Coincidentes
los desvíos consumen
Quiero estar ahí
la presencia devora entre lamentos
¿Por qué vine?
la evocación diluye
con su boca vacía
lo que fue en el abrazo Somos
una vez más ajenos
un bálsamo de sal
a los otros
de nosotros mismos
desperezos sin tregua
en retiro
la misma enfermedad
dolencia resignada
¿Vendrá mañana?
y una doble tristeza
La voluntad no repara
en detalles
Todo se abre
Nada es individual
Torsos desnudos brillan
se esparcen
se vuelven a juntar
en brillos de hierros
que se esparcen
A pesar del espanto
percibo entre esos giros
un rasgo de belleza
Es de día
y caerá la noche
con su absurda obsesión
de gigante en reposo
con su infusión
desde la nuca
Nada es individual
Todo se abre
Una espalda quiebra
otra vez
en dos
Riesgos
Las estrellas desprenden
gotas de agua
que cantan como pájaros.
Los pájaros crujen
como hojas
que caen en la tierra.
Los escombros susurran
un salto acompasado
detrás de la ventana.
Oídos que alertan.
Rastros sin rostros.
No importa.
Yo sí me acuerdo
de los rieles trazados
debajo de los puentes.
Es suficiente.
Los oídos alertan
sonidos que se elevan
al timbre de una voz.
Enhebran palmo a palmo toda la piel
que desliga las ropas
Si pudieran al menos
quitarse los zapatos
agravan el respiro
sitian ecos y susurros
No tenemos lugar
Me
dice que no puede
Le
digo que lo quiero
Me
dice que no puedo
Le
digo que no quiero
Me
dice que no diga lo que digo
Le
digo que no sabe lo que dice
Me
dice que quién sabe
que oye pájaros por la noche
Le
digo nunca es tarde
afuera ya está el verde entre las hojas
Me
dice siempre se tiene miedo
No hay lugar
Al borde de mi cama
esperan los zapatos
Vendrá mañana
Cárcel de Caseros. Buenos Aires, 4 de noviembre de 1999.
Rocíos
Entre nosotros habita
un malentendido
el de llevarte
colgado de mi cuello
el de alzarme
al hilo de tus lenguas
para descansar
Este malentendido
trenza hebras de luz
combate
con hálitos pausados
con ondas
de rocío y hiel
Sube por los dientes
en deglución
baja por las vísceras
no consiente
e irradia sus asombros
un único regazo
sin sendas
ni vistas hacia atrás.
Cerca de la llama
las sombras se aletargan y crecen
No sé de reclamos
Lejos
la imagen se repliega
en su perfil de rosa
pequeño
acorazado
Esta necesidad y su reverso
¿Doy para recibir?
No sé de reclamos
Esa tenue presión
sobre la espalda
a la distancia
¿asegura un dolor perecedero?
Una necesidad y su reverso
Lejos
expande entre abrigos
oscuridad y frío
ahoga
da respiro