“El amor fingido del comandante Antúnez”, de P. G. de la Cruz
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Heberto José Borjas le apuesta a todo en Desde la nada

domingo 4 de febrero de 2018
Heberto José Borjas
Borjas: “Desde la nada se ha gestado como un experimento en el que terminé abordando ideas con diversas estéticas”.

Desde la nada es el título del tercer libro de Heberto José Borjas, venezolano radicado en Colombia desde hace algunos años, cuyo verbo destaca por ser enérgico, voraz, capaz de atrapar al lector desde la primera línea y soltarlo sólo hasta el final, avivando las ganas de explorar todas las voces y los géneros que el autor sea capaz de abordar.

Si antes necesitaba silencio y soledad para iniciar la sesión de escritura del día, ya hoy soy menos exigente y en un café me puedo sentar con mi portátil a escribir.

Este título, editado por el sello venezolano FBLibros, es un compendio de diez cuentos inspirados en temas reales: la delincuencia en los barrios venezolanos, la desidia y las formas de sobrevivir en las cárceles, el crimen atroz, la muerte narrada desde la mirada de quien trabaja en una funeraria, los prejuicios que aún giran en torno a la homosexualidad, y también en otros temas pensados desde el surrealismo: la amistad que nace entre un niño y un fantasma, la llegada del ángel de la muerte, la lucha por sobrevivir a una guerra de otro mundo.

La fatalidad es el elemento con el que se arma el autor para cruzar todo el viaje que propone con su libro, el cual está disponible no sólo en las principales librerías de Caracas sino también en Bogotá, Colombia.

—¿Cuánto tiempo te tomó escribir los cuentos? ¿Fueron creados específicamente para Desde la nada o algunos son de otros años?

—El relato más antiguo del libro es “El aberrado Néstor”, cuyo borrador empecé a comienzos de 2006, con otra forma y varios pasajes que terminé eliminando para la versión final publicada. El último que terminé, si la memoria no me falla, es “Aversión a los niños”, a mediados de 2016, más o menos. Lo cierto es que ya para finales de ese año había terminado de darle una segunda ojeada y corrección a las diez historias que componen el libro, en la cual reescribí ciertos párrafos y en general hice el trabajo de pulido que merece un relato antes de ser sometido a un editor.

—¿Cómo eres al momento de escribir? ¿Tienes reglas establecidas para ello?

—He escrito en ambiente silencioso y rodeado de ruido, de mañana y de tarde hasta la noche. Jamás en altas horas de la noche o en la madrugada (he comprobado lo improductivo que soy en ese momento del día). La noche parece tener para mí el mismo efecto que un sedante en términos creativos. Mi horario ideal es la media mañana o la media tarde, siempre que el hambre no me dé el zarpazo en el estómago. Si antes necesitaba silencio y soledad para iniciar la sesión de escritura del día, ya hoy soy menos exigente y en un café me puedo sentar con mi portátil a escribir. Pero, eso sí, desde hace un par de años me acostumbré (o malacostumbré) a beber café mientas escribo y leo. Por lo menos, para arrancar. ¿Cómo podría ser de otra manera? Vivo en Colombia, donde el café es una presencia tan ineludible como el oxígeno para el cerebro.

—¿Cuál es tu propósito con Desde la nada? El libro es (a mi modo de ver) un retrato fiel de la Venezuela actual pero también te permites experimentar con historias fantásticas. ¿Qué sensaciones quieres lograr en el lector?

Desde la nada se ha gestado como un experimento en el que terminé abordando ideas con diversas estéticas. Ciertamente hay contenido en él que puede clasificarse como relato negro, también fantástico e hiperrealismo, pero en general la fatalidad como consecuencia o causa de las vicisitudes humanas fue un ingrediente que de forma inconsciente se coló en todos los relatos. El hecho de reconocer que hay, por un lado, variables incontrolables que nos disponen al fracaso, y decisiones extremas que terminan en desgracias, por el otro, nos deja en un estado de inconmensurable fragilidad, volatilidad, y eso nos hace impredecibles, podemos pasar de ser ángeles a demonios de un segundo a otro. De manera que podemos concluir que el mundo, si mantiene su actual configuración, ha de encontrarse con su destino fatal. Parece que no puede ser otro su sino. O podrá evitarlo, si los humanos nos empeñamos por fin en una sinergia que nos libre de la tolerancia que mostramos ante matricidas, hampones de barrio, corrompidos sexuales, políticos pro guerra, microtraficantes de droga, que son los arquetipos de los personajes enajenados que protagonizan varios relatos de mi libro.

—¿Desde la nada marca un antes y un después en tu obra?

—¡Por supuesto! Mis dos libros anteriores fueron forjados con más ansias que recursos del autor para narrarlos. No olvidemos que la ingenuidad es un factor de peso a la hora de crear, porque mitiga el pesimismo o el miedo al fracaso. Cuando te embarcas en una empresa sin saber mucho de ella el entusiasmo del inicio perdurará más y de un modo u otro al final te hará madurar y, con la mejor de las suertes, lograr el objetivo. En ese aspecto no puedo denigrar de la ignorancia porque si acompaña las ganas de crear puede dar un resultado fenomenal, o por lo menos, en el comienzo de una carrera en el que zancada tras zancada se note más la madurez del creador. Eso mismo me ha pasado con los relatos de Duendes en mi casa (2010), la novela Los hermanos mayores (2014) y Desde la nada (2017). Sin querer decir que ya tengo definida mi voz y mi estilo por el resto de mi vida, puedo afirmar que cada escritura ha sido para mí formadora porque me ha hecho más consciente del arduo acto de narrar.

En este momento me encuentro por primera vez con dos proyectos literarios que he iniciado y he interrumpido pues uno se le atravesó al otro y porque he debido hacer una pausa para investigar más.

—¿Te sientes satisfecho con el resultado de la edición de FBLibros?

—Absolutamente sí. El trabajo de Roger Michelena, coordinador editorial de FBLibros, fue hecho con mística y profesionalismo desde la recepción del manuscrito hasta la salida del libro de la imprenta. Y después también, en lo referente a la promoción de la obra y las gestiones con Distribuidora Edicven para que estuviese en las librerías venezolanas. De hecho, gracias a sus buenos oficios y a mi diplomática insistencia con ciertos libreros de Bogotá (donde resido desde 2010), Desde la nada ya está disponible en Librería Nacional, por ejemplo, la cadena de librerías más importante de Colombia.

—¿Estás preparando una nueva serie de cuentos? ¿Cuáles temas te gustaría abordar?

—En este momento me encuentro por primera vez con dos proyectos literarios que he iniciado y he interrumpido pues uno se le atravesó al otro y porque he debido hacer una pausa para investigar más. Uno de ellos es una novela en la que habrá música, teoría conspirativa, y tendré que hablar de personajes famosos que existieron en la vida real. Esto me ha hecho consultar muchas fuentes, corregir y desandar lo andado, así que terminar esta ambiciosa historia me tomará más de lo que había previsto en un principio. A este futuro libro se le atravesó una serie de relatos que más bien componen un anecdotario de diversos pasajes de mi vida adulta, de esos años que viví en Caracas recién graduado y como asalariado mal pagado, mis primeros amores, mis experiencias como inmigrante en Bogotá, la agonía y fallecimiento de mi padre; en fin, quise darle una salida literaria a una cantidad de vivencias que me han formado como hombre reflexivo, que han definido mi identidad, que me han arrugado el corazón para luego hacerme madurar, por las malas, que es como uno generalmente aprende. No quiero decir que todo el contenido de esos relatos es autobiográfico, pero en todo caso esa compilación de historias sería mi libro más íntimo y revelador de quien he sido y soy.

Arianne Cuárez