|
|
|
El individuo Grass Todos felicitan, ahora, a Günter Grass, el premio Nobel de Literatura 1999, pero la verdad es que el personaje ha sido igualmente deplorado y aclamado por alemanes y no alemanes. Grass, el hombre que no dejó de ir al dentista por haber ganado el Nobel, es la personificación del escritor comprometido con sus ideas, aun cuando éstas propicien la discusión y, más, la controversia. Una voz, sin embargo, disintió de la satisfacción general para sugerir algunos argumentos en contra de la concesión del Nobel a Günter Grass. Se trata del escritor cubano Guillermo Cabrera Infante, premio Cervantes 1997 y uno de los autores más importantes de habla hispana. Su reacción ante el Nobel 1999 fue incisiva: después de admitir que no había leído las obras de Grass (sólo sus "declaraciones extemporáneas"), indicó que esperaba que no le hubieran otorgado el premio por sus ideas políticas. Es interesante discernir algunas cosas aquí. Como una unidad, un ente pensante, un hombre, ¿puede el escritor tener una faz literaria y otra política (y así, otra para lo social, otra para lo familiar, en fin, una para cada escenario posible)? La obra literaria es en sí una unidad, un conjunto ideal que puede abstraerse de la circunstancia a la que pertenece el autor. Como objeto de análisis, la obra tiene una personalidad propia, un conjunto de caracteres que la identifican ante cualquier otro producto de la cultura. Ahora bien, el hombre, como autor de la obra, es un conjunto mayor que la comprende dentro de sí. El individuo es un ente en el que confluyen su obra, su actuación social, sus opiniones políticas. No puede estar desligado de su obra por cuanto ésta es parte de su bagaje vital. Para analizar al hombre habría que considerar sus creaciones como uno de los elementos que conforman su devenir. Creemos que ver a un escritor sólo como un hombre que produce textos literarios es un error si se intenta generar un análisis sobre sus valores personales. El escritor, como todo individuo, es más que su obra, y abarca también su posición ante los problemas sociales, su vida personal, sus ideas políticas. ¿Qué se premia cuando se le concede el Nobel a un escritor? ¿Se premia sólo su obra literaria o su valor como individuo que influye en la sociedad desde lo literario? Los más recientes nombres honrados con el premio Nobel de Literatura parecen corroborar una posición favorable a la segunda opción. Sólo pensemos, para hablar de los tres últimos, en Darío Fo, en José Saramago y en Günter Grass, individuos que, cada quien en su entorno, han representado un importante papel social tomando la literatura como arma. Si, como sugiere Cabrera Infante, la concesión del premio Nobel a Günter Grass es un error, no lo sería precisamente por habérselo concedido en virtud de sus ideas políticas, ya que éstas forman parte del conjunto que es Grass como individuo que influye en la sociedad desde lo literario. Si se piensa construir un argumento en contra del reconocimiento al escritor alemán, debería partirse de lo literario, ámbito en el que fue galardonado, aunque el argumento abarque otros escenarios de acción del individuo.
Jorge Gómez Jiménez Letralia, Tierra de Letras, es una producción de JGJ Binaria. Todos los derechos reservados. ©1996, 1998. Cagua, estado Aragua, Venezuela
|