Saltar al contenido

Poemas de Orlando Valdez

sábado 31 de mayo de 2025
¡Comparte esto en tus redes sociales!
Poemas de Orlando Valdez
salvémonos acá / matando el cielo // en la tierra pecadores / sin miedo al amor // entregándonos ebrios / cantándole al alba.
Dioses y monstruos, 29 años de LetraliaDioses y monstruos. 29 años de Letralia
Este texto forma parte de la antología publicada por Letralia el 20 de mayo de 2025 en su 29º aniversario
Lee o descarga el libro completo aquí

ay Señor Señor
Señor mi Señor

no nacen
los matan

pero ellos no mueren
sino en tu nombre

nos clavan sus plegarias
nos inundan de oraciones

voraces Señor
como jamás nunca

oídle
oídle

 


 

los que menos tenemos y los que no tienen nada
nosotros
los inciertos
llenos llenitos de incertidumbres
a los que se nos va la vida siempre
convirtiéndonos
cada vez más más al lado de las otras pocas cosas
obedientes a un mandato evangelizados
los que no desesperamos ni nunca enojamos
marginales parias suburbanos
incansables esperadores sufrientes en vano
subordinados a un cuentagotas de la nada para nada
concédenos la paz
y que nazca y que crezca entre nosotros un diosito no vidente
y que crea y que tenga fe
en que lo amamantará dichosa una mujer
con sus senos verdes
y se apiade de nuestras blasfemias
hastiados de un cielo que decreta
qué vientre ha de parir

a cuál
le tirarán piedras

 


 

salvémonos acá
matando el cielo

en la tierra pecadores
sin miedo al amor

entregándonos ebrios
cantándole al alba

soñándonos
bajo otro sol

por nosotros
de nosotros

con nosotros
como nosotros

 


 

de los fondos del paraíso
tan diversamente prohibida

abriste los cielos lujuriosa
contra vientos y plagas

hundiéndote en mí hasta deshacerme
con la noche

indeciblemente
al alba

y yo quería
y querías vos

arriba abajo más
más

moviéndote
moviéndote

 


 

asesinan a sangre fría
a Efraín Esteban Vázquez Gamarra

en Santa Rita en la ciudad de San Ignacio
Misiones

muerto mucho antes
de hambre

donde Dios
era algo más para comer

a
h
o
g
á
n
d
o
l
o

 


 

nos han despojado
y no hay reino
para los desposeídos
más que la rebelión
de estar allí cerca
tan desconocido
con tantos otros
saberse en uno
habitando el día
entre ellos

 


 

no quieras saber si gana dios o si gana el diablo
acá no se miente y más abajo el suelo es arriba

aquí reímos cantamos celebramos
besamos con los ojos cerrados

llenitos
de
estigmas

que es ya obra divina los pesares de la miseria
la sobra y el desprecio del infortunio

entonces séame fuerte compañera
con más locura que razón

la
muerte
no
jode
tanto
como
dicen

 


 

bebo de mi circular naufragio
otra vez deshecho en mí y de mí

sin escribir una palabra
sin recordar nada

cansado muy cansado frente a Dios
acercándome a la muerte igual que él

y nada les pido y nada les digo
río y se ríen

 


 

condenado a eternidades de un paraíso
terriblemente diáfano

al borde de las tardes que caen a mi paso
muriendo conmigo

a otra canción
que el mismísimo Dios tararea insoportablemente

resucitándome
o despertándome

 


 

sólo
tengo
unas
pocas
palabras

que
difieren
unas
de
otras

reaccionarias
marginales
molestas

ojalá
pueda

no pedirle nada al cielo que no me verá habiéndome visto
con furia escarlata ensangrentar vocales apuñalándolas

 


 

que yo mi Dios no he pecado
que amo al hombre que vos amás

que no tiré la primer piedra
juro lo juro de verdad

que gano parto comparto el pan sobre todas las cosas
tu sangre convirtiéndola en vino

mal herido de mí Señor
Señor de mí

 


 

¿callar el espíritu?
¿no oír el alma?

¡padre! ¡padre!
¿verdaderamente me has visto?

¿todo todo ¡todo! lo ves?
¿los pasos que di hacia esa mujer?

¿de verdad? ¡padre! ¿me has visto?
¿me has visto mirar su rostro?

¿más que nadie más que ninguno llevarla de golpe hasta mi pecho
hace ya una eternidad

e
s
t
a
l
l
a
r

rodeado de ella
y de ninguna otra?

 


 

en esa piedra Pablo no mató a nadie
yo lo asesiné antes

por eso vengo a entregarme
que alguien le pida a Cristo le devuelva su vida y se lleve mi alma

ahora
ya ya

recen por él
pidan por mí

que en esa roca que hay allí hay otro hombre otra sombra
¿o su sombra?

 


 

no es
aquel hombre
de Judea
es Barrabás
el Cirineo
y Claudia Prócula
tu tormento

y no nunca serán tus ojos
los que brillen
mientras no sepas
quién ha sido en nombre
sólo en nombre de su Padre
y estarás entonces
como entonces
eternamente
sólo
lavándote
tus manos
en el ayer
de sombras
sin ver
al justo
al inocente
que te ha salvado
con su muerte
aquel día

 


 

IELIM - Behemoth
ni en él
ni de él
él no existe
él
es su extraño
en su cerebro
la falsa idea
que tanto honra
convencido
de que sí existe
que sí vive más allá
que vivirá por siglos
dentro
de su fuerza
de su cielo invisible

Orlando Valdez
Últimas entradas de Orlando Valdez (ver todo)

¡Comparte esto en tus redes sociales!
correcciondetextos.org: el mejor servicio de corrección de textos y corrección de estilo al mejor precio