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Tributo de la sombra, de Gustavo Lespada
(selección)

viernes 21 de junio de 2024
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“Tributo de la sombra”, de Gustavo Lespada
Tributo de la sombra, de Gustavo Lespada (Paradiso, 2013). Disponible en Amazon

Tributo de la sombra
Gustavo Lespada
Poesía
Paradiso Ediciones
Buenos Aires (Argentina), 2013
ISBN: 978-9871598571
108 páginas

Insomnio

un aliento
un susurro se escurre
..................como un trapo por mi cara
despierto
................a la premura del llamado:
sé que en algún lugar
se han movido unos labios
.....................................con mi nombre
y otro nombre
se desata silencioso en mis labios

(para qué abrir los ojos, otra mirada es
la que te sabe
......................tiritando
....................................a los pies de la cama)
no voy
no vienes
no vamos al plural aunque la nada
se pueble de nosotros.

aún no son las tres
y la noche no habla / sólo hunde
raíces en la ausencia: es honesta
la noche / honesta e implacable.

si el bosque es el lugar donde el afuera
es adentro / así la noche ofrenda la presencia
de lo que ya no es, de lo que nunca:
nunca la nada tuvo tanto peso.

sé que fatalmente ha de venir el día
con todas sus certezas
y mentiras vulgares / sus tijeras
a podarme los sueños
como un seto.

 

Lo real

Y cómo conformarse
con sólo lo sabido, con aquello
que coció su dureza, su arista, su contorno
a expensas de lo informe, cómo no ver
que todo lo ignorado es un desierto
que no tiene límites salvo
nuestro deseo.

Cómo doblegarnos
al éxito trivial de lo que vemos,
cómo no rebelarse ante la prepotencia
de lo establecido, cómo no tomar parte
por aquello que fuera
desplazado:

Real es todo lo que aún no ha sido.

 

Política

“Política” nombra el deseo del comienzo, el deseo de que algún fragmento de lo real se exhiba por fin sin miedo ni ley, gracias al solo efecto de la invención humana (...).
Alain Badiou

Aun a riesgo de ser acusado de anacrónico
hoy quiero preguntar y preguntarme:
¿qué cosa es la política? ¿cómo pensarla
después de tantas derrotas y deserciones?
¿acaso ahora ocupa el lugar de la utopía?
(¿acaso no fue siempre el lugar de la utopía?)
¿y qué acto político perdura luego de los fracasos
y traiciones? ¿qué hacer cuando el proyecto
no alcanzó su medida o cuando el horizonte
aterriza en la gestión pedestre del recurso,
qué hacer? No quisiera agitar banderas de nostalgia
pero hace décadas que no protagonizamos un desborde,
que a nadie sorprendemos con actos inesperados,
nuevos. ¿es que acaso nos ha ganado el número,
el negocio, el porcentaje? ¿nos habrán
sometido las mediciones de la economía,
del rating o los índices del mercado?
¿nos habrán reducido al papelito en la urna
mientras los gobiernos administran
las limosnas del capital, es decir
el Estado o estado de las cosas?
¿habremos olvidado que antes de ser Partido,
un color o un eslogan fuimos la afirmación
de que otro mundo era posible, que fuimos
el movimiento para no ser esclavos
de la repetición, lo habremos olvidado?

Todo acto político es creador de un tiempo y un espacio.

Toda poética verdadera debiera ser imprevisible.
Toda poética verdadera debiera ser insurrecta.
Toda poética verdadera debiera ser invento.
Toda poética verdadera debiera ser en acto
(no representativa).
Toda poética verdadera debiera ser política.
Política es poesía.

 

Escritura

Los hechos pasan, quedan las palabras
—dice algún personaje de novela, es decir, de palabras
la realidad, entonces, es esa aureola
que permanece en el umbral
en torno a la palabra
escrita.

..............Por ejemplo, si acaso imaginara
tu vulva regordeta, tierna, el mundo no se entera
ni el viento dejaría de estremecer las hojas del tilo de tu casa.
Si acaricio tu vulva regordeta, tierna y húmeda, aparte de nosotros
el mundo no se da por enterado ni el viento, etcétera,
y tú y yo lo olvidaremos pronto
y nunca habrá existido, pero
si escribo:
................tu blanca y dulce vulva, esa boca escondida
cual molusco sin concha, claudicante
,
ah, si entonces escribo vulva o concha
y los signos destilan sus pócimas secretas
y el sonido conspira con musgos y silencios
y la impronta rezuma, subleva
a las mucosas y convoca
una vulva, otra vulva
y otras y otras
y otras:

la tinta no se seca.

 

Categorías

de la misma sustancia que el espacio,
el tiempo no es la hora
ni el minuto ni
los 365 días
del año,
el tiempo
tal vez sólo sea el movimiento
de agujas alrededor de un eje
de planetas en torno de una estrella
de la galaxia muda espiralada
envuelta en una nube
de sideral silencio

y el pánico nos lleva a separarlos.

 

De colores y formas

El artista organiza la vida luminosa de los ojos.
Edmond Jabès

desde el pincel propones
puntería de rojos y naranjas
contra todos los grises de la tierra
y los astros ajenos.
adicta de colores te rebelas
contra la noche blanca, un fragor
de silencio oleaginoso estalla
con sus ramas secretas o sus armas:
tu risa escribe cartas a los niños.

la sed del caminante ya no tiene morada:
camina sin saber sobre su sombra,
va buscando su nombre,
su rastro junto al borde
de la sal infinita:
ningún lugar es tanto nuestra casa
como el ojo que abraza cuanto mira
como tu abrazo en el umbral, tus manos.

preguntas, te preguntas:
cuál sino escudriñarla
cuál sino que la busque
cuál sino hundirme en ella
puede ser el sentido de la sombra.

el lápiz o la tinta, sangre negra
a parir el sentido, negras ubres
a dar luz a la cifra o sea
ennegrecer / la
imagen gota a gota
la cerda que en el agua
destiñe o de-le-tre-a
de todas formas siempre
como pez se escabulle
hacia oscuras más aguas
y allí te aguardo siempre.

 

Cuaderno de bitácora

I

escribir o nadar, casi es lo mismo:
hendir el agua
que ha de unirse a mi paso, nuevamente
el agua
penetrable, que todo lo penetra
que envuelve y se desliza por la mano
inevitablemente hacia otra agua
hacia la inmensidad
del agua.

escribir o nadar o deslizarse
estirando los brazos al abismo,
perder pie,
flotar donde no hay huellas
ir hacia lo que no soy
para emerger igual
pero distinto.

 

II

La sabiduría no reside tanto en la estructura de la idea
como en eso que se proyecta sobre su sombra.

Al pie de todo perfil crecen los brotes de la intolerancia.
Todo andar desplaza fluidos, formas, referencias.
El ser es movimiento.

¿Acaso ser no implica impactar en el otro?
¿Qué cuerpo se ilumina sin arrojar la sombra?
El ser siempre es opaco.

 

III

al igual que la carne, mucha escritura
se corrompe; mórbida, se desprende con el tiempo.
algunas —las menos— tienen hueso,
carozo llevan dentro como a su propia muerte.
pero hay una escritura que empuja hacia los bordes,
una que te cercena en la intemperie:
sólo ésa permanece.

 

IV

el verdadero ser
se olvida de sí mismo.
compartir la palabra
como el pan y los peces
obra el milagro
de hacerla inagotable.

 

V

nada se muere nunca mientras cuenta —lo supo Sherezada—,
pero llega un momento en que el murmullo vibra,
estalla y arroja las esporas cual si fueran
vestigios de otros mundos olvidados.
entonces algo se arranca las escamas
cambia de piel, despacio
lentamente,
atranca las fallebas,
cierra puertas, ventanas
y permanece mudo,
al acecho.

 

VI

cada signo que empujo conmueve un universo.
separo un hilo para ignorar el caos del enredo,
y olvidar al insecto extraviado del enjambre,
o el persistente andar hacia el abismo.
sigo la caravana de mis huellas
(la hilera consecuente)
donde se deposita, inexorable,
la costra del sentido.

palabra por palabra
aprehender los conceptos
entender, paso a paso,
para saber al fin
todo aquello que nunca
sabremos: / la carencia apacible
que nos abra los brazos.

 

Haikú

Por el espejo supo el ojo
que podía ser visto.

Quién habrá de reclamar la herida:
la sangre se diluye con el agua.

Quién podría confiar en una especie
que nunca ha de alcanzar el horizonte.

 

Todavía

No entró a la habitación buscando
una respuesta: sabía que ni rabos de palabras
o preguntas quedaban. No vio el frasco
del suero que pendía de un gancho
cayendo gota a gota por una ley fatal
de la dinámica. No miró la pantalla
que dibujaba intermitentes montañitas verdes
con sus abruptos valles. No reparó
en los caños traslúcidos que entraban
en sus venas ni en la mascarilla
del oxígeno. Sólo al llegar
se quitó el saco como un salvoconducto
del afuera, extrajo de un bolsillo la forma
delicada de un recuerdo y lo estiró despacio
pliegue por pliegue
................................junto a la cara amada,
y respiró su aire
todavía.

 

Condición

mira
para que la palabra
se anude con la idea / salte
desde lo blanco / encima
mira,
para que te mire
desde el vacío blanco
con su opacidad plena
de agujeros,
mira,
para que te sigan
sus enjambres / hasta
el nacer del agua
en las alturas
mira,
para que la palabra, en suma,
nos ate a su sentido / deberá ser oscura
grieta, carbón, luz negra
(esa luz que obnubile tus axiomas
tus aristas, tus rasgos / esa luz
que te eclipse la certeza
del mundo) sombra
deberá ser / fulgor
ennegrecido.

(la vida es esa pérdida constante: espiral inaudible de la oreja,
mancha ciega del ojo, los pliegues del silencio
cuando todos se han ido)

 

Neolítico

gregarios, al unísono
con sus tiznes pringosos
sus superpuestas capas de cebolla
sus estepas plagadas de bestias al acecho,
miles de itinerarios hormiguean
se cruzan se interceptan y se alejan.

pero lejos del mundo, cuando escapo
salvaje yo te quiero / desnuda
del bullicio / envueltas
en un silencio vegetal
tus manos:

sea un murmullo suave y sea la cueva, el fuego
donde la luz tus ojos.

Gustavo Lespada
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