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En la preparación de su última exposición.
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Enrique Grau, uno de los más famosos pintores y escultores colombianos,
falleció el jueves 1 de abril a sus 83 años, a causa de una bronquitis
aguda. Sus restos fueron velados en el Congreso de la República, para luego
ser llevados al puerto caribeño de Cartagena, región que quiso mucho y en
donde vivió durante toda su vida. Junto a Fernando Botero, David Manzur y
Alejandro Obregón, integraba lo más destacado de la pintura y la escultura
en Colombia.
Grau nació en 1920 en Panamá, pues su madre había preferido trasladarse
allí para dar a luz, aunque toda su familia es del puerto caribeño
colombiano de Cartagena. Dentro de sus logros recibió en Bogotá, a los 20
años y siendo todavía un estudiante, una Mención de Honor en el Primer
Salón de Artistas Nacionales con la obra "Mulata Cartagenera".
Dentro de las obras más recordadas del extinto pintor, están "El
beso" y "Rita", que se convirtieron en iconos de la pintura
contemporánea colombiana.
En los años 40 recibió una beca del gobierno colombiano para estudiar en
Nueva York, en The Arts Student League, donde permaneció hasta 1943. A su
regreso a Bogotá, Grau, junto con Obregón, Negret, Ramírez Villamizar,
además de otro grupo de jóvenes artistas, comenzó a figurar activamente en
los círculos artísticos, salones y primeras galerías comerciales. Un lugar
que se caracterizó por su interés en exponer la obra de los jóvenes fue la
Sociedad Colombiana de Arquitectos, donde en 1948 cada uno presentó su
trabajo individualmente.
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Al fin solos (1986).
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La presencia de Obregón en Bogotá, tanto en obra como en personalidad,
tuvo un carácter impactante entre los jóvenes, aun los de su edad. Su
pintura influenciaría prácticamente toda una generación de pintores
colombianos. La obra temprana de Grau presenta, como la de Obregón, variadas
influencias, y por un corto período es detectable en ella la de Obregón
mismo, así como la de Grau es detectable en otros artistas de la época,
incluso una poco conocida de Fernando Botero. Y aunque el característico
estilo de Grau, con el cual se le conoce ampliamente, no comenzaría a
definirse hasta 1959, su obra es indudablemente una de las más sólidas
dentro del panorama colombiano de los cincuenta.
En su técnica intervienen un sólido dibujo y un tratamiento refinado de
la materia pictórica, resultado de su adiestramiento, incluyendo sus estudios
de pintura y técnica del fresco en la Academia de San Marco de Florencia. Su
carácter abiertamente figurativo se constituyó en una saludable alternativa
en un momento en que la geometría pareció dominar los lenguajes
internacionales.
La importancia para Colombia de la obra de Enrique Grau, además de su
posición destacada como artista a nivel hemisférico, no pasaría
desapercibida en los círculos internacionales. Entre 1955 y 1957 presentó
exposiciones individuales en Washington, bajo los auspicios de la Unidad de
Artes Visuales de la Organización
de los Estados Americanos, junto con Obregón, Botero y Manzur. Y, en
1957, los cuatro representaron a Colombia en la IV Bienal de Sao Paulo.
En 1962, con la pintura Gran bañista, Grau obtuvo el premio
"Ministerio de Educación" en el XIV Salón Anual de Artistas
Colombianos, en el que también recibió el premio oficial por Violencia.
La bañista de Grau sintetiza las preocupaciones formales y conceptuales del
artista.
Durante los años ochenta y hasta la actualidad, Grau ha practicado
igualmente la escultura, y de ella se incluye El beso, que es parte de
los estudios de otra pieza mayor. A lo largo de su carrera, al igual que
Obregón, Grau ha realizado varios murales, y al momento de fallecer trabajaba
en la cúpula y el telón de boca del Teatro Heredia de Cartagena.