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Uno o dos de tus gestos, el más reciente libro de cuentos de Jorge Gómez Jiménez, editor de Letralia

Poemas de Natalia Lara

• Lunes 10 de septiembre de 2018

Sobre esta ventana
sin ojos, te llamo
gigantesco huraño
sumergido abruptamente
en el infierno de los sordos
Te llamo,
con la lengua árida
y este cuerpo animal
lleno de aletas
gris como el cromo

Ya pronto
cimbrará tu oído
un grito a secas
entonces, hablarás de apetitos,
de los peces y sus manos mutiladas
Musical en orilla
sabrás del muelle,
y de la arena que estrangula,
del espeso vidrio
que desarticuló las venas
Inflamado deshaciéndote
cortado
como un cálamo
bajo el círculo de dedos feroces
seguirás el clamor
entre un río que zumba
sostenido por el siseo
de tu noche hojalata

Con mi boca impasible
a n u l a d a
incurriré en la intemperie
ya sin saber del temporal,
congregada en la humareda

sin ojos, ni ventana.

 


 

El mar ha remolcado las palmeras
conduciéndome hacia los suaves ojos ariscos
escarlata nevada.

Espadas desnudas desdoblaron el cardón
ruptura rebelde de erizado luto
blanco suburbio.

Te he visto desnudo bajo el orden de las llamas
cubierto de incandescencias, diseminado;
corteza de un árbol que desvanece la escisión.
riachuelos callados…………………..paredes viejas
astillado en alguna parte, iris mojado.

Más allá de la carne viva
hojas líquidas como ubres de la tierra
huida a rastras del jardín pálido.

¿Recordarás el crujido del comienzo?
Suprime la fuerza, la voz del lanzallamas
su faz insípida, la sombra roída
los helechos de piedra, leche fangosa…

Rebélate en la noche estática
con tu postal transpuesto de luz

 

atraviésame.

 


 

Desnáufrago

“Mudos, descenderemos al abismo”.
Cesare Pavese

Abre las puertas cibernéticas y escupe
en lomo rancio de utopías.
Alfarero de lo imposible
(prematuramente muerto)
D E S N A U F R A G A D O
En la levedad del vértigo,
aborta los aullidos derretidos.
Muéstrate desnudo
ante la palabra-cábala
Y ARRÓJATE
Hasta la línea horizontal
del pecho cósmico;
muerde y remuerde los cerrojos
que dentro de la NADA, asoman.
Y mancilla la hora profiláctica
con el zumo negro que deglutes

v a c í a t e .

 


 

Lugar común,
oficio de transitar tiempos convulsos.

El escozor de paloma
tasajeada a sus extremos.

Algo me libera y devuelve
la necesidad de ir cantando viento
tras el amargo navío.

Yo te conocí cuando eras estatua,
mármol primitivo dentro de mi sangre,
rumor azul en las montañas
de tu barba como túnica.

Escribí en tus labios y frente suaves,
dirigí mis manos hacia tu talle de trigo.

Tú hallaste una puerta oceánica
diste un último sorbo al salitre.

Impermanencia apacible
fuga de los condenados…

¿Quién me alumbrará
en la intemperie?

Yo no naka wa – Estoy aquí
Furu-ike – un viejo estanque
Chiru hana o – va hostigando.

Natalia Lara

Natalia Lara

Escritora venezolana (1978). Reside en Puerto Ordaz, Bolívar. Formó parte del grupo literario El Círculo Impreciso (2011). Cursó talleres auspiciados por la Sala de Arte Sidor, a cargo del poeta guayanés Francisco Arévalo. Ha publicado sus escritos en diarios de circulación regional del estado Bolívar y en otros, tales como El Venezolano y El Periodiquito (Maracay, Aragua). Ha participado en diversas lecturas poéticas. Gracias a Néstor Rojas y Francisco Arévalo, al apoyo de Fundaletra y la Sala de Arte Sidor, realizó el Diplomado de Poesía Venezolana Siglo XX (2017).

Sus textos publicados antes de 2015
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Natalia Lara

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