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Hablemos, de Octavio Santana Surez

6 autores y sus visiones sobre el cuento

• Lunes 19 de noviembre de 2018

6 autores y sus visiones sobre el cuento, por Arianne Cuárez

Para dominar el arte de escribir cuentos es necesario entregarse con pasión a esta tarea: planificar horarios de lectura, de escritura, leer una y otra vez lo creado, darle vida a los personajes, navegar entre sus inquietudes y deseos, en fin, labores en las que, muchas veces, no hay lugar para el descanso.

Pensando en las lecturas y en todo el camino que autores de distintas naciones han labrado ante nosotros, compartimos 10 visiones sobre el cuento de escritores consagrados, expertos en el género.

 

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Jorge Luis Borges

“Acaban de informarme que voy a hablar sobre mis cuentos. Ustedes quizás los conozcan mejor que yo, ya saben que los he escrito una vez y he tratado de olvidarlos”. De esta manera el argentino Jorge Luis Borges inicia una de sus conferencias, argumentando que no leía más de una vez sus cuentos, y que para mantenerse activo en el oficio de escribir prefería crear un nuevo relato en lugar de analizar en profundidad su obra.

Sobre el cuento en sí mismo, expresaba: “Si una persona lee un cuento, lo lee de un modo distinto de su modo de leer cuando busca un artículo en una enciclopedia, o cuando lee una novela, o cuando lee un poema. Los textos pueden ser no distintos pero cambian según el lector, según la expectativa. Quien lee un cuento sabe o espera leer algo que lo distraiga de su vida cotidiana, que lo haga entrar en un mundo no diré fantástico —muy ambiciosa es la palabra— pero sí ligeramente distinto del mundo de las expectativas comunes”.

Fuente: Ciudad Seva

 

Gabriel García Márquez

Para el autor colombiano emblemático del realismo mágico, con obras memorables como Cien años de soledad (cuya primera edición fue publicada el 30 de mayo de 1967), el cuento es un instrumento con el que los escritores pueden (y deben) contar historias que de verdad merezcan ser contadas, creando primero la estructura del relato para luego darle vida a todo lo demás.

“Escribir cuentos es como vaciar en concreto; si el concreto no fragua se jodió y tienes que empezar otra vez, tiene que ser todo junto y de una vez. En cambio, escribir novelas es como pegar ladrillos; si este muro no salió, tiras el muro y lo rehaces, corres la puerta para allá, etc. En el cuento esto no se puede hacer. El cuento sale de una vez o no sale. El cuento se concibe de una vez completo y redondo, y si no es así no sirve, ya no vas a encontrar cómo remendarlo y cómo terminarlo. En el momento en que concibes el cuento lo tienes listo, íntegro. En cambio, en la novela puedes partir de una idea o de una imagen y seguir dándole vueltas, inclusive trabajarla en la máquina, construirla en la máquina”.

Fuente: FNPI

 

Julio Cortázar

“La novela siempre gana por puntos, mientras que el cuento debe ganar por nocaut”, expresaba el argentino Julio Cortázar, cuando hacía comparaciones sobre ambos géneros ya mencionados. Notamos que las observaciones del autor de Rayuela coinciden con las del Gabo: el cuento debe ser un género redondo en sí mismo, audaz, definitivo, sin lugar a distracciones ni con cabos sueltos.

En las clases que Cortázar ofreció en la Universidad de Berkeley, en 1980, y que están reunidas en el libro Julio Cortázar. Clases de literatura (Alfaguara, 2013), el argentino se extiende un poco más al hablar sobre el cuento.

Grosso modo sabemos muy bien que la novela es un juego literario abierto que puede desarrollarse al infinito y que según las necesidades de la trama y la voluntad del escritor en un momento dado se termina, no tiene un límite preciso. Una novela puede ser muy corta o casi infinita, algunas novelas terminan y uno se queda con la impresión de que el autor podría haber continuado, y algunos continúan porque años después escriben una segunda parte. La novela es lo que Umberto Eco llama ‘la obra abierta’: es realmente un juego abierto que deja entrar todo, lo admite, lo está llamando, está reclamando el juego abierto, los grandes espacios de la escritura y de la temática. El cuento es todo lo contrario: un orden cerrado. Para que nos deje la sensación de haber leído un cuento que va a quedar en nuestra memoria, que valía la pena leer, ese cuento será siempre uno que se cierra sobre sí mismo de una manera fatal”.

Fuente: Cortázar, Julio: Clases de literatura. Alfaguara, 2013. Pp. 29, 30.

 

Ednodio Quintero

En diversas oportunidades el venezolano Ednodio Quintero, autor de obras como La danza del jaguar (1999) y El hijo de Gengis Khan (2013), ha confesado que muchos de sus cuentos son transcripciones textuales de sus sueños, y que todo lo que escribe lo hace con absoluta pasión. “Mi vocación y mi destino se funden en un único lugar posible: la escritura. Escribo con pasión, incluso con rabia. Traza signos enrevesados de los cuales, alguna vez, acaso en las proximidades de la muerte, descubriré mi rostro verdadero” (Ednodio Quintero. Cuentos completos, 2017).

Nacido en 1947, sus primeros cuentos los escribió en los últimos años de la secundaria. En lugar de dar una definición clara sobre qué es para él escribir un cuento, prefiere optar por defender lo incierto. “No sé exactamente cuándo comencé a escribir. No es que en algún momento dije ‘voy a ser escritor’. Yo lo que quería era viajar, salir del monte, conocer ciudades, estudiar. Eso fue una ventaja para mí, que habiendo nacido en el campo y en una familia arruinada, decidí estudiar”, y al final agrega: “Una de las cosas más espectaculares de escribir es que no sé qué es lo que voy a escribir cada noche. Es como un viaje”.

Fuente: Entrevista a Ednodio Quintero por el periodista Daniel Fermín en Zenda Libros.

 

Roberto Bolaño

Para el autor de origen chileno, escribir cuentos era una labor que se vinculaba más al acto de ser valiente, y de establecer rutinas de trabajo lo suficientemente exigentes que permitieran crear relatos no de uno en uno sino de tres en tres, de cinco en cinco o, si era posible, de quince en quince.

Algunos de sus mejores consejos fueron:

  • Nunca abordes los cuentos de uno en uno, honestamente, uno puede estar escribiendo el mismo cuento hasta el día de su muerte.
  • Hay que leer a Quiroga, hay que leer a Felisberto Hernández y hay que leer a Borges. Hay que leer a Rulfo, a Monterroso, a García Márquez. Un cuentista que tenga un poco de aprecio por su obra no leerá jamás a Cela ni a Umbral. Sí que leerá a Cortázar y a Bioy Casares, pero en modo alguno a Cela y a Umbral.
  • La verdad es que con Edgar Allan Poe todos tendríamos de sobra.
Fuente: Consejos de Bolaño publicados en la web de Enrique Vila-Matas

 

Edgar Allan Poe

El padre del cuento literario moderno, reconocido como uno de los más destacados autores del siglo XX, tenía sus propias reglas, siete en total, para el momento de escribir poesía y también cuentos.

Algunas de ellas pasaron a la historia y aquí parafraseamos algunas, destacando lo más importante.

  • Antes de comenzar a escribir es necesario tener claridad sobre el final que tendrá el cuento.
  • Si tu cuento es breve tendrás mayor oportunidad de que sea leído hasta el final.
  • Conoce cuál será el clímax, la musicalidad del cuento y el escenario.
  • El efecto que quieras causar en lector es también un punto importante.
Fuente: Open Culture

 

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Arianne Cuárez

Arianne Cuárez

Periodista venezolana (Caracas, 1991). Licenciada en comunicación social egresada de la Universidad Católica Santa Rosa. Ha trabajado como periodista cultural en medios como el diario Últimas Noticias y la Agencia Venezolana de Noticias. Especialista en promoción y comunicación cultural.
Arianne Cuárez

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