Recibe 2020 con 20% de descuento en corrección de textos y corrección de estilo
Saltar al contenido

Menos es más

miércoles 15 de agosto de 2018
¡Compártelo en tus redes!

Los terneros
Rodrigo Blanco Calderón
Cuentos
Páginas de Espuma
Madrid, 2018
ISBN: 978-84-8393-233-9
120 páginas

Es un principio que el profesor de actuación le enseña al aprendiz para evitar interpretaciones que luzcan falsas, es un axioma de precaución que pretende librarnos de imprudencias o ligerezas que corran en nuestra contra: menos es más. Esta sencilla aseveración para el caso de un escritor no tiene nada que ver con ser cauteloso, con remilgos tontos que coarten un potencial que debería emerger, sino con la virtud de ser atinado, asertivo, preciso en el tratamiento del lenguaje y de los recursos expresivos que ayudan a contar una historia. Con el libro de relatos Los terneros, editado por Páginas de Espuma, el autor caraqueño Rodrigo Blanco Calderón hace alarde de un texto maduro y nada ripioso que le hace honor a la mencionada máxima.

Siete relatos componen las 120 páginas de contenido, una galería de ciudades tanto latinoamericanas como europeas que promete dejar en el paladar del lector un regusto multisápido (permítanme el término acuñado por Rómulo Betancourt) que demuestra, con las dosis necesarias de arrogancia y discernimiento, que el eclecticismo no es una filosofía que va en contra de una expresión artística con identidad definida. Uno de sus relatos se desarrolla en México D.F. tanto como otro en París, un personaje (taxista de horario nocturno) se obsesiona por una bella mujer que pasa desnuda en motocicleta de igual forma que otro se enamora de una amiga interesada en fotografiar al Quijote y Sancho Panza; la narración en primera persona muestra la misma consistencia y maestría que el narrador omnisciente. Blanco Calderón quiere poner a prueba las ansias del lector por encontrar la resolución al quid de cada historia, maneja como los expertos la disgregación y los diálogos, por lo que es de suponer que no sean pocos aquellos que creyendo que la historia va por un lado se vean, sin darse cuenta, tomados de la mano por el autor hacia otros derroteros, atributo que el autor explota prácticamente en cada relato y que, en opinión de este servidor, es uno de los más notorios aciertos técnicos de Los terneros.

Los terneros, de Rodrigo Blanco Calderón, fue finalista del V Premio de Cuento Ribera del Duero 2017, uno de los mejor dotados en metálico para el género en español.

Las pulsiones de los personajes son tan diversas y verosímiles que bien cada uno de nosotros podría conocer a alguien cuyo perfil haga match a la perfección con los arquetipos planteados en el libro, lo cual los hace tan terriblemente humanos que identificarse con ellos es consecuencia inevitable. “Biarritz”, uno de los cuentos más brillantes, es un ejemplo del desparpajo narrativo exacto, de lo que se dice con justicia y buena puntería para que una narración en primera persona termine versando sobre un personaje distinto del narrador y toda la fuerza argumentativa recaiga en un personaje secundario, en principio, y termine éste engrandecido por la habilidad ejecutada en la retórica y la anecdótica. Hay trazas de la influencia de Borges en “Los locos de París”, hay pasajes que hacen evocar a la Caracas depauperada de comienzos de siglo XXI en el cuento que da el título al libro, hay un preludio de romance y la singular epopeya por la justicia de un hombre de esos que se vuelven inolvidables a pesar del paso de los años, pero lo que no se encuentra en toda la obra es ni rimbombancia ni estridencia por el afán hueco de impresionar. Demuestra que si el menos es más es aplicado con destreza puede producirse algo robusto y redondo que no deje nada en el tintero.

He aquí un fragmento del libro que bien puede explicar el motivo de su título y que, según mi parecer, es de los párrafos que mejor ejemplifican la contundencia de la ontología de la obra. No hace falta darle vueltas para comprender el contexto de donde surge:

No tienes idea del terror que se acumula en los ojos del ganado cuando sabe que van a matarlo. Es ese miedo, ese pavor que es como un linaje oculto, lo que hace de ellos unos animales mansos. La única liberación que obtienen es a través del sacrificio. Lo peor que le pudieron hacer esos malditos malandros a ese muchacho de la universidad fue no matarlo. Lo llevaron al matadero, desnudo, y después lo soltaron. Le dejaron ese miedo atarugado para siempre en los ojos y en el pecho. Le robaron la pureza de los terneros y lo convirtieron en un esclavo.

Los terneros fue finalista del V Premio de Cuento Ribera del Duero 2017, uno de los mejor dotados en metálico para el género en español y que sirve de plataforma para que los autores destacados publiquen luego con editoriales como la española Páginas de Espuma. Blanco Calderón obtuvo con todo mérito la publicación a pesar de no haber resultado ganador. Si Antonio Ortuño ganó esa edición del concurso con La vaga ambición, entoncessu obra debe de ser un librazo también.

Heberto José Borjas
Últimas entradas de Heberto José Borjas (ver todo)

Recibe 2020 con 20% de descuento en corrección de textos y corrección de estilo