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Mibonachi caraqueño

viernes 22 de mayo de 2020
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Gabriel García Márquez
Gabo pasó por Caracas cuando Momento lo contrata como reportero (1957).

E1. El regreso

Angélica llamó a Claudia para contarle el regreso de Álvaro. “Gracias, primor, Álvaro también me llamó hace unos pocos momentos. Ven que nos encontraremos a las tres de la tarde. A propósito debo llamar a portería para informarles su llegada”. Inmediatamente terminó la llamada se dirigió al citófono para informar. “¿Rodolfo? Hola: esta tarde llegará el señor Álvaro Rodríguez Cañaveral. Por favor déjalo pasar; infórmale dónde debe parquear su auto”. Cuando Álvaro llegó, Angélica ya se encontraba en el apartamento. Se saludaron afectuosamente y se sentaron en torno al comedor. Álvaro les entregó Gabo nació en Caracas, no en Aracataca. La portada estaba diseñada gráficamente mediante tres evidentes franjas horizontales, La primera, la foto de un Gabo maduro y sonriente. La segunda, las enormes letras grises sobre un fondo rojo. La tercera, el autor y la editorial en fondo negro. Así mismo les entregó sendas fotocopias de un interesante artículo. “La gabomanía es incurable”; “Hace parte del libro”, les informó. “Quiero que lo leamos en voz alta, es una crónica”. “Mientras tanto yo les pongo a hacer café”, dijo Claudia. “La Elba, un café de origen de tu tierra, Álvaro. Produce la familia Patiño; vendido por El Café de Carlos”. Mientras leían un aroma acariciador inundó el apartamento de Claudia.

 

El 28 de diciembre de 1957 Gabo llega a Caracas. “Ha sido siempre para mí algo parecido a una obsesión”.

E2. Una tertulia

Mientras Álvaro disertaba, ellas disfrutaban La Elba a sorbos largos. Lo bebían en los mugs de El Café de Carlos. Luego comentaron la crónica sobre el reseñista venezolano Nicolás Trincado. Su fugaz relación con García Márquez y la azarosa dedicatoria. Gabo no dudaría en suscribirla porque funde literatura y periodismo. Una crónica antológica que tiene todos los méritos para figurar. Además, una muestra de la narrativa de Juan Carlos Zapata. Así como de los nueve textos que conforman el libro. Angélica comentó los giros narrativos que mantienen al lector expectante. También exaltó la dualidad del texto oscilando en la tragicomedia. Sin embargo tan magistralmente narrado que no peca de caricaturesco. JuanC Zapata brinda un fresco sobre la influencia de Caracas. Y permite entender por qué Gabo la considera pérdida irreparable. Claudia consideró el libro una valiosa herramienta para su comprensión. Para entender las relaciones de García Márquez con el poder. Así como las lealtades de Plinio Apuleyo con su amigo. Además de las circunstancias desafortunadas que finalmente propiciaron su ruptura. Por otra parte subrayó las curiosidades contenidas en el libro. Como la entrevista que le hiciera a Gabo Rafael Caldera. La noche los sorprendió hablando maravillas sobre Juan Carlos Zapata. Y ellos la prolongaron con historias de Gabo en Venezuela.

 

“Gabo nació en Caracas, no en Aracataca”, de Juan Carlos ZapataE3. La llegada

El 28 de diciembre de 1957 Gabo llega a Caracas. “Ha sido siempre para mí algo parecido a una obsesión”. Le comentaría tiempo después a su amigo Plinio Apuleyo Mendoza. Quien lo invitó a trabajar en la capital de Venezuela. Lo vinculó como un periodista del área política de Momento. Plinio estaba enterado de las dificultades de Gabo en París. En Caracas Gabo presenciará la caída del dictador Pérez Jiménez. Pérez y Juan Vicente Gómez serán modelos de su novela. Ambos personajes aportarán para el dictador del Otoño del patriarca. En Caracas comienza otro de los períodos fundamentales de Gabo. “Venezuela fue para mí el país más libre del mundo”. “Quizás porque nunca me volvieron a ocurrir cosas tan definitivas”. Desde el balcón de Plinio vieron partir la “Vaca Sagrada”. Como se llamaba al avión que llevaba al funesto dictador. Plinio describió la euforia que sintieron con el editorial “democrático”. “En esta primera hora de la democracia, los venezolanos celebramos”. “Tan cercanos estábamos a Venezuela que podíamos escribir así, impunemente”. Fueron compañeros de trabajo de personajes de esa nueva democracia. Aquella época brindó a Gabo un amplio conocimiento de Venezuela. Grandes amigos y una compenetración con el destino del país. Todo aquello vivido desde aquel 28 de diciembre de 1957.

 

El premio Rómulo Gallegos en 1972 constituyó otro hito caraqueño. Conquistado con su novela Cien años de soledad (Editorial Sudamericana).

E4. Caracas fabulosa

Gabo nació en Caracas, no en Aracataca, libro de culto. En él, JCarlos Zapata revela las claves de esta influencia. “No haberme quedado en esa ciudad infernal, mi hermosa frustración”. Gabo supo de Caracas por primera vez por Simón Bolívar. Fue Juanita de Freites quien le brindó una visión mágica. “Una mujer inteligente y hermosa, el ser humano más humano. Con el mayor sentido de la fabulación que conocí jamás. Contaba las típicas historias infantiles pero con Caracas por escenario. Creí que Genoveva de Brabante se refugiaba en Bello Monte”. Cenicienta perdió la zapatilla en una fiesta en El Paraíso. Bella Durmiente esperaba a su príncipe despertador en Los Caobos. Caperucita Roja moría devorada por el lobo Juan Vicente Feroz. Gabo pasó por Caracas cuando Momento lo contrata como reportero (1957). Sería testigo de la caída de Pérez Jiménez en 1958. “Mi primer domingo desperté con la sensación que algo sucedería. Atribuido al estado de ánimo inspirado por Juana de Freites. Horas más tarde nos preparábamos para un domingo de playa. La ciudad se abrió completamente al estado de literatura fantástica. Los caraqueños salieron a las azoteas, saludando con innumerables pañuelos. Aplaudiendo gozosos cuando veían caer las bombas sobre Miraflores. Para mí seguía siendo el Castillo del Rey que rabió”.

 

E5. Nervios en Caracas

El premio Rómulo Gallegos en 1972 constituyó otro hito caraqueño. Conquistado con su novela Cien años de soledad (Editorial Sudamericana). Era la segunda versión del premio quinquenal de novela latinoamericana. El primero (1967) lo ganó el peruano Mario Vargas Llosa. Esa primera edición la ganó la novela La casa verde. JCarlos Zapata recoge una entrevista del presidente Caldera a Gabo. Que incluyó en Gabo nació en Caracas, no en Aracataca. Una entrevista significativa para entender sus relaciones con el poder. El encuentro se produjo en el propio Palacio de Miraflores. Zapata contó pormenores del acto de premiación del Rómulo Gallegos. Alfredo Tarre le entregó un cheque de 100 mil bolívares. Lo tomó con ambas manos como para estirarlo, lo besó. El gesto levantó una salva de aplausos e incluso risas. Mientras sucedía el evento, no dejó de moverse en la silla. Acodado en la mesa, llevaba una mano a los ojos. La otra mano la llevaba al mostacho y lo mesaba. Luego a la mesa para volver nuevamente a la quijada. Donde se quedaba instantes en esa pose del sujeto pensativo. Por último, leyó la página que llevaba escrita, siendo ovacionado. Una foto de historia recoge el abrazo con Tarre Murzi. El discurso destaca en la espalda ancha del funcionario.

 

Ficha técnica inicial

C. A. Villegasuribe. MSC10. 2E. P.U: Angélica, Mientras. P. T.: 420. Autor. Mibonachi sostenido en clave diez. Entrada única. Palabras umbral: Angélica, Ellas. Palabras totales: cuatrocientas veinte.

 

Ficha técnica final

C. A. Villegasuribe. MMSC10. 5E. P.U: Angélica, Mientras, El, Gabo, El. P. T.: 1.050. Autor. Mibonachi múltiple sostenido en clave diez. Cinco entradas. Palabras umbral: Angélica, Mientras, El. Gabo. El. Palabras totales: mil cincuenta.

Carlos Alberto Villegas Uribe
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