Saltar al contenido

Poemas de Leonardo Figuera Marante

lunes 14 de diciembre de 2015
¡Comparte esto en tus redes sociales!

La mujer y el camino

Para Maribel

Ella venía de caminar con los murciélagos
la noche repartía los caracoles
con la impunidad de un búho
se sabía caudalosa
de caderas rugientes
se sabía coloreada
de vientos de espinas
dejaba toda sonrisa amarrada al pavimento
y torcida de escombros
sembraba un surco de cucharas.

Ella venía de caminar
y dejar en la arena
los retoños que iban muriendo
entre las olas las carnadas de futuro se alejaban
para ser lanzadas con almas a la orilla
ella se sentaba a acariciar las aguas
a limpiar su virginidad
ella venía de caminar
yo de cuidar su isla.

 

Óleo de mujer con paraguas

Para Teresita y Deisy

detén la lluvia no puedo impedir
que naufrague en las ideas
aun las más míseras
niega toda tempestad
las tardes en el parque
se alimentan de ellas
aun la menos mortífera
contempla la soledad que amarra
a una sombra despojada de sonidos
al último samurái
nutrido en aguas ancestrales
desearía caminar con tus ríos
despojar de toda carencia
la razón por la que te debates
entre tantos dibujos

una mujer
se desliza bajo los puentes
a buscar tesoros amarrados en el naranjo de la vecina
a proporcionar jugadas de terror

intento comprender la ansiedad de las calles
el inmundo dinamismo paralizado
por el vaivén de un paraguas flotante de autoridad

puede fallecer sin sentir
el aliento que derrumba las puertas
del deseo
avivar el fuego
arrebatar la cruz que impide osadía
cada canto se entierra
se adelanta a limpiarse de oprobios
sin lluvia puedo quedarme
y perderme bajo las fronteras
de avenidas empapadas
y esperar en un banco
las lluvias
los paraguas
el océano.

 

La espina

Para Agustín

Penetra la flor
y la arena que tiempo atrás
proporcionó plagas
y algún que otro árbol
en el oasis encuentro tu fruta
cada mar muere en tus senos de aroma
cada espina se apaga en tu piel
los naranjos trituran la foto
y dejan para los demás
el apagón de la ciudad
trasnochan de papeles semihúmedos
y entre las alas de una marioneta
la heroica marcha de una colmena
es preciso caminar desnudos y mezclarnos
a la masa indígena
que un día entre piedras apuñala sus espaldas
y se lanza a los suburbios
a mendigar los mismos sueños
que se quedaron ahorcados en la política.

Crea una imagen
carente de las manos que surcaron en el otoño
los molinos
y ensordecieron las ruinas
que no por ruinas dejan de ser marabú.

 

Una vez en el prado

Para Yuniesky y Henry, les pertenece

Alado me refugio en la ola más gigante
he vuelto a ver fantasmas
nutrido de esquemas me vuelvo más salvaje
y guardo en la almohada
los últimos detalles de Afganistán
los recortes en mazmorras de Irak
queda un solo silbido
sensible a la ventana
en la diestra atrapo el zapato
evidencia del crimen
merma el tiempo en mi reloj
a Liz la puntualidad le chupa
sin despojarse de las sábanas
y la nieve que golpea a martillazos
le raspa los puños
sentí una vez en el prado
devoción por la oscuridad
en los cestos de basura besé gorriones
el retrato del abuelo invirtió los puntos cardinales
no queda el sinfín de palabras que creíamos
una sola montaña parte los huesos
una sola calle ensordece los ruidos
la pincelada azul que pintó los días
las manos que enturbian las horas
el miedo oculto a las espinas.

 

La escultura

En su brevedad
revuelca el barro y se deja llevar
de la mano del escultor
bajo sus senos húmedos
un letrero: No a la guerra.

Es el día que se ha propuesto
donar su cuerpo a las montañas
proporcionar algún alimento a los lobos
INERTE
su marasmo cae despavorido
su volcán y su lava
no forman parte de la miseria
se inclina en el barro
y sus manos lanzan huracanes
las caderas repican en los dedos del escultor
el reguetón amenaza la suavidad de las formas
una sola pieza con varios fuegos
y en la esquina de la sala
sumergir a cuanto espectador
no encienda su cuerpo.

Al oso le es indiferente
el fango y sus moluscos
no traiciona los puentes
se lanza de espalda
al abismo de los baños
para incendiar travestís
capaces de devorar un gato
y fraguar un río de vino
alrededor de la cama
la escultura sobre la mesa
y en la frente una sola palabra
indiscernible entre el humo: Paz.

 

Blanco

En la pared una puerta blanca
conduce al infierno
y blanco es el paraíso de los pecadores
y las llamas que quemaron a Babilonia
y el hilo dental preferido de Laura
queda un poco de parsimonia
mezclado a la homosexualidad de mi mascota
es blanco ser gay
la isla mueve los rumbos
y en las raíces de un vigía
los lugares insospechados
cuestan palabras
los cheff a la moda
cocinan frutos blancos
como el humo de un cigarro tupamaro
se extienden las sábanas de los hospitales
es la misma historia de 1879
las intenciones fueron blancas
los senos de la profesora Equis
son unicornios
y su clítoris blanco
abre su ímpetu sin dar nada a cambio.

La razón de una mezcla de razas
vertebra el mismo resultado
en el malecón las prostitutas son blancas
aun la negra de navajas en el fondillo
que rompía ratones semanas atrás
sobre la mesa de su casa blanca.

Agonía en los días para una bóveda
a expensas de surcos de cultivos blancos
todo es blanco
la luna
el cielo
la tierra
La Habana
El Sahara
mi casa...
la silla rota en el rincón del desierto
allí traficaste violines
bebiste sucursales
y una sola ficha de dominó la última noche:
el doble blanco.

 

Marabú

Para Adieni y Nairovi

Espinas que no cedieron
la reja que no mudó sus alaridos
la casa un campo de marabú
secuestrado entre las habitaciones más fascistas
cobra cada distancia un regreso cercano
la fuga íntima de las desapariciones
y su aliento perduran
ante la cascada
agotada en filosofías
en el balcón deshojado
una réplica del Guernica
ausencias de un amanecer
sin la misa habitual del Papa
cercano tu lotería negocio con los leones
la supervivencia
el hábitat macabro de ciertas plantas carnívoras
raspo cada función en las espinas
aro los campos de igual hegemonía
no mendigo para soltarle limosnas al marabú
sino para sobrevivir con Él.

Leonardo Figuera Marante
Últimas entradas de Leonardo Figuera Marante (ver todo)

¡Comparte esto en tus redes sociales!
correcciondetextos.org: el mejor servicio de corrección de textos y corrección de estilo al mejor precio