XXXVII Premio Internacional de Poesía FUNDACIÓN LOEWE 2024 Saltar al contenido

Mar de sargazos, de Giselle Duchesne Winter
(selección)

jueves 9 de mayo de 2024
¡Comparte esto en tus redes sociales!
“Mar de sargazos”, de Giselle Duchesne Winter
Mar de sargazos, de Giselle Duchesne Winter (Letralia-FBLibros, 2024). Disponible en Amazon

Mar de sargazos
Giselle Duchesne Winter
Poesía
Letralia-FBLibros
Caracas (Venezuela), 2024
ISBN: 979-8321806364
128 páginas

El ojo de la tormenta

Como un vendaval de pájaros muertos
la lluvia se cuela por debajo de la tierra
como culebras culebreando
reptiles escamosos que se arrastran por el suelo
sin dejar rastros en la memoria degradada

Yo te tengo por el cuello agarrado
en el ojo de la tormenta

para sacar de una vez todo lo que mata
para hundir el barco de una sola vez
no quiero las piedras cortadas por la sombra
no quiero tus labios cicatrizados por la sangre
no quiero tu cabeza torcida por las aves muertas
no quiero una cortina de humo
ese amor falso
fingido ficticio
y eterno

Quiero vivir con el suspiro de la muerte

 

La Maga muerta

La Maga está sumergida en la sangre de tus dedos
el dolor entumece sus ramas hambrientas
La Maga está quemada como un cañaveral
de fuego que sube por la memoria de lo que no fuimos

Eres el retrato de una muñeca muerta

Sin vida se queda esperándote
Sin amor está ella pensándote
Sin ojos sin dientes sin alma

La Maga es el fantasma de tus sueños

 

Profecía

Los pájaros alzan el vuelo
arracimados en el pico
en la punta del corazón
la profecía emerge
Más allá de tus brazos
más allá de la palabra
de la ilusión
Más allá estás tú
más allá está el fin glorioso

 

Farewell

Dicen que la sombra es el reflejo de un sol cansado
Sus pasos eran como pedazos de humo
pies de marfil esponjoso

Ella se fue con el último golpe en sus entrañas
como el enorme tronco despedazado que nunca nos cobija
Se fue para dejar el aire abarrotado de cabezas perdidas
sargazo en mis venas
siempre un preludio
un escenario caído

Dicen que la muerte todo lo alborota
como una catarata de piedras que se atascan en la sangre
una multitud lanzada al abismo
la luz destilada en tu sombra

Dicen que el camino más largo no tiene final

 

Memorias

El tigre cabe por el ojo de una tormenta
como el humo que se hunde en tu alma feroz
con una espada enterrada en la memoria
es un cisne volando debajo de tus párpados púrpuras
un siglo de memoria negada en la lápida de mármol
ardiente tórrido imborrable
La memoria decapita muertos
es dolor condensado
la puerta cerrada
la pantera en el laberinto
el vértigo desmayado como un fantasma
es la huida sin final
es la derrota enredada en el destino

 

Cuando el mundo

Cuando el mundo se contempla
navega el amor como sangre por las venas
salpica el amor como una corriente que nos une en el silencio
Cuando el mundo está desaparecido en la sombra de tu cuerpo
Quedas tú como las hojas secas que siguen el destino
Quedas tú como el condenado a muerte que pide su último deseo
Cuando el mundo se cae como un castillo de arena
Nos queda la muerte atrevida
Cuando el amor habita
Nos queda el universo

 

Ikaria
(la isla en donde la gente se olvida morir)

En el mar pican los alcatraces hambrientos
las aves marinas repiten su historia
no se cansan de las noches negras

Están en el vuelo que se rompe con la voz perdida
están en el atardecer que se riega por todas partes
para nunca encontrarme
están como el cactus enterrado en el desierto
como un manantial de agua
están como el erizo que hinca sus púas para morir en la soledad

Se nos olvida la vida

El final se acaba nunca

 

El ruido que no cesa

Tú eres el alma que me espía bajo el sol inclemente
Tú eres los pasos que me derrotan
Tú eres la presencia que me acecha

El ruido insaciable que
perfora mis sueños
El grito que no cesa
El rugido violento

Tú eres el sargazo harapiento de mi pobre corazón

 

Epifanía

Yo regresé a ese otro lugar
al frío invernal que asesina mis peces
mortales frágiles
a la existencia extraviada
como algas que vuelan
en la otra dimensión soñada
es un estallido de fragmentos
quemando la transparencia

Yo regresé como los animales que regresan a su jaula
incauta incandescente yo
dejé caer mi sombra por el camino
en el destierro de los insectos debajo de la tierra
en el deshielo del lago que el atardecer ilumina
como un enjambre sobrenatural
la encrucijada nuestra
espiándome
alcanzándome
poseyéndome

 

Mar de sargazos

Después del sargazo en las huellas del mar
después de la quietud
de una tormenta
de un delirio
de un delito
Después del océano condenado
lleno de algas que se torturan en el oleaje
Después se acaba
el principio de nada

Giselle Duchesne
Últimas entradas de Giselle Duchesne (ver todo)

¡Comparte esto en tus redes sociales!
correcciondetextos.org: el mejor servicio de corrección de textos y corrección de estilo al mejor precio