Saltar al contenido
Hablemos, de Octavio Santana Suarez

El ilustre personaje oculto del festival

• Lunes 26 de noviembre de 2018
Ricardo Valderrama y Carmen Escalante en su estudio de San Jerónimo, Cusco.

La fiesta

Mientras el mundillo intelectual arequipeño se animaba y agitaba en medio del alboroto cultural que significó el cuarto Hay Festival en nuestra ciudad, y las calles del centro histórico se sentían eufóricas e hiperactivas, y los jóvenes se emocionaban al ver en una esquina de la calle Mercaderes, con aire de desubicado pero sonriente, nada menos que al escritor Salman Rushdie, famoso por haber sido condenado a muerte nada menos que por el mundo islámico por escribir una novela que según ellos los ofendía, y otro tanto de curiosos buscaba a Mario Vargas Llosa para escucharlo o conocer a su prometida, otros personajes también recorrían las adoquinadas calles de la ciudad blanca pero con la tranquilidad y humildad de los verdaderos artistas.

Sus libros son traducidos porque, además de ser extraordinarios documentos etnográficos, se han convertido en lectura obligatoria en varias universidades.

Es cierto que la ciudad fue una fiesta literaria y que, una vez más, el mundo puso sus ojos en nosotros porque en esos cuatro días que duró el festival hombres y mujeres cuya opinión es escuchada en los confines del planeta tenían algo que decir. Escritores, periodistas, críticos literarios, analistas, maestros universitarios, editores, jóvenes y consagrados, hombres y mujeres, se confundían con los peatones locales y se reunían a teatro repleto con ellos para observar el mundo, e imaginarlo, como reza el slogan de esta edición. Y no era para menos, Arequipa tenía literalmente en sus manos a estos personajes que parecen salidos de obras de ficción o inventados por el mundo del periodismo, y había que aprovechar sus saberes, conocimientos, artes y emociones.

Pero efectivamente la ciudad recibía a otros visitantes, tanto o más ilustres que muchos de los que se lucieron en recitales o conversatorios, en charlas y entrevistas, y como cualquier persona de un público ávido por aprender, adquirieron sus entradas, hicieron su colita, se tomaron fotos, compraron e hicieron firmar libros, almorzaron en las mesas contiguas de los famosos y se encontraron con los amigos. Entre estos “otros” personajes, con paso decidido y ojos bien abiertos, iba y venía el doctor en antropología Ricardo Valderrama Fernández, conocido y reconocido por medio mundo intelectual no sólo del país, sino de todo el mundo, pues sus libros son, tal vez, los más traducidos a otros idiomas después de las novelas de Vargas Llosa, los poemas de Vallejo o los cuentos de Ribeyro.

No es una exageración. Una de las últimas ediciones de su mítico libro Gregorio Condori Mamani, autobiografía, ha sido traducida al hebreo y Valderrama y su esposa, la no menos famosa Carmen Escalante, han tenido que dar conferencias y cursos en la Universidad de Jerusalén, allá, en el otro lado del mundo. Y sus libros son traducidos porque, además de ser extraordinarios documentos etnográficos, se han convertido en lectura obligatoria en varias universidades de América Latina, Estados Unidos y Europa. Y esto no es poca cosa.

 

Los libros

Los libros más conocidos de Ricardo Valderrama y Carmen Escalante, esposos y antropólogos, son Gregorio Condori Mamani, autobiografía (Centro de Estudios Regionales Andinos, 1977), Nosotros los humanos, testimonios de los quechuas del siglo XX (Centro de Estudios Regionales Andinos, 1992) y La doncella sacrificada, mitos del valle del Colca (Unsa, Instituto Francés de Estudios Andinos, 1997). Los tres volúmenes se publican en ediciones bilingües de español y quechua y en pocos años se publicaron varias otras ediciones por diferentes instituciones y se tradujeron a varios idiomas.

El libro sobre Gregorio Condori, un cargador de bultos del mercado San Pedro, en Cusco, rápidamente se convirtió en uno de los principales documentos etnográficos mediante el cual se podía acceder de primera fuente al pensamiento del hombre andino. Escrito en quechua y castellano, la narración del humilde poblador cusqueño, ejerciendo el oficio más sencillo del escalafón de ocupaciones en nuestra sociedad, revelaba al mundo académico una forma de ser de una cultura que había resistido quinientos años de invasión y enajenación cultural. El testimonio de este hombre, hacia finales del siglo veinte, era un acto de rebeldía y vigencia del pensamiento andino. El libro es precursor en las ciencias sociales en América Latina y rápidamente investigadores sociales de todo el mundo reconocen el aporte de Valderrama y Escalante al entendimiento de nuestra cultura.

Arequipa también se ha visto beneficiada con el aporte intelectual de Ricardo Valderrama y Carmen Escalante.

Investigadores sociales como Tom Zuidema, Martin Lienhard, Bruce Manheim, Juan Ossio, que han investigado el mundo andino desde diferentes ópticas y principios filosóficos o históricos, no sólo han reconocido los aportes de Valderrama y Escalante, sino que han tomado sus conclusiones como referencia para reordenar sus investigaciones. Bajo el mismo criterio, universidades de prestigio, tanto en Europa como Estados Unidos, han alentado estudios sociales tomando en cuenta el aporte de nuestros antropólogos, como el caso de la Humboldt-Universität zu Berlin, donde se doctoró el investigador Hans Fernández precisamente con una tesis sobre el libro Gregorio Condori Mamani, autobiografía. En ese estudio, que es sólo uno de los últimos que han llegado traducidos a nuestro país, también se menciona el aporte de la Technische Universität Berlin, a través de sus profesores, que recomiendan el estudio de los libros de Ricardo Valderrama y Carmen Escalante.

Por último, a propósito de este libro se han filmado varias películas y documentales tanto en el Perú como en Bolivia o en otros países, como parte de los estudios que se dedican a la cultura peruana en particular y la cultura andina en general. El libro Nosotros los humanos también es una investigación etnográfica, es decir, recoge el testimonio e información, o historia de vida, de un personaje de la manera más fidedigna posible, de forma que nuestra propia cultura no distorsione las categorías culturales del informante. Así, en este libro asistimos al extraordinario mundo de los abigeos en las zonas altas de Cusco y Apurímac, donde esta práctica no es vista por los pobladores como un delito sino como una forma de vida y de obtener estatus dentro de su compleja organización social.

Arequipa también se ha visto beneficiada con el aporte intelectual de Ricardo Valderrama y Carmen Escalante. Después de varios años de investigación y recopilación de información, mitos y leyendas a lo largo del valle del Colca, publicaron su libro La doncella sacrificada, mitos del valle del Colca, en el que se reúnen en quechua y castellano más de sesenta cuentos, relatos, mitos y leyendas de trece distritos del valle. Este es un hermoso libro que debería tener mayor difusión en los niveles de formación escolar y universitaria en Arequipa, pues configura en gran medida la esencia de lo arequipeño desde la perspectiva cultural quechua que, como sabemos, fue un estratégico lugar para el desarrollo del Tahuantinsuyo.

Historias sobre el volcán Sabancaya, el origen del granizo, de cómo el inca llegó a Tuti, la laguna de colores o cuentos como el zorro y el ratón, el Sol sale del mar o el origen del venado, se cuentan de manera clara y emotiva, en la voz de sus propios pobladores, gente sencilla que ha escuchado las mismas historias generación tras generación, pero que varias de ellas se han perdido en la frágil memoria de la gente o debido al apabullante crecimiento urbano, la migración del campo a la ciudad, la invasión cultural a través de los medios de comunicación o el desordenado crecimiento del turismo irresponsable.

 

Lección de humildad

Ricardo Valderrama, con la fama y el prestigio académico que lo envuelve, llega a Arequipa después de varios años, se hospeda en casa de los amigos y deja en la mesa panes y otras ofrendas de amistad, porque sabe que la gratitud es lo primero que hay que manifestar a quienes te acogen. Y como profesional que es, diseña, anota y traza su itinerario, donde, otra vez, primero son los amigos. Luego emprende su recorrido, armado de un maletín (que sale vacío y vuelve con libros), un fino sombrero y un entusiasmo que lo llevará a reconocer la ciudad en que vivió hace ya casi veinte años y asistir a las actividades del Hay Festival Arequipa.

Ha estado en varios actos del evento cultural, se ha sentado en lugares discretos y ha saludado con el mismo respeto a famosos, jóvenes y algunos que lo han reconocido. Quienes lo conocemos sabemos que Ricardo Valderrama es mucho más influyente, famoso e importante que varios de quienes se desenrollan con el ego a cuestas en los escenarios del festival, pero cuando se le acerca alguien y requiere de una consulta o sólo una opinión, él responde con su hablar pausado, midiendo las palabras y tratando de satisfacer la curiosidad académica del interlocutor. Sin embargo, anota lo que le interesa, lo novedoso, acaricia las tapas de los libros que recibe, pregunta, se alegra cuando sabe que ha aprendido algo más. Después pasea, visita Santa Catalina, que conoce bien y sigue descubriendo rincones y espacios, se da sus gustos, come en una picantería, disfruta de su visita.

Ricardo Valderrama y su esposa tienen uno de los historiales de citas bibliográficas más importantes del país.

Su paso por la ciudad es un paseo de aprendizaje y renovación. Sus actividades como profesor universitario, investigador social y activo ciudadano en el gobierno de su ciudad le permiten tener un amplio panorama de la realidad, y así va por el mundo, casi anónimo a pesar de que su esposa Carmen, por ejemplo, sustentara su tesis de doctorado en una universidad de Sevilla, España, nada menos que en quechua, como un acto cultural reivindicativo, como quien dice en voz alta que nuestra cultura y nuestro idioma están vivos, lo que propios y extraños han celebrado.

Ricardo Valderrama y su esposa han ganado la prestigiosa beca de investigación Guggenheim, tienen uno de los historiales de citas bibliográficas más importantes del país, son constantemente invitados a dar conferencias en universidades de todo el mundo, reciben en su casa de San Jerónimo, en Cusco, a investigadores y científicos sociales de diferentes partes, y su sencillez humana los engrandece porque no esperan luces, aviones o comidas como homenaje pasajero. Y con esa humildad Ricardo Valderrama se ha paseado en esta fiesta entre los grandes. No podía ser de otra manera, siendo además miembro de la comunidad campesina de Sucso Aucaylle de San Jerónimo, por ser genealógicamente descendiente directo del inca Wiracocha y pertenecer a las reales panacas de Sinchi Roca y Túpac Yupanqui.

Alfredo Herrera Flores

Alfredo Herrera Flores

Escritor y periodista peruano (Lampa, 1965). Estudió periodismo y literatura en Arequipa y tiene estudios de maestría en literatura latinoamericana, mención estudios culturales, y en comunicación para el desarrollo. Ha obtenido el Premio Copé de Oro de Poesía, en 1995, y el premio nacional de poesía convocado por la Municipalidad de Paucarpata, el mismo año. Ha publicado los libros de poesía Etapas del viento y de las mieses (1986), Recital de poesía (Flordecactus editores, 1990), Elogio de la nostalgia (con prólogo de Pablo Guevara, Lluvia Editores, 1995), Montaña de jade (Premio Copé de Oro de Poesía, Ediciones Copé, 1996), Mares (Lago Sagrado Editores, 2002), El laberinto (2008), Coca (2009), Mare nostrum (Universidad Nacional del Altiplano, 2013), Mar de la intensidad (Cascahuesos Editores, 2014), el cuento Rosario a las seis (2005); otros textos y artículos periodísticos se han publicado en varios países en revistas y diarios impresos y electrónicos. Ha ocupado diversos cargos en la administración pública y ejerce la docencia universitaria. Mantiene la columna El barco ebrio y el blog La silla prestada, donde reflexiona sobre literatura, periodismo, política y cultura.

Sus textos publicados antes de 2015
213234240245257273283295
Alfredo Herrera Flores

Textos recientes de Alfredo Herrera Flores (ver todo)