correcciondetextos.org: el mejor servicio de correccin de textos y correccin de estilo al mejor precio

Saltar al contenido

Willmarie Lebrón García
“Mi trabajo creativo ha sido un vehículo para aportar a la comunidad”

domingo 23 de junio de 2019
¡Compártelo en tus redes!
Willmarie Lebrón García
Willmarie Lebrón García: “Fracciones del silencio es un reflejo de quien soy y de esta sociedad en la que he crecido”.

Willmarie Lebrón García (Puerto Rico) se ha hecho su propio camino en las letras puertorriqueñas, sobre todo al ser reconocida en el Certamen Nacional Manuel Joglar Cacho (Centro Cultural José S. Alegría de Manatí, 1998), el Certamen Nacional Juan Antonio Corretjer (American University of Puerto Rico, 2009), y el Certamen Literario Universidad Politécnica de Puerto Rico (2009, 2012). Desde 2013 participa en el Festival Internacional de Poesía de Puerto Rico. En 2015 fue jurado en el Certamen Nacional Manuel Joglar Cacho, como también en el Primer Certamen Internacional de Siglema 575. En Manatí ha sido la coordinadora de la iniciativa cultural Verso al Aire, serie de actividades de poesía, arte y micrófono abierto. Su trabajo creativo ha sido incluido en las antologías Frontera de lo imposible (Casa de los Poetas, 2014), Nueva generación de poetas manatieños (Imprenta Comercial, 2015), Flores silvestres (Festival Grito de Mujer, 2016), Antología para el cambio social (La Casa Editora de Puerto Rico, 2017), Poetas intensos y pedazos del corazón (Lamaruca/Gesta Cultural Vitrata, 2017, 2018). Willmarie ha respondido a mis preguntas, y todas sus respuestas son para compartirlas con vosotros.

El silencio habla de esa desconexión que como sociedad vemos en las relaciones; también es una analogía de un todo, un universo al cual cada ser pertenece.

—Recientemente has recibido la mención de honor del PEN de Puerto Rico Internacional (2018) en la categoría poesía por tu libro de poemas intitulado Fracciones del silencio. ¿De qué trata en esta colección de poemas y cómo recorres entre la literatura y la realidad o no ficción?

—Ha sido una agradable sorpresa, estoy muy agradecida a Dios, al jurado y al PEN Club de Puerto Rico por este honor. En cuando a Fracciones del silencio, se trabaja en este poemario el silencio como metáfora y paradoja existencial. El silencio habla de esa desconexión que como sociedad vemos en las relaciones; también es una analogía de un todo, un universo al cual cada ser pertenece y ese ser, y sus creaciones, sus cosas, son “fracciones” de ese todo que, al asomarnos a ellas, reflejan, y a veces, a su manera, rompen ese todo. Las circunstancias son observadas a veces como disrupciones que alteran la armonía, y que en otras permiten un diálogo que motiva a la esperanza de conexión. Presenta voces en luchas internas y con el entorno al que cuestionan. Se plantean cuestionamientos sobre la identidad, el ser que es fragmentado por la sociedad para acomodarlo a sus conveniencias, también se quiso presentar con un hilo narrativo de un ente ajeno que observa estas circunstancias.

—¿Cómo surgió la oportunidad de trabajarles? ¿Qué relación tienen los poemas de Fracciones del silencio con tu trabajo creativo-poético anterior y hoy?

—Varios de los poemas y textos presentados en Fracciones del silencio surgieron a lo largo de lo que ha sido este crecer y aprendizaje en este campo de la poesía. Algunos se dieron con motivo de certámenes, convocatorias de antologías y actividades literarias de Puerto Rico. Otros surgieron como reflexiones de situaciones observadas, entre ellas el tema de la tecnología, la sociedad y las interacciones humanas. Algunos poemas son más recientes; otros, pues, llevan algunos años ya de creados. Vengo aventurando en la poesía desde hace ya algún tiempo y pensé que ya era hora de reunir estos textos en un libro y darlos a conocer. Es otra de las razones del título del poemario: estos textos, al ser mis inicios en este “camino de letras”, vienen a ser un romper de ese silencio como escritora; también me pareció un título que, a la vez de llamar la atención, intrigar, podía muy bien abarcar bajo el mismo varios temas. Entre estos escritos está la progresión de mi formación como poeta: desde el uso del verso, del poema, de la rima, hasta otras formas más experimentales, entre ellas la grafía, el caligrama, la prosa poética e incluso un poco de microrrelato. Las imágenes del libro, además, pretenden trabajar la poesía desde la imagen, desde la fotografía, nuevamente planteando el tema de la tecnología, lo surreal, lo real y lo abstracto.

—Si comparas tu crecimiento y madurez como persona y escritora, ¿qué diferencias observas en tu trabajo creativo-poético o no de entonces (previo) con el de hoy?

—Antes eran trabajos más clásicos, buscaba la métrica, la rima. Ahora uso más el verso libre, he conocido otros autores más contemporáneos, otras maneras más novedosas de expresarme.

Fracciones del silencio ha tenido una buena recepción por su originalidad.

—¿Cómo visualizas tu trabajo creativo con el de tu núcleo generacional de escritores con los que compartes o has compartido en Puerto Rico?

—La escena poética en Puerto Rico es diversa. Mi trabajo creo que se mueve desde esa diversidad, que ha sido parte de mi formación, buscando aprender nuevas formas, que reflejen esos planteamientos intimistas y, a la vez, la relación del individuo con la sociedad en la que vive.

—¿Cómo concibes la recepción a tu trabajo creativo dentro de Puerto Rico y la de tus pares, bien sean escritores de poesía o de otro género?

—Entiendo que Fracciones del silencio ha tenido una buena recepción por su originalidad. Los comentarios han sido favorables en cuanto a la presentación, el lenguaje utilizado, los temas. Algunos de los poemas incluidos en este libro ya han sido previamente reconocidos en certámenes en Puerto Rico. Tanto con este libro como en otras incursiones en la escena poética de Puerto Rico he recibido un hermoso respaldo, respeto y ánimo de otros escritores, que ciertamente me inspiran a continuar.

—Sé que eres de Puerto Rico. ¿Te consideras una autora puertorriqueña o no? O, más bien, una autora de literatura, sea ésta puertorriqueña o no. ¿Por qué?

—Soy una autora puertorriqueña. Este entorno en el que he nacido es desde el que me formo. Creo también que los temas que trabajo desde este libro, y la manera en que se trabajan, tienen universalidad, pueden encontrar resonancia en un lector de otro país, y a la vez que logre percibir un poco cómo nos afectan esos temas y las particularidades de nuestra realidad.

—¿Cómo integras tu identidad étnica y tu ideología política con o en tu trabajo creativo?

—Creo que Fracciones del silencio es un reflejo de quien soy y de esta sociedad en la que he crecido: una mezcla de muchas visiones, herencias y aprendizajes, en esa búsqueda de autoconocimiento, descubriendo más allá de las versiones oficiales de la historia y la sociedad, reflexionar en ellas y ser solidaria. Creo que, en ese respeto y solidaridad es que se puede lograr una sociedad más justa.

Me gustaría comenzar a trabajar el próximo libro. Deseo seguir dándome a conocer como poeta, formándome con responsabilidad y con mucha ilusión.

—¿Cómo se integra tu trabajo creativo a tu experiencia de vida? ¿Cómo integras esas experiencias de vida en tu propio quehacer de escritora hoy?

—Mi trabajo creativo ha sido un vehículo para aportar a la comunidad, agradecer a Dios cuanto ha concedido; también para vencer una inicial timidez. Sigo creciendo, aprendiendo y, a la vez, compartiendo lo aprendido, y exhortando a que se apoyen las distintas iniciativas e instituciones culturales que tan generosamente aportan para el bien común.

—¿Qué diferencia observas, al transcurrir del tiempo, con la recepción del público a tu trabajo creativo y a la temática del mismo? ¿Cómo ha variado?

—No es tanto el tiempo que llevo experimentando con la poesía. Creo que mi trabajo ha sido recibido favorablemente y me siguen alentando a que continúe desarrollándome en este oficio.

—¿Qué otros proyectos creativos tienes recientes y pendientes?

—Dios mediante, me gustaría comenzar a trabajar el próximo libro. Deseo seguir dándome a conocer como poeta, formándome con responsabilidad y con mucha ilusión, seguir escribiendo, creando, aportando a la cultura de mi país.