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Poemas
El cielo tendió un chal rojo
Viento que rompe el mar del sur
Vi tus pies rizar las olas
Levantas la falda de tul
Ojos de arena y de furia
Aquella tarde de sueños
Aún no me conoces pero yo he seguido tu estela. Tu rostro es transparente, tu casa pintada del color del luto, tus azoteas baldeadas con aguas de aflicción, tus colchas y alfombras trenzadas con hebras de sufrimientos, tus muebles barnizados con lágrimas del pesar. Tu voluntad es implacable, tu descaro una ofensa. Emerges a tu antojo, serpenteas por los misteriosos claustros del dolor, donde no hay tiempo ni demora, despedazas corazones, desgarras entrañas, hurgas en el desconsuelo y el abandono, y te escabulles por los laberintos de tu poder. ¿Por qué eres tan petulante y engreído? Coqueteas con almas de soledad y desamparo a las que enamoras con tus brazos de mármol. Te dejas querer como Ambika en la flor de sus temibles encantos, enciendes sus pasiones, pero sólo te acercas cuando la angustia ha marchitado sus frutos. Entonces se rinden a tus pies, y mueren por vivir en tu morada de hiel.
Letralia, Tierra de Letras, es una producción de JGJ Binaria. Todos los derechos reservados. ©1996, 1998. Cagua, estado Aragua, Venezuela
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