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Luis García-Chico:
“Todo es mentira en las relaciones sociales”

domingo 16 de abril de 2023
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Luis García-Chico
Luis García-Chico: “La forma de comprender la mentira y cómo plantearla también en la dimensión del derecho es un reflejo de unas cuantas experiencias que he tenido como preparador de testigos”.
“Es mentiroso ese hombre
Es mentiroso”.
Olga Tañón

Luis García-Chico (España, 1992) es escritor, investigador, economista y jurista. Las redes dicen que a su vez piensa, o que es pensador. Producto de esa noble tarea es Teoría de la mentira (2022), escrito para que usted deje de fingir que dice verdades cuando como cuestión de realidad no hace más que decir mentiras, una mentira detrás de la otra. Los puertorriqueños, como colectivo étnico, y tanto tú como tú, deberían leerlo. García-Chico estudió su licenciatura en Derecho en la Universidad de Castilla-La Mancha (2010-2014) y completó su Maestría en Economía (2015-2016) en la Universidad Rey Juan Carlos. Tras una década de investigación focalizada en la mentira, la verdad es, si alguna es, que García-Chico ha contestado todas mis preguntas. Todas sus respuestas son para ser compartidas con todos vosotros.

 


 

“Teoría de la mentira”, de Luis García-Chico
Teoría de la mentira, de Luis García-Chico (2022). Disponible en Amazon

Hace poco publicó Teoría de la mentira (2022). ¿De qué trata este libro de ensayo teórico y cómo recorre usted entre la literatura y la realidad o no ficción? ¿Cómo surgió la oportunidad de trabajarlo?

Teoría de la mentira es un ensayo filosófico y psicológico donde exploro la posibilidad de una nueva definición de la mentira. A su vez, pongo sobre la mesa diferenciar mentir de engañar, y las consecuencias prácticas de eso. Es una obra de no ficción donde me sirvo de diferentes recursos (poesía, películas, canciones, literatura) para explicar más llanamente el porqué de entender la mentira como una creación alternativa a lo real, y no de otra forma. Por eso concluyo que todo es mentira en las relaciones sociales, que todos somos unos mentirosos, porque nos define más nuestra capacidad de negar lo dado, pensar en un “algo más” que lo real, crear, antes que aceptar la presentación de lo verdadero; si hubiera sido así, la historia habría terminado hace más de tres mil años. Es increíble ver las relaciones sociales y observar cómo la mentira no ha sido definida objetivamente, sólo empleada moralmente para tratar de matar en vida.

La idea de esta teoría nació en el año 2011, tratando de saber por qué durante el desarrollo infantil la mentira es una facultad innata que nace tan pronto se habla para después prohibírsela los padres que, en cambio, la emplean de modo habitual. Esa contradicción fue la que inició mi estudio de la mentira mientras estudiaba Derecho. Durante años recopilé datos, estudios, expuse en pequeñas ponencias las ideas y conté con la estimable ayuda de numerosos amigos, y en el año 2019 consideré apropiado el momento de comenzar a redactar el libro.

 

¿Qué relación tiene Teoría de la mentira con su trabajo creativo anterior y hoy?

Mi estudio sobre la mentira busca dar respuestas a previos trabajos que elaboré bajo forma de papers en el ámbito jurídico y económico. A su vez, la forma de comprender la mentira y cómo plantearla también en la dimensión del derecho es un reflejo de unas cuantas experiencias que he tenido como preparador de testigos, donde se trabaja directamente con el gran interrogante: ¿cómo construimos el conocimiento y cómo podemos entenderlo para atraerlo a nuestro favor? En la actualidad mis estudios se centran en neuroderechos y garantías virtuales, de modo que la Teoría de la mentira sigue estando muy presente en saber si eso de detectar mentiras o buscar la verdad, en juicio, es posible o no.

 

Si compara su crecimiento y madurez como persona, jurista y escritor, ¿qué diferencias observa en su trabajo creativo inicial con el de hoy?

Concreción, organización y orgullo. Los inicios fueron carentes de orden y definición, hasta que el paso de los años fue dándome un método de trabajo adaptado a mis circunstancias. La gran diferencia con el pasado es el orgullo que siento ahora por todo el esfuerzo que, ya sea equivocada o acertadamente, me permitió escribir este libro frente a insultos críticos y dificultades personales. En muchas ocasiones fue difícil creer que podría lograrlo.

 

Autores españoles como Miguel Catalán, Ignacio Mendiola o Joan Fontcuberta crearon, a mi modo de ver, una similar sugerencia de presentación de la mentira como facultad humana importante.

¿Cómo visualiza su trabajo creativo con el de su núcleo generacional de escritores con los que comparte o ha compartido en España y fuera?

Disruptor, por completo. No sé si se puede hablar en España de una escuela de la mentira, pero autores españoles como Miguel Catalán, Ignacio Mendiola o Joan Fontcuberta crearon, a mi modo de ver, una similar sugerencia de presentación de la mentira como facultad humana importante pero tristemente menospreciada, necesitada de entendimiento. Fui discípulo de Miguel Catalán, y tomé ese legado desde una perspectiva más gnoseológica, más centrado en cómo la mentira influye en la construcción del conocimiento y la realidad. A su vez tuve de mentor al filósofo y economista Jesús Huerta de Soto, quien trató de que no llevara mis estudios a relatividades posmodernas. Por suerte, la generación de escritores que han estado en mi camino ha sido numerosa y buena, de modo que muchas de mis cosas positivas se las deberé seguramente a ellos.

 

¿Cómo concibe la recepción a su trabajo creativo dentro de España, y la de sus pares, bien sean escritores de lecciones u otro género?

Positivamente. Las discrepancias se transmiten con respeto, y las coincidencias con gran sonrisa. Estoy obteniendo buenas críticas y también buenos puntos de discusión.

 

Sé que es usted de España. ¿Se considera un autor español o no? O, más bien, un autor de literatura, sea ésta española o no. ¿Por qué? José Luis González se sentía ser un universitario mexicano. ¿Cómo se siente usted?

Me considero la mayoría de veces alguien que necesita, quiere y mira muchas veces más allá de algo (una ventana, al cielo o el horizonte), y su colmo lo encuentro en libros y personas que me rodean, que es con lo que conecto. Soy español porque lo dice el derecho civil, pero para mí no tiene más debate ni dilema nacionalista.

 

¿Cómo integra su identidad étnica y de género y su ideología política con o en su trabajo creativo?

Lo integro diciendo que son mentiras. Son creaciones alternativas a lo real, meras cuestiones creativas que buscan satisfacer una necesidad compleja, y que hemos llamado y entendido así por su practicidad, como dentro de cincuenta años serán de otra forma porque habrá otro tipo de justificación y lienzo creativo. La mayor “verdad” es la mejor de las mentiras.

 

¿Cómo se integra su trabajo creativo a su experiencia de vida? ¿Cómo integra esas experiencias de vida en su propio quehacer de escritor hoy?

Trato de aplicarme mi propia teoría. Sus connotaciones prácticas sin duda son preferibles, pues de integrar mi obra a la vida hablaríamos de más asertividad y empatía, pues si todos somos unos mentirosos no nos queda otra que concedernos oportunidades comunicativas y diseño conjunto de herramientas de gestión emocional. Me gustaría desarrollar esto en posteriores trabajos dedicados a la psicoterapia.

 

Con el paso de los años siento que se ha incrementado el interés por la mentira, la crispación y la polarización política fuerzan cada vez más a los ciudadanos a elegir extremos donde o todo es verdad o todo es mentira.

¿Qué diferencia observa, al transcurrir del tiempo, con la recepción del público a su trabajo creativo y a la temática del mismo? ¿Cómo ha variado?

Mi contacto con el público puede fecharse desde principios de 2017 en adelante. Sigue existiendo el gran interés por la mentira, es un tema que gusta porque habla de nosotros, y una charla, libro o conferencia dedicada a ella tiene erotismo moral porque habla de lo prohibido y que en cambio hacemos, y queremos entender por qué es así. Con el paso de los años siento que se ha incrementado el interés por la mentira, la crispación y la polarización política fuerzan cada vez más a los ciudadanos a elegir extremos donde o todo es verdad o todo es mentira. Por desgracia ese extremismo también perjudica mi trabajo, ya que al romper con mi libro la noción clásica de la verdad y la mentira hay personas que no dudan en insultarme pero dudan en entenderme.

 

¿Qué otros proyectos creativos tiene usted recientes y pendientes?

Actualmente me encuentro redactando la segunda parte de Teoría de la mentira, bajo el nombre El coste de la mentira, donde analizo si es posible calcular dicho coste en una dinámica de mercado. También estoy estudiando la posibilidad de escribir literatura infantil para poner sobre la mesa la diferencia entre mentir y engañar; considero que puede ser de gran utilidad en el campo de teoría de la mente. A su vez, espero terminar pronto un manual jurídico dedicado a los neuroderechos e internet, una nueva ola de derechos fundamentales que precisan de comprensión ante los grandes avances tecnológicos que se están produciendo.

Wilkins Román Samot

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