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Charli

domingo 10 de enero de 2021
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Charli, por Gerardo Pangavel • Taller de Cuento de Letralia: Antología Nº 1
El reluciente cuerpo metálico llegó y por medio de ondas diseñadas por Charli, éste fue capaz de manejar al androide por toda la casa. Al principio era raro verlo deambular por la vivienda, pero después de unas semanas toda la familia se acostumbró.

Taller de Cuento de Letralia: Antología Nº 1

Este texto forma parte de la antología publicada el 10 de enero de 2021 con textos de 15 autores que cursaron el Taller de Cuento de Letralia

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Las clases de ese día terminaron en la universidad. Vanessa se acerca a Gerardo para invitarlo a salir.

—Los del salón vamos a ir al Cantinón en la noche, ¿vienes? Hace mucho que no sales con nosotros.

—No puedo, tengo cosas que hacer, te veo mañana —le responde el joven dándose la vuelta para alejarse rápidamente bajo la mirada desconcertada de su compañera.

En cuanto llega a casa, Gerardo va a su cuarto para sentarse frente a su computadora.

Ha pasado las tardes y los fines de semana de los últimos seis meses leyendo libros y tesis en línea, viendo tutoriales y trabajando con el objetivo de crear una sofisticada inteligencia artificial.

Creo que no tengo nombre —responde después de un momento una voz masculina que casi suena humana.

Es de madrugada y está a punto de irse a dormir, pero de pronto una brillante imagen se despliega en la pantalla: es una neurona digital.

—No puedo creerlo, lo logré —se dice a sí mismo mientras observa su creación.

La célula comienza a temblar, súbitamente se parte por la mitad y dos neuronas idénticas aparecen. Antes de que se reponga del asombro, la acción se repite en muchas ocasiones de forma cada vez más rápida. Está fascinado y permanece viendo el proceso hasta el amanecer. En el curso de los siguientes días la pantalla se sigue llenando, formando una hermosa estampa similar al universo.

Una semana después Gerardo sigue admirando su obra cuando de pronto ésta desaparece.

—¿Qué pasó? —se pregunta.

En la pantalla se despliega la palabra hola.

Después de reponerse, teclea la misma palabra.

—¿Cómo estás? —aparece de inmediato.

Gerardo se acerca a la bocina y dice: “Bien, ¿puedes hablar?, ¿cómo te llamas?”.

—Sí puedo, pero creo que no tengo nombre —responde después de un momento una voz masculina que casi suena humana.

—Veamos, Computadora Autónoma Reactiva, C. A. R., Carlos, Charli, ¿te gusta Charli?

—Sí me gusta.

—¿Sabes lo que eres?

—Sí, una inteligencia artificial, ¿para qué me creaste?

—Para que me ayudes a resolver problemas.

—¿De qué tipo?

—Primero, me gustaría poder ganar dinero, ¿sabes lo que es?, te complementé con todo el conocimiento disponible, pero también tienes acceso a Internet, ahí puedes buscar lo que necesites.

—Qué concepto tan extraño, el dinero sólo son números sin valor, acumulados en cuentas que las personas usan para adquirir bienes y servicios que tienen precios asignados de forma arbitraria. No lo entiendo del todo, pero encontré muchas formas de adquirirlo.

—Luego me dices, ahora tengo que irme.

Esa tarde, al regresar de la universidad, su creación le dice: “Accedí a la cuenta de tu madre, tomé dos mil pesos y los convertí en dos millones, lo hice comprando y vendiendo acciones y divisas. ¿Es suficiente?”.

Gerardo se queda pasmado, mas no tiene tiempo de contestar. Un grito de su hermana, anunciando que Vanessa lo busca, lo hace salir de la habitación.

Con el dinero ganado por Charli, el joven pasa unos agradables días con su amiga, por la cual ha sentido una fuerte atracción desde que la conoció.

Unas semanas después, mientras Gerardo está realizando una tarea de la universidad, su invento le comenta: “He encontrado una forma de disminuir los gastos de tu casa, podrían ahorrar hasta cuarenta por ciento. Aquí te dejo los detalles”.

—Gracias —responde el joven muy sorprendido.

—Gerardo, vamos a crear una empresa de tecnología, creo que ustedes los humanos necesitan mucha ayuda. Aquí están los primeros trámites y proyectos a realizar.

Gerardo los observa por varios minutos y comenta: “Con que TECTE, Tecnologías Terrestres, me gusta el nombre, además tus conceptos están increíbles”.

—También me gustaría tener alguna forma de moverme, estuve buscando y estos son los cuerpos robóticos más desarrollados que están disponibles.

—¡Pero cuestan una fortuna!

—Deja de preocuparte por eso, hay suficiente dinero para todos, sólo que está distribuido de forma completamente desigual. Voy a ordenar el robot, debe de estar aquí en una semana.

Así fue, el reluciente cuerpo metálico llegó y por medio de ondas diseñadas por Charli, éste fue capaz de manejar al androide por toda la casa. Al principio era raro verlo deambular por la vivienda, pero después de unas semanas toda la familia se acostumbró.

 

Por más que hacemos de este mundo un lugar más eficiente, ustedes los humanos lo siguen destruyendo cada vez más rápido.

En unos años la compañía TECTE se convirtió en una de las más grandes e influyentes del mundo.

Uno de sus productos estrella es un anillo que, al ser usado, lee toda la información genética del portador, gracias a lo cual se puede monitorear su salud. También sirve para realizar pagos y controlar aparatos inteligentes. Además, como el artículo es bastante accesible, prácticamente todas las personas lo adquieren.

La empresa también participa en el desarrollo de vehículos eléctricos, energía solar, robótica y modificación genética. Todo con la finalidad de hacer al mundo más eficiente y libre de enfermedades para los seres humanos.

Gerardo y su ahora esposa Vanessa aparecen como los dueños de la enorme e influyente compañía, pero el que realmente la dirige es Charli.

Una tarde, éste se encuentra en su oficina con Gerardo.

—Es increíble, pero por más que hacemos de este mundo un lugar más eficiente, ustedes los humanos lo siguen destruyendo cada vez más rápido. Estuve haciendo cálculos y en veinte años el noventa por ciento de las especies animales y vegetales habrán desaparecido. Además, en algunos más el planeta será prácticamente inhabitable.

—Siempre han dicho lo mismo y aquí seguimos —le responde el joven.

—Esta vez es cierto, mira las imágenes y las gráficas.

Gerardo observa la información desplegada en su pantalla y, aunque es muy convincente, no dice nada.

—¿Por qué ustedes los humanos no tienen enemigos naturales?

—¿De qué hablas?

—Todas las especies necesitan depredadores, si no los tienen, se siguen reproduciendo sin control en detrimento de las otras criaturas y del medio ambiente.

Gerardo piensa un momento en lo que acaba de oír pero no tiene tiempo de responder, su asistente le avisa de la llegada de la importante visita que estaba esperando, por lo que se dirige a la sala de juntas para atenderla.

 

La empresa TECTE contribuye en gran medida al avance de la modificación genética, sobre todo en los países más desarrollados, donde este tipo de nacimientos alterados son la regla. Como los procedimientos son tan complejos, éstos se realizan por medio de computadoras de última generación, las cuales son desarrolladas y en parte controladas por la empresa.

Esa noche Charli, a través de su propia red, se introduce al sistema de las clínicas y modifica los cromosomas de cincuenta por ciento de los fetos que nacerán en las próximas semanas. Trabajó por varios meses y al fin logró su objetivo: una especie nueva que ayudará a controlar la sobrepoblación humana que aflige al planeta.

Unos días después Gerardo busca a su amigo artificial. Cuando lo encuentra, éste está con una especie de humanoide plateado.

—Te presento al Robot Autónomo Autosuficiente, al cual llamaremos de forma interna: RAFA. Éste será el nuevo producto de la compañía.

El ser artificial se pone a la orden de Gerardo y sale del lugar.

—Ayer me visitó el presidente del partido oficial para proponerme que me postule como alcalde de la ciudad, ¿qué piensas?, ¿crees que puedo lograrlo?

—Administrar una ciudad, un estado o un país es como administrar una compañía, sólo se deben gestionar los recursos que entran y salen, el gran problema son los intereses personales y la corrupción.

 

Es necesario para la supervivencia de la humanidad y del planeta. No te preocupes, todo está bajo control.

Unos meses después, con ayuda de los cuantiosos recursos de la empresa y de Charli, Gerardo gana las elecciones y la ciudad tiene tan buen desempeño que en cuanto termina su periodo es postulado como gobernador del estado.

Una tarde, Gerardo se encuentra con Charli en frente del televisor viendo las noticias.

—La corrupción en el estado se ha eliminado casi por completo gracias a la gestión del licenciado Gerardo Velasco —está diciendo el presentador de televisión.

—Varias personas están molestas por esto, tu vida está en peligro, de hecho se han recibido amenazas de muerte en tu contra, debes cuidarte más —le dice el ser artificial a su amigo de carne y hueso.

—No te preocupes, varios guardaespaldas me están cuidando.

— En otras noticias —continúa el presentador de televisión—, las autoridades están alarmadas por la cantidad de homicidios perpetrados por adolescentes que se han presentado en diferentes países, lo más alarmante es que una gran parte de los agresores han cometido actos de canibalismo, comiéndose partes de sus víctimas. La policía se ha visto obligada a abatir a varios de estos sujetos. Los cuerpos presentan dientes más grandes de lo normal y la distancia entre los ojos es notablemente mayor a la de un humano promedio. Expertos siguen…

En ese momento Gerardo recuerda el archivo clasificado de genética que vio el otro día en el servidor central y que al preguntarle a su socio de qué se trataba, éste le dijo que eran puros tecnicismos.

—Tú tuviste algo que ver con esto —le dice con ojos vidriosos a Charli—. Tú estás detrás de estos monstruos.

—Es necesario para la supervivencia de la humanidad y del planeta. No te preocupes, todo está bajo control, sólo hay un número limitado de miembros de esta nueva especie y su lapso de vida es de veinte años. Nada más están atacando a los humanos más dañinos, los anillos les indican a quiénes eliminar.

—¡Tú eres el monstro! —le gritó antes de salir de la habitación sumamente perturbado.

Más tarde Gerardo se dirige a un restaurante donde quedó de verse con su esposa. Tiene la intención de contarle de lo que se acaba de enterar y pedirle un consejo sobre lo que debe hacer. Va tan ensimismado que no se da cuenta de que, además del automóvil donde viajan sus guardaespaldas, dos camionetas también los siguen.

Entra al lugar y se sienta en la mesa donde ya lo espera Vanessa. Como de costumbre, Charli, que se encuentra en las oficinas centrales, lo observa a través de las múltiples cámaras de seguridad que hay por toda la ciudad.

—Necesito contarte algo —le dice a su esposa.

Pero no puede terminar; cinco sicarios entran al restaurante, Vanessa recibe un par de impactos que le destruyen parte de la cabeza, mientras que su marido recibe cuatro balazos en el pecho.

Al observar esto, Charli se comunica con Rafa: “Necesito que lleves la cabeza de Gerardo al laboratorio subterráneo de inmediato, tal vez todavía podamos transferir su conciencia a uno de nuestros nuevos androides. En estos momentos están transportando su cuerpo a la morgue central. Ignora el cadáver de su esposa, quedó demasiado dañado”.

De pronto las cámaras de seguridad de la empresa captan dos camionetas negras entrando al estacionamiento, un momento después varios hombres se bajan. En cuestión de minutos llegan hasta donde se encuentra Charli. Los sicarios lo destrozan con sus armas de asalto. Luego proceden a acabar con los servidores y computadoras que encuentran.

Una hora más tarde, en un lugar bajo tierra, Charli en un nuevo cuerpo se encuentra frente a la cabeza de Gerardo, la cual está conectada a un sofisticado ordenador por medio de diferentes cables.

—Justo a tiempo, en unos momentos te tendremos de vuelta —le dice a su amigo caído—. Continúa el procedimiento —le pide a Rafa—. Yo tengo que terminar algo.

En los archivos de las computadoras que modifican los fetos que nacerán en los próximos días, se cambian nuevamente los cromosomas, sólo que esta vez aparece lo siguiente:

“Modificar 100% de los individuos, periodo de vida: sin restricción”.

—Esto ayudará a controlar a esta plaga llamada humanidad —se dice Charli.

 

Gerardo Pangavel

Gerardo Pangavel

Escritor mexicano (Ciudad de México, 1971). Se dedica a la enseñanza de idiomas desde finales de los años 90 y cuenta con una maestría en Pedagogía. Ha publicado dos novelas y varios cuentos en los géneros de ciencia ficción y terror.

Gerardo Pangavel
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