Servicio de promoción de autores de Letralia Saltar al contenido

Nelly Jo Carmona:
“El tema de la libertad es uno que me ha perseguido siempre”

domingo 25 de junio de 2023
¡Comparte esto en tus redes sociales!
Nelly Jo Carmona
Nelly Jo Carmona: “No estoy de acuerdo en insertar a los escritores en marcos generacionales. Me gusta más hablar de influencias”. Mario Alegre-Barrios

Nelly Jo Carmona (Puerto Rico) es artista, oradora, periodista y escritora. En Barnard College y Columbia University estudió su grado de bachiller y maestría, respectivamente, en Estudios Hispánicos. Estudió Drama en la Universidad de Puerto Rico. Ha ejercido como docente universitaria de español y literatura. También ha sido periodista en el semanario Claridad, donde dirigió su sección cultural En Rojo. Recientemente, se ha desempeñado como actriz y oradora, entre otras, de la Corporación para la Radiodifusión Pública de Puerto Rico. Su obra poética ha sido publicada en Claridad y en las revistas Mairena y Julia. Parte de su trabajo creativo en prosa ha sido reconocido por el Instituto de Cultura Puertorriqueña (1985) y el PEN Club de Puerto Rico (2005). Ella ha contestado todas nuestras preguntas. Todas sus respuestas son para ser compartidas con todos vosotros.

 


 

Hace algún tiempo publicó usted Alados seres (2016). ¿De qué tratan estos cuentos y cómo recorre usted entre la literatura y la realidad o no ficción? ¿Cómo surgió la oportunidad de trabajarlos?

Alados seres es un libro que une relatos cortos y microrrelatos. Comencé a escribirlo en 2014. A lo largo de esos dos años antes de su publicación fui tejiendo cada relato. El tema de la libertad es uno que me ha perseguido siempre. Hablo de la libertad del ser en un sentido amplio mediante el cual buscamos liberarnos de cadenas que se nos imponen tanto a nivel social como cultural o político. Todos los personajes de estos relatos buscan de una u otra manera su libertad. El título anuncia ya unos seres alados con sus respectivas alas simbólicas para volar a donde deseen, rompiendo así su realidad limitante que los asfixia. En mi prosa siempre está presente el plano de lo fantástico porque suscribo lo que señala Cortázar con relación a que lo fantástico está siempre enredado en lo cotidiano y es cuestión de encontrarlo. Es por ello por lo que este libro se inserta en lo que se denomina narraciones fantásticas, como bien señala el escritor Alberto Martínez Márquez en la contraportada del libro. Cada relato es protagonizado por un personaje que, o bien busca su liberación o la consigue pasando al otro lado de lo desconocido. Surge porque siempre había deseado escribir sobre personajes que se liberan de diversas cadenas impuestas por la sociedad y en este libro han quedado plasmados estos seres alados y libres que lograron cumplir sus deseos de trascender las limitaciones y prejuicios de su realidad.

 

“Alados seres”, de Nelly Jo Carmona
Alados seres, de Nelly Jo Carmona (Isla Negra, 2016). Disponible en la web de la editorial

¿Qué relación tiene Alados seres con su trabajo creativo anterior y hoy?

Alados seres es mi primer libro de relatos. Mi primera publicación, la novela corta Memorias de luz (2005), toca sí el tema de la libertad, pero es una historia de búsqueda obsesiva de los orígenes genealógicos de la protagonista, que los desconoce. Si bien el punto de partida de esta historia es autobiográfico en el sentido de que soy hija adoptiva y desconozco a mis progenitores biológicos, la historia narra acontecimientos que no corresponden a mi realidad y que son pura ficción. Digamos que lo autobiográfico es el detonante o el trampolín para lanzarme a la ficción. Pero sí es una historia de liberación. Luego publico un poemario titulado Pasión en fuga (2010) que se aparta de este tema para abordar la literatura erótica, empleando como estructura el viacrucis de Cristo, pero en el marco de una pasión carnal amorosa. De nuevo está enredado en los poemas el tema de la libertad de poderse realizar al amor imposible o prohibido, más allá de la muerte. De hecho, la última palabra del poemario es libres. Ya luego mi poemario Amado (2012), de corte místico, presenta una visión del encuentro con el Amado que aquí es sinónimo del todo.

Actualmente tengo en preparación un poemario, un libro de microrrelatos y una novela que abordan otros temas, pero siempre está presente lo confesional de mis poemas como a su vez en el libro de microrrelatos lo fantástico. La novela ya intenta otros senderos.

 

Como persona, mis vivencias en los últimos veinte años han sido sumamente intensas, lo que ha facilitado profundizar en los temas que abordo.

Si compara su crecimiento y madurez como persona, actriz y escritora, ¿qué diferencias observa en su trabajo creativo o no inicial con el de hoy?

Si hago una comparación entre mis primeras publicaciones y las que preparo en el presente, diría que hay una madurez adquirida en cuanto al estilo de mi obra. Hablo de la voz que narra en el caso de la prosa, y en el de la poesía un dominio mayor de las figuras de retórica. Como persona, mis vivencias en los últimos veinte años han sido sumamente intensas, lo que ha facilitado profundizar en los temas que abordo. Como actriz, diría lo mismo; sin embargo, mi carrera profesional actualmente y hace años está concentrada en la escritura.

 

¿Cómo visualiza su trabajo creativo con el de su núcleo generacional de escritores con los que comparte o ha compartido en Puerto Rico y fuera?

No estoy de acuerdo en insertar a los escritores en marcos generacionales. Me gusta más hablar de influencias. Un escritor que comienza a publicar en los años de su madurez y recibe las influencias de los escritores jóvenes contemporáneos no hay dónde ubicarlo cronológicamente en cuanto a estilos y tratamiento de temas. Ahora bien, hablemos de influencias tanto en temas como en estilos de escritura. En prosa tengo los que llamo mis mentores o maestros y son en mi caso Julio Cortázar, Jorge Luis Borges, Mario Benedetti, José Saramago y Leopoldo Lugones, entre otros, y en poesía todas las poetas confesionales del siglo XX: Delmira Agustini, Alfonsina Storni, Julia de Burgos y los llamados poetas malditos, Rimbaud, Verlaine y Baudelaire. En los poetas malditos encontré la transgresión y la rebeldía ante lo que la sociedad ha catalogado de pecaminoso. En cuanto a estilos, me encanta el cultivo de una poesía sencilla y profunda, la de un decir al estilo de Cortázar y Borges, y debo añadir que todos los poetas de la Generación del 27 han ejercido una gran influencia en mí, sobre todo Luis Cernuda y el gran Miguel Hernández, ubicado en la Generación del 27 y del 36. Considero a Mario Benedetti un maestro del cuento como lo atestigua su obra titulada La muerte y otras sorpresas. Igualmente, los escritores de la Generación del 98, en especial Miguel de Unamuno y Antonio Machado. De la literatura puertorriqueña admiro a René Marqués, José Luis González, Pedro Juan Soto y Emilio Díaz Valcárcel, este último al que considero un gran narrador.

 

¿Cómo concibe la recepción a su trabajo creativo dentro y fuera de Puerto Rico, y la de sus pares, bien sean escritores de relatos u otro género?

Al entrar a las redes en 2008 comencé a darme a conocer entre escritores puertorriqueños cuyas opiniones han sido buenas en cuanto a mi quehacer literario, y hablo de los escritores Marioantonio Rosa, Emilio del Carril, Ana María Fuster Lavín, Alberto Martínez Márquez, Lynette Mabel Pérez, Ana María Rúa, Ricardo Rodríguez Santos, Edgard Ramírez, Lala González Rodríguez, José E. Muratti Toro y otros que, de momento, no recuerdo, y los poetas y editores Carlos Roberto Gómez Beras y Zoé Jiménez Corretjer. A nivel internacional, me reconoció como poeta el ya fallecido y muy querido poeta español Manuel de la Puebla, y me han leído y aplaudido el poeta español Villo Argumánez, el escritor húngaro argentino Kalman Barsy y el cineasta cubano ya fallecido Enrique Pineda Barnet. Puede que haya otros, pero desconozco sus opiniones.

 

Profundizo en la condición humana más allá de fronteras nacionales.

Sé que es usted de Puerto Rico. ¿Se considera una autora puertorriqueña o no? O, más bien, una autora de literatura, sea ésta puertorriqueña o no. ¿Por qué? José Luis González se sentía ser un universitario mexicano. ¿Cómo se siente usted?

Soy ante todo puertorriqueña, pero una rebelde que siempre ha luchado por la libertad de su patria. Sin embargo, no cultivo lo que podría describirse como una literatura puramente puertorriqueña en el sentido de abordar realidades concretas de Puerto Rico, tanto a nivel social como político. Mis aproximaciones son existenciales. Profundizo en la condición humana más allá de fronteras nacionales. Si a esto se lo clasifica de universal, pues en ese sentido, sí. Me gusta indagar en la compleja psiquis del ser humano capaz de internarse en las áreas más oscuras de su existencia. No obstante, en ese ámbito mis escritos tocan, de manera simbólica o de manera soslayada, temas que podrían apuntar a denuncias sociales o políticas, y en esto considero a Cortázar como el gran maestro, cuyo relato “Casa tomada” es un ejemplo de cómo un texto puede sostener amplios planos de una realidad que van de lo existencial y psicológico a la denuncia de realidades de corte social o político, como es el caso de este relato de Cortázar que se ha señalado en diversos análisis que podría hacer referencia a Argentina, un país que en aquel momento estaba tomado por constantes dictaduras militares. Así es como, en mi relato titulado “Sergio”, que se incluye en Alados seres, el protagonista se transforma en un vampiro que arrastra a los habitantes del pueblo a beber la sangre y, como dice, “no la de cualquiera, sino la de hombres con gabán y corbata a lo Wall Street”… para finalizar con una invasión para desangrar “a ese señor dueño del poder y de la ira contra el pobre”… Sí tengo poemas sueltos que denuncian realidades políticas y sociales de nuestro país y de otros, pero no es mi norte cuando hablamos de textos completos con temática puramente puertorriqueña. Cabe mencionar la gran obra de René Marqués, el relato “Purificación en la Calle del Cristo”, en el que Marqués trabaja magistralmente los planos psicológicos y políticos.

 

¿Cómo integra su identidad étnica y de género y su ideología política con o en su trabajo creativo?

En cuanto al tema de la identidad de género, defiendo la libertad de cada persona a vivir su vida desde la autenticidad de su ser; es decir, que cada persona pueda adoptar un estilo de vida acorde con sus deseos y visiones de la realidad. Defiendo así que cada persona pueda amar libremente a quien desee y que la sociedad no lo castigue por ello ni permita ningún tipo de acoso o prejuicio. Ahora bien, sobre el proceso educativo que conlleva transformar la mentalidad abusiva y prejuiciada y el establecimiento de nuevos géneros, tengo ciertos cuestionamientos respecto a las formas en que podrían abordarse las leyes o los códigos relacionados con la identidad de género y los parámetros empleados para formular la compleja madeja de posturas que presenta este nuevo reto social, porque entiendo que el tema amerita una discusión bien profunda en cuanto a las formas en que se vaya a encarar la educación futura de las nuevas generaciones. Al ser un tema tan complejo, me limito a decir que se necesita con urgencia una discusión que profundice más en tan complicada realidad.

Debo decir que el tema de la identidad es otro tema que me ha perseguido siempre, y curiosamente esa búsqueda constante del ser colonizado en mi caso está ligado en profundidad al de mi identidad personal, tema que como señalé antes abordo en la novela corta Memorias de luz.

 

Mis primeros poemas fueron escritos a los catorce o quince años y ya experimentaba la fragilidad y lo efímero del amor.

¿Cómo se integra su trabajo creativo a su experiencia de vida? ¿Cómo integra esas experiencias de vida en su propio quehacer de escritora hoy?

Mi vida, mis emociones y mis posturas ante la vida, la muerte y el amor han estado presentes en cada uno de mis textos ya sean poéticos o en prosa. Mis primeros poemas fueron escritos a los catorce o quince años y ya experimentaba la fragilidad y lo efímero del amor. Estos versos que dejo aquí ilustran lo que digo porque son los testigos de mi primer enamoramiento, el llamado en inglés puppy love, amor de cachorros, que finalizó en la primera ruptura dolorosa que experimenté como adolescente:

Una canción para ti
canción de despedida para siempre
arrullo de notas pensando en ti
lento susurro del saber perderte.

Fue en la casa de mi tío político Alfredo, quien era un gran orador y declamador, donde encontré la poesía. Aún conservo la libreta donde transcribía a mano los poemas de Delmira Agustini, Alfonsina Storni, Dolores Veintimilla de Galindo, Gertrudis Gómez de Avellaneda y Julia de Burgos, entre muchas otras poetas. Así que sí, mis vivencias van de la mano con mi trabajo creativo.

 

¿Qué diferencia observa, al transcurrir del tiempo, con la recepción del público a su trabajo creativo y a la temática del mismo? ¿Cómo ha variado?

La red social Facebook ha ofrecido una plataforma para que los artistas en general den a conocer su obra. Si bien yo comencé a escribir desde mi adolescencia, no fue hasta la década de los 80 cuando publiqué mis primeros poemas en el semanario Claridad, donde trabajé como periodista, algunos con seudónimo y otros ya con mi nombre. Fue el poeta Manuel de la Puebla, entonces director de la revista Mairena, quien publicó el poema que estaba con mi seudónimo. Me comuniqué con él y le dije que era la autora, y de ahí en más, publicó en la revista Julia, que dirigía, mi poema a Julia de Burgos. Luego le entregué el manuscrito que reunía todos mis poemas y que titulé Desde mi verso y le pedí su opinión. Vino a mi casa con sus anotaciones y me dijo: “Es usted poeta’’. Nunca olvidaré la emoción que sentí. Lo demás es historia. Ya desde entonces me animé a continuar escribiendo y aquí estoy.

 

¿Qué otros proyectos creativos tiene usted recientes y pendientes?

He recibido muchos elogios de escritores a los que respeto. En el presente percibo que mi prosa ha evolucionado y que ya estoy muy segura de mi propia voz como escritora. En ese sentido me siento en mi mejor momento de comunicar todo lo que deseo.

En términos de la temática no he variado mucho. Continúan persiguiéndome los temas de la soledad, la muerte, el tiempo, el amor, la transgresión, la denuncia social y todo lo onírico. Sigo creyendo fielmente que los sueños nos conducen a dimensiones profundas y nos abren perspectivas insospechadas.

Mis próximos dos proyectos, un poemario y un libro de microrrelatos, diría que representarán la madurez que he adquirido como escritora. Yo espero que sea 2023 el año en que estos dos proyectos vean la luz y lleguen a todos los lectores. Así lo he comprobado con las publicaciones que he presentado en la red Facebook y la expresión de varios amigos que ya esperan su publicación.

Wilkins Román Samot

¡Comparte esto en tus redes sociales!
correcciondetextos.org: el mejor servicio de corrección de textos y corrección de estilo al mejor precio