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Poemas de Jorge Palma
Traducidos al italiano por Federica Silvino

miércoles 9 de septiembre de 2020
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Jorge Palma
Jorge Palma (Montevideo, 1961).

En este libro, La voz de tus ojos es más profunda que todas las rosas, publicado en España en 2018 por Maclein y Parker, el uruguayo Jorge Palma (Montevideo, 1961) persigue acercar el mundo de los hijos y los padres a través de la poesía. El título, sacado de un verso del poeta y artista estadounidense e. e. cummings, resume la esencia de un poemario cargado de simbolismo e inspirado en la relación del autor con su hija a lo largo de un período de varios años.

Hoy ofrecemos a los ojos de la Tierra de Letras una selección de estos poemas traducidos al italiano por la filóloga Federica Silvino.

 


 

“La voz de tus ojos es más profunda que todas las rosas”, de Jorge Palma
La voz de tus ojos es más profunda que todas las rosas, de Jorge Palma (Maclein y Parker, 2018). Disponible en la web de la editorial

La voz de tus ojos es más profunda que todas las rosas
Jorge Palma
Poesía
Maclein y Parker
Sevilla (España), 2018
ISBN: 978-84-949161-1-3
84 páginas

Atrapasueños

Atrápalos.
Atrápalos.
Y mételos en un bolsillo.
En un pliegue del aire.
En un hueco del tiempo.
En un renglón de tu frente.

El cielo nocturno,
tirante como una sábana,
y un silencio sobrecogedor
que alerta por instantes
el durísimo afán
de sobrevivir.

Una luna creciente
ligeramente inclinada
se mece
en un mar de tinta.

“Parece una cuna”, me dices
susurrando al oído,
como para que no se despierten
las estrellas.

Y yo sonrío
ante la inmensidad.

Acchiappasogni

Acchiappali.
Acchiappali.
E infilali in un taschino.
In una piega dell’aria.
In una cavità del tempo.
In una linea della tua fronte.

Il cielo notturno,
teso come un lenzuolo,
e un silenzio opprimente
che mette in allarme per qualche istante
l’arduo desiderio
di sopravvivere.

Una luna crescente
leggermente inclinata
si dondola
su un mare d’inchiostro.

“Sembra una culla”, mi dici
sussurrandomi nell’orecchio,
quasi come se non volessi svegliare
le stelle.

Ed io sorrido
dinanzi all’immensità.

 

Herencias

Cada uno hace lo que puede
para vivir
con lo que tiene,
con lo que trae,
con lo que padres,
abuelos
y baúles
han dejado en las habitaciones
y en los roperos
que heredamos.

Tú, todavía, tienes muy pocas
cosas para arrepentirte.

Sólo y por lo pronto
has heredado el tinte
amarillo en tu pelo,
la forma y color
de los ojos del Norte
(hablo de otro país, donde
en el Norte son rubios),
la tersura en la piel
de tu abuela del Sur,
talento a granel
por diferentes ramas.

Cada uno hace lo que puede
con lo que tiene,
con lo que trae.

Antes de contestarte cómo estoy,
dejo toda la ropa húmeda
en la puerta de tu cuarto
y entro, liviano como el aire,
con la mejor de mis sonrisas,
sin que se note
que vengo herido
de cabo a rabo.

Pero eso, en todo caso,
son historias de otro lugar.

Eredità

Ognuno fa quello che può
per vivere
con ciò che possiede,
con ciò che si porta dietro,
con quello che genitori,
nonni
e bauli
hanno lasciato nelle stanze
e negli armadi
che ereditiamo.

Tu, per ora, hai ben poche cose
di cui rammaricarti.

Per il momento
hai ereditato soltanto la sfumatura
gialla dei tuoi capelli,
la forma e il colore
degli occhi del Nord
(parlo di un altro paese, in cui
al Nord sono biondi),
la lucentezza della pelle
della nonna del Sud,
talento in abbondanza
da diverse radici.

Ognuno fa quello che può
con ciò che possiede,
con ciò che si porta dietro.

Prima di dirti come sto,
lascio tutti i vestiti umidi
sull’uscio della tua stanza
ed entro, leggero come l’aria,
con il mio sorriso migliore,
senza far notare
che sono ferito
dalla testa ai piedi.

Ma queste, ad ogni modo,
sono altre storie.

 

Ahora que pintas las paredes de tu cuarto con los colores de la tierra

Ahora que pintas las paredes
de tu cuarto con los colores
de la tierra
pienso que al final
no ha pasado tanto tiempo
desde que nuestros abuelos
hacían lo mismo
en las cuevas de Altamira
mientras afuera,
a golpes de trueno,
rugía ciego el mundo.

Ora che dipingi i muri della tua stanza con i colori della terra

Ora che dipingi i muri
della tua stanza con i colori
della terra
penso che in fondo
non sia passato molto tempo
da quando i nostri nonni
facevano lo stesso
nelle grotte di Altamira
mentre fuori,
a colpi di tuono,
ruggiva cieco il mondo.

 

La voz de tus ojos es más profunda que todas las rosas

La voz de tus ojos
es más profunda
que todas las rosas
e. e. cummings

La voz de tus ojos
es más profunda
que todas las rosas,
que todos los caminos,
que todos los truenos,
que todos los relámpagos,
que todas las mañanas
de Hiroshima y Nagasaki,
que todas las tumbas
y los sepultureros,
que toda la humedad
del mundo,
que toda la lluvia de la tierra.
La voz de tus ojos
es más profunda
que todas las rosas,
que todas las heridas
abiertas por la desilusión,
por todos los vientres perforados,
por todos los charcos de sangre
en la plataforma de la muerte.
Más profunda
que todos los campos
de concentración,
que todos los sótanos de la tortura,
que todas las cárceles
de todas las jaulas religiosas,
que todas las aristas del miedo,
que todos los huracanes de bolsillo,
que todas las máquinas de
Wall Street
y los pozos petroleros.

La voz de tus ojos
es más profunda
que todos los ataúdes
de la tierra,
que todos los ríos contaminados,
que todas las cloacas,
que todos los órganos robados
en plena vía pública
por una mano enguantada
con un bisturí enorme.

La voz de tus ojos
es más profunda
que toda la fiebre,
que todo el vaho de azufre
que recorre el mundo,
que todos los sismos y tsunamis,
que todas las mazmorras,
que todos los calabozos,
que todo el dolor del mundo
que se multiplica
y se reproduce implacable
en los ríos de sangre
que cuentan sin tapujos
el combate del hombre
en la tierra.

La voce dei tuoi occhi è più profonda di tutte le rose

La voce dei tuoi occhi
è più profonda
di tutte le rose.
e. e. cummings

La voce dei tuoi occhi
è più profonda
di tutte le rose,
di tutti i sentieri,
di tutti i tuoni,
di tutti i fulmini,
di tutti i giorni
di Hiroshima e Nagasaki,
di tutte le tombe
e i becchini,
di tutta l’umidità
del mondo,
di tutta la pioggia della terra.
La voce dei tuoi occhi
è più profonda
di tutte le rose,
di tutte le ferite
aperte dalla delusione,
da tutti i ventri perforati,
da tutte le pozze di sangue
lungo i binari della morte.
Più profonda
di tutti i campi
di concentramento,
di tutti i sotterranei delle torture,
di tutte le carceri
di tutte le gabbie religiose,
di tutti gli angoli della paura,
di tutti gli uragani tascabili,
di tutte le macchine di
Wall Street
e dei pozzi petroliferi.

La voce dei tuoi occhi
è più profonda
di tutte le bare
della terra,
di tutti i fiumi contaminati,
di tutte le fogne,
di tutti gli organi rubati
in mezzo alla strada
da mani con guanti
e un enorme bisturi.

La voce dei tuoi occhi
è più profonda
di tutte le brame,
di tutto il vapore di zolfo
che attraversa il mondo,
di tutti i sismi e gli tsunami,
di tutte le prigioni,
di tutte le segrete,
di tutto il dolore del mondo
che si moltiplica
e implacabile si riproduce
nei fiumi di sangue
che raccontano senza inganni
il conflitto dell’uomo
sulla terra.

 

Resistir

A veces una sombra fría
cae vertical
como una viga de hierro
en medio de mi pecho
sorda,
impenetrable,
elemental.

Y lo único que se puede hacer
es resistir.

Resistere

A volte un’ombra gelida
cade dritta
come una trave di ferro
al centro del mio petto
sorda,
impenetrabile,
elementare.

E l’unica cosa da fare
è resistere.

 

Hay noches

Es largo el camino a casa
y tú no estás conmigo.

Hay noches que salgo de tu vida
como un viejo instrumento
mojado por la lluvia
cuando cierras los ojos
y te hundes en la niebla.
Entonces los árboles
cierran filas
y ya no es posible caminar
hasta tu frente,
soñar campanas desde los cuatro
puntos cardinales de tu día,
dibujar pájaros en los vidrios
empañados de las ventanas.

Hay noches de pólvora
y hollín o pesadas como
un elefante marino
o absurdas cuando te imagino
esperando en la puerta
de tu habitación
que pase a buscarte
un barco con todas las
luces encendidas.

Hay noches de plomo,
de cemento,
de alquitrán y estopa
que uno, perfectamente
y sin dudarlo, haría con ello
una antorcha
para quemar el cielo
de una vez y para siempre.

Ci sono notti

È lungo il viaggio verso casa
e tu non sei con me.

Ci sono notti in cui esco dalla tua vita
come un vecchio strumento
bagnato dalla pioggia
quando chiudi gli occhi
e sprofondi nella nebbia.
Allora gli alberi
si mettono in fila
e non è più possibile avanzare
verso di te,
sognare campane nei quattro
punti cardinali della tua giornata,
disegnare uccelli sui vetri
appannati delle finestre.

Ci sono notti di polvere
e fuliggine o pesanti come
un elefante marino
o assurde quando ti immagino
mentre aspetti sull’uscio
della tua stanza
che passi a cercarti
una nave con tutte le
luci accese.

Ci sono notti di piombo,
di cemento,
di catrame e stoppa
da cui qualcuno, senza indugi
ed esitazioni, ricaverebbe
una torcia
per dar fuoco al cielo
una volta per tutte.

 

Como un mar encima de los árboles

Como un mar encima de los árboles,
como una manta de agua
a punto de precipitarse
entre caer y no caer,
entre sístole y diástole,
así vivíamos, amor, mirando
el cielo cada mañana,
cada minuto,
sin poder casi respirar.

Entonces supimos lo que era
subir escaleras
con una sola pierna,
entonces comprobamos
cómo podíamos contar la arena
del desierto
antes que morir calcinados
por un rayo
o por un golpe fulminante
de un alud.

¿Temblar?
¡Ya ni siquiera!
Nadie se atrevía a vacilar.
Bailábamos en la noche sorda
entre altísimas y frías columnas
de humo negro.

¡Temblar!
¡Nadie!
¡Ni nos acordábamos de temblar!

Lo que nos quedaba de aire puro
(por decirlo de alguna manera)
era para distraer a la muerte.

Entonces
iba uno
y, apretando los dientes,
se le paraba al lado
y la distraía.

Y luego iba otro
y otro
y así, la íbamos entreteniendo
para que no mordiera.

Así vivíamos. Así.
¡Pero temblar!
¡Nadie!
¡Ni nos acordábamos de temblar!

Come mare sugli alberi

Come mare sugli alberi,
come una manta marina
sul punto di precipitare
in bilico tra cadere e non cadere,
tra sistole e diastole,
vivevamo così, amore, osservando
il cielo ogni giorno,
ogni minuto,
senza quasi poter respirare.

Allora sapevamo cosa volesse dire
salire le scale
con una gamba soltanto,
allora provavamo
a contare la sabbia
del deserto
prima di morire carbonizzati
da un fulmine
o dal colpo letale
di una valanga.

Tremare?
Non più!
Nessuno osava vacillare.
Ballavamo nella notte sorda
tra altissime e fredde colonne
di fumo nero.

Tremare!
Nessuno!
Non ci ricordavamo nemmeno di tremare!

Ciò che ci rimaneva dell’aria fresca
(bisogna pur dirlo in qualche modo)
serviva a distrarre la morte.

Allora
veniva qualcuno
e, stringendo i denti,
le si fermava di fianco
e la distraeva.

E poi arrivava qualcun altro
e un altro
e così, la intrattenevamo
perché non ci mordesse.

Vivevamo così. Così.
Tremare!
Nessuno!
Non ci ricordavamo nemmeno di tremare!

 

Cometas en un cielo de papel

La crueldad no está
en el cielo, vida mía,
sino en la tierra.
El cielo: espejo
de las ánimas.
Reflejo de tu alma
y la mía.
Testigo privilegiado
del estupor,
síndico que mira pasar
las constelaciones;
la marcha incesante
de la humanidad.

Cometas
en un cielo de papel.

Aquiloni in un cielo di carta

La crudeltà non si trova
in cielo, vita mia,
ma sulla terra.
Il cielo: specchio
delle anime.
Riflesso della tua anima
e della mia.
Testimone privilegiato
dello stupore,
eletto che osserva passare
le costellazioni,
la marcia incessante
dell’umanità.

Aquiloni
in un cielo di carta.

 

Eternamente frágiles

Si pudiera
ahora mismo
te daría…
mis alas,
todos mis huesos,
mi sombra
(aguada, pero siempre
auténtica),
la gota de rocío
que guardé cuando llegaste
al mundo,
la última foto
del mundo,
un hilo de agua pura,
el secreto del tornado,
las razones profundas
del huracán,
la fórmula de la lluvia,
la composición orgánica
del relámpago,
la onda expansiva
del trueno,
el lugar preciso
donde nace el dolor,
el mapa que enterré
en el cielo
con los siete caminos
que te llevan a mi corazón,
la llave de plata
que abre el libro
de la resurrección,
la ubicación exacta
de la tumba de Eva,
las tres primeras páginas
del manual del mundo,
los ingredientes del aire,
el fuego
y la roca púrpura
donde alguien clavó
la espada del rey Arturo.

Si pudiera
ahora mismo
te diría…
dónde comenzó la vida,
quién encendió la chispa,
cuántas veces repitió Dios
tu nombre
antes de que nacieras,
eternamente frágil

como las alas de una mariposa,
como una ola,
como un breve parpadeo
en medio de la abrumadora
inmensidad.

Eternamente fragili

Se potessi
in questo preciso istante
ti darei…
le mie ali,
tutte le mie ossa,
la mia ombra
(sbiadita, ma comunque
autentica),
la goccia di rugiada
che ho conservato quando sei venuta
al mondo,
l’ultima foto
del mondo,
un filo d’acqua pura,
il segreto del tornado,
le ragioni profonde
dell’uragano,
la formula della pioggia,
la composizione organica
del fulmine,
l’onda d’urto
del tuono,
il luogo preciso
in cui ha origine il dolore,
la mappa che ho seppellito
nel cielo
con i sette percorsi
che ti portano al mio cuore,
la chiave d’argento
che apre il libro
della resurrezione,
l’ubicazione esatta
della tomba di Eva,
le prime tre pagine
del manuale del mondo,
gli ingredienti dell’aria,
il fuoco
e la roccia purpurea
in cui qualcuno conficcò
la spada di re Artù.

Se potessi
in questo preciso istante
ti direi…
dove ha avuto inizio la vita,
chi ha acceso la scintilla,
quante volte Dio ha ripetuto
il tuo nome
prima che nascessi,
eternamente fragile

come le ali di una farfalla,
come un’onda,
come un breve battito di ciglia
nel bel mezzo dell’opprimente
immensità.

 

He vuelto a ti, y atando mi barca al balcón de tu casa

He vuelto a ti y, atando
mi vieja barca al balcón
de tu casa, sacudo
el polvo de nueve siglos
acumulados en mi traje
azul marino.

De a poco, comienzan a verse
las costuras
y los remiendos,
rémoras de otros mares,
rastros de antiguos incendios,
cristales de batallas remotas.

Más viejo,
más cansado,
y acaso, tal vez, más sabio
(aunque esto último deje dudas)
golpeo las manos
en la puerta de tu cuarto
donde, para mi sorpresa,
están en las viejas
paredes de la casa
las marcas de un
almanaque personal.

Nunca
jamás
me reclamaste nada.
Sólo sabías
que no podía quedarme.
Que no había otro modo.
Que el mar afuera
golpeaba con furia
mi costillar alegre,
las tablas todavía fuertes
de mi barca.

Sólo me dijiste, entonces:
“Hace dos días que despedí
al guardián del templo
porque quería ser yo misma
quien te recibiera”.

Sono tornato da te, e legando la mia barca al balcone della tua casa

Sono tornato da te e, legando
la mia vecchia barca al balcone
della tua casa, mi scuoto
la polvere che in nove secoli
si è accumulata sul mio completo
blu scuro.

A poco a poco, iniziano a intravedersi
le cuciture
e i rammendi,
remore di altri mari,
tracce di vecchi incendi,
cristalli di battaglie remote.

Più vecchio,
più stanco,
e magari, forse, più saggio
(su questo permangono dubbi)
colpisco con le mani
la porta della tua stanza
dove, con mia grande sorpresa,
sui vecchi muri di casa
ci sono i segni di un
calendario personale.

Mai
in nessun modo
mi hai chiesto qualcosa.
Sapevi soltanto
che non potevo restare.
Che non c’era un altro modo.
Che il mare fuori
colpiva con rabbia
il mio gioioso torace,
le tavole ancora forti
della mia barca.

Allora, mi dicesti soltanto:
“Due giorni fa ho licenziato
il guardiano del tempio
perché volevo essere io stesso
a riceverti”.

Esta traducción de poemas del libro La voz de tus ojos es más profunda que todas las rosas, del escritor uruguayo Jorge Palma, fue publicada originalmente en el número 55 (mayo-agosto de 2020) de la revista italiana Fili d’Aquilone.

Federica Silvino
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