gran espada
El tercero era un caballo negro
el jinete tenía en la mano una balanza
mientras una voz repetía “Un pan de trigo
o tres panes de cebada costarán el salario de un día
Y no desperdicies el aceite de oliva y el vino”
El cuarto caballo era amarillento y su jinete
se llamaba Muerte y el Abismo lo seguía
tenía potestad sobre la cuarta parte de la tierra
para matar con espada, epidemias y fieras
Los caballos compartieron con el hombre su velocidad
pero nadie anuncia a los cuatro caballos del apocalipsis
sino a los cuatro jinetes del apocalipsis
en los hipódromos se nivelaron esas diferencias
Juan ha debido mencionar a un quinto jinete
subido a un caballo aporreado y mal alimentado
el jinete de la ignorancia
que también ha hecho su arrase exterminador
blandiendo el arma de no querer saber
la ignorancia puede estar ubicada en una persona bondadosa
de las que alcanzan el cielo con más celeridad que el Dante Alighieri
pero no saber nada ni siquiera conocerse uno mismo
impide ver la gracia cualquiera que ésta sea.
Toda la ignorancia arderá en un infierno etimológico
La enfermedad también mata
La enfermedad también
lo estaba matando
¿Quién muere fácilmente en un lugar
donde la poesía es agua bendita
salpicando demonios?
Lo escuché
como si no agonizara
Lo hacía
Una mujer ultralejana llevaría flores
de visita al hospital
si pudiera
No podía
Susurraba en las tinieblas
a orillas del río Moscova
se suicidaban los poetas a diestra y siniestra
con diferentes métodos
y una misma angustia
Boris Pasternak
dijo que Maiakovski
“se mató por haber condenado algo
con lo que no podía conciliar su amor propio”
y Marina Tsvietáieva
“advirtió el caos que jamás
había dejado penetrar en su creación,
y buscó refugio en la muerte”
Se refugió
El refrán
Mira como si supiera
para qué sirve la absurda herramienta
que uno de los hombres introduce
en la computadora
Se muerde la lengua para no opinar
traga sangre, sonríe y recuerda
un refrán que leyó en una calcomanía
de autobús: “El idiota grita, el inteligente opina
y el sabio calla”
Me dedica su atención
sabe que escribo poemas intentando
encontrar la poesía
y opina, de un modo claro y tajante:
tus poemas no me parecen poemas
En toda su vida no habrá leído más allá
de tres o cuatro poemas
de los que aparecían en las revistas del hogar
de arreglar computadoras
no opina porque no tiene puta idea al respecto
pero con la poesía sí se atreve
Hoy me propuse responder al bendito refrán
“El idiota grita, el inteligente opina y el sabio calla”.
Las madres y los padres gritan. Las esposas y los esposos gritan.
Una mayoría de gente opina a cada rato. Y hay millones
de personas que callan, millones con mala ortografía
y escasos conocimientos de la vida
En síntesis: el refrán es inútil.
Inclusive, en Proverbios 17-28 se adelantaron aclarando:
“Aun el necio, cuando calla, es tenido por sabio;
el que cierra sus labios, por entendido”
El poeta
¿Adónde creen que se ha ido el poeta?
¿Al humus negro de la tierra que se come todo menos las raíces?
¿a la pulpa de papel donde los insectos harán cavernas hasta el fondo de sus palabras?
¿Ha ido a los lugares periféricos que mantenía descritos como la dirección de habitación de Dios?
¿Se ha marchado hacia la negrura del olvido que alimentan quienes nunca lo leyeron ni conocieron
sus anhelos importantes?
No. El poeta se ha ido al lugar donde se colocan las lámparas
donde se destilan como rocío de agua bendita las cuentas espirituales
Ha ido a sentarse en la mesa redonda donde un grupo de almas parecidas a la suya protegen la semilla del país
Esos seres que se van sin soltar las amarras
han sido tan útiles que dejan lo mejor de ellos en este lado
ya sabes lo que dejan: obras preciosas que nadie ama de buenas a primeras, que nadie cree
necesitar, pero que a la larga contienen la fertilidad salvadora
En Ulises, el señor Bloom medita:
“El lenguaje de las flores. A ellas les gusta porque nadie puede oírlo”.
y el poeta se quedaba pensando
en una flor que seguramente vaciaba su perfume
mientras él avanzaba
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