
Dioses y monstruos. 29 años de LetraliaEste texto forma parte de la antología publicada por Letralia el 20 de mayo de 2025 en su 29º aniversario
Lee o descarga el libro completo aquí
ay Señor Señor
Señor mi Señor
no nacen
los matan
pero ellos no mueren
sino en tu nombre
nos clavan sus plegarias
nos inundan de oraciones
voraces Señor
como jamás nunca
oídle
oídle
los que menos tenemos y los que no tienen nada
nosotros
los inciertos
llenos llenitos de incertidumbres
a los que se nos va la vida siempre
convirtiéndonos
cada vez más más al lado de las otras pocas cosas
obedientes a un mandato evangelizados
los que no desesperamos ni nunca enojamos
marginales parias suburbanos
incansables esperadores sufrientes en vano
subordinados a un cuentagotas de la nada para nada
concédenos la paz
y que nazca y que crezca entre nosotros un diosito no vidente
y que crea y que tenga fe
en que lo amamantará dichosa una mujer
con sus senos verdes
y se apiade de nuestras blasfemias
hastiados de un cielo que decreta
qué vientre ha de parir
a cuál
le tirarán piedras
salvémonos acá
matando el cielo
en la tierra pecadores
sin miedo al amor
entregándonos ebrios
cantándole al alba
soñándonos
bajo otro sol
por nosotros
de nosotros
con nosotros
como nosotros
de los fondos del paraíso
tan diversamente prohibida
abriste los cielos lujuriosa
contra vientos y plagas
hundiéndote en mí hasta deshacerme
con la noche
indeciblemente
al alba
y yo quería
y querías vos
arriba abajo más
más
moviéndote
moviéndote
asesinan a sangre fría
a Efraín Esteban Vázquez Gamarra
en Santa Rita en la ciudad de San Ignacio
Misiones
muerto mucho antes
de hambre
donde Dios
era algo más para comer
a
h
o
g
á
n
d
o
l
o
nos han despojado
y no hay reino
para los desposeídos
más que la rebelión
de estar allí cerca
tan desconocido
con tantos otros
saberse en uno
habitando el día
entre ellos
no quieras saber si gana dios o si gana el diablo
acá no se miente y más abajo el suelo es arriba
aquí reímos cantamos celebramos
besamos con los ojos cerrados
llenitos
de
estigmas
que es ya obra divina los pesares de la miseria
la sobra y el desprecio del infortunio
entonces séame fuerte compañera
con más locura que razón
la
muerte
no
jode
tanto
como
dicen
bebo de mi circular naufragio
otra vez deshecho en mí y de mí
sin escribir una palabra
sin recordar nada
cansado muy cansado frente a Dios
acercándome a la muerte igual que él
y nada les pido y nada les digo
río y se ríen
condenado a eternidades de un paraíso
terriblemente diáfano
al borde de las tardes que caen a mi paso
muriendo conmigo
a otra canción
que el mismísimo Dios tararea insoportablemente
resucitándome
o despertándome
sólo
tengo
unas
pocas
palabras
que
difieren
unas
de
otras
reaccionarias
marginales
molestas
ojalá
pueda
no pedirle nada al cielo que no me verá habiéndome visto
con furia escarlata ensangrentar vocales apuñalándolas
que yo mi Dios no he pecado
que amo al hombre que vos amás
que no tiré la primer piedra
juro lo juro de verdad
que gano parto comparto el pan sobre todas las cosas
tu sangre convirtiéndola en vino
mal herido de mí Señor
Señor de mí
¿callar el espíritu?
¿no oír el alma?
¡padre! ¡padre!
¿verdaderamente me has visto?
¿todo todo ¡todo! lo ves?
¿los pasos que di hacia esa mujer?
¿de verdad? ¡padre! ¿me has visto?
¿me has visto mirar su rostro?
¿más que nadie más que ninguno llevarla de golpe hasta mi pecho
hace ya una eternidad
e
s
t
a
l
l
a
r
rodeado de ella
y de ninguna otra?
en esa piedra Pablo no mató a nadie
yo lo asesiné antes
por eso vengo a entregarme
que alguien le pida a Cristo le devuelva su vida y se lleve mi alma
ahora
ya ya
recen por él
pidan por mí
que en esa roca que hay allí hay otro hombre otra sombra
¿o su sombra?
no es
aquel hombre
de Judea
es Barrabás
el Cirineo
y Claudia Prócula
tu tormento
y no nunca serán tus ojos
los que brillen
mientras no sepas
quién ha sido en nombre
sólo en nombre de su Padre
y estarás entonces
como entonces
eternamente
sólo
lavándote
tus manos
en el ayer
de sombras
sin ver
al justo
al inocente
que te ha salvado
con su muerte
aquel día
IELIM - Behemoth
ni en él
ni de él
él no existe
él
es su extraño
en su cerebro
la falsa idea
que tanto honra
convencido
de que sí existe
que sí vive más allá
que vivirá por siglos
dentro
de su fuerza
de su cielo invisible
- Poemas de Orlando Valdez - sábado 31 de mayo de 2025
- Cinco poemas de Orlando Valdez - viernes 31 de mayo de 2024


