Saltar al contenido

Donde el dolor es olvido, de Juan Martins
(selección)

viernes 28 de marzo de 2025
¡Comparte esto en tus redes sociales!
“Donde el dolor es olvido”, de Juan Martins
Donde el dolor es olvido, de Juan Martins (Estival, 2023).

Donde el dolor es olvido
Juan Martins
Poesía
Ediciones Estival
Maracay (Venezuela), 2023
ISBN: 978-980-18-3693-3
50 páginas

No lidies sobre el verso cuando todo recuerdo nace del ascenso. Una ruptura con el grado de elevación para cerrar la derrota sobre esta álgebra del desaliento que enmudece la voluntad de tu vuelo. Sin embargo, la veta fluye desde el olvido y se hunde en el aire hacia el terreno de la nada.

 


 

Darán tu nombre al dilatar del vientre
cuya densidad logra descender
hasta la virtud del dolor
que lo separa de toda sustancia.

Reducido por su viscosidad,
se separa también del mundo
y desde entonces sólo tendrán epitafios
como el resto de las calles
que se desunen hacia adentro
cuando el sueño duerme
sobre el resplandor del duelo
y soy ese trozo del aire
que no encuentra su lugar en la caída.

Sólo el alma entre tus sienes
que se derrama en el deseo.

 


 

Esta agitación de lo vertical
que sostiene mi peso
por la fragilidad de tu libido
y su torrente tendría la voz de lo circular.
Te reconoces dentro de él
cuando cruzas en línea convexa la trama.
Pero al tiempo se le confiere
el rechazo del otro
que no entra por el vacío de las horas,
sino en la humedad olvidada
donde los signos de mi codicia
me entregan a tus besos.

 


 

La ingenuidad descansa de la duda
como cuando Dios duerme sin la memoria, sin el odio.
Sin la libertad de tu presencia.
Y rezo dentro del pensamiento
donde te haces cuerpo de sangre.

Satisfaces esa necesidad de vivir fuera del reflejo,
dormido siempre, ante el semblante del espejo
que es el agua bautismal de otra palabra
y los padres te recuerdan
de no beber la sal que te abrume
sino salvarte del silencio.

 


 

El derrame de tus ojos, donde se vierte la herida
como si la voluntad te contemplara en la ausencia.
Tan sólo son tus labios que el aire empuja
hacia el recuerdo.
Tan sólo te nombro para ser escrutado
en la elegía de nadie.
No hay más, sino tu conversión hacia el destino.
Tan sólo escribo mi dolor exiguo:
perdóname lejos del mundo.

A Arthur Rimbaud

 


 

Donde el dolor es olvido besaré la tierra
con la figura de tu primer hijo
que se voltea del mundo para mostrar
los sueños que nunca viste.
En ese lugar de la tierra
los otros son ángeles
cuando (abandonados) ceden su fuego
por la eterna de los mortales,
antes, desnudos entre árboles,
se confundían
con el epitafio del ideograma
como una inalterable sospecha del espíritu
que aquel antiguo monje
hizo secreto de los ausentes
y me hundo en este deseo del asombro.

 


 

La lápida sobre tus manos
no rasga la piedra con tu nombre,
donde la guerra es un juego
y el infinito de tus dedos
regresando a los restos de mi cruzada
que se unen a tus hombros
como una herida de tus cabellos.
El descanso de esta herradura
te deja al otro lado de la derrota,
sin poder abrazar la noche
como si nuestros cuerpos
no huyeran de la muerte
ante el trazo innoble de la forma.

Dirán esto cuando se hayan resignado
al amor vencido de Ofelia
en el mural de Dinamarca.

Juan Martins
Últimas entradas de Juan Martins (ver todo)

¡Comparte esto en tus redes sociales!
correcciondetextos.org: el mejor servicio de corrección de textos y corrección de estilo al mejor precio