“El amor fingido del comandante Antúnez”, de P. G. de la Cruz
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Cuatro poemas de Francisco Cuaresma Borrero

lunes 27 de junio de 2022

Alegrías

Entras en tu bahía suspirando
como el amor que da la vela al viento
con júbilo de espíritu menguado
y dolor de compás al pensamiento.

Fronda de luceros que navegaron
ya descansan en aguas de festejos,
de la Isla de León fogueados,
de la brisa y el mar al Mentidero.

Como novio perdido, enamorado
amó su música a un pueblo tan viejo
porque besó los ecos del gitano
perseverando en el puro misterio.

¡Oh tierra empavonada de amarantos!
infantil de la ironía y el Credo,
el ritmo, reliquia de tus encantos
lanzas al mar, la tierra y al cielo.

 

Malagueña

No se siente ya más que tu pérdida,
tu lágrima en canción desesperada,
de la taberna a los cafés cantantes
tu tercio dolorido se resbala

el eco de Juan Breva en su delirio
calor de madre busca en verde rama
desengaño mortal de lo vivido
de tierra adentro, busca su mañana.

El Canario comprime su orificio
queriendo deshojar rosa escarlata.
Gloriosa de la Trini y El Mellizo,
libre, con sus suspiros te divagan.

Muerta la esperanza, ciego el delirio,
muerta una madre, doblan las campanas
Don Antonio te dio todo tu brillo
dulce melisma de la pena amarga.

 

Taranto

Cuando el sol por los mares asomaba
naciente de auroras Andalucía,
tú, sudor y muerte en galería,
la sangre del minero derramaba.

Con el vacío tono te doraba
la guitarra, y la voz de la elegía,
el gigante bordón la prima hería,
el cuerpo oculto y sucio se inmolaba.

Las campanas doblaron su amargura,
la fría ausencia que todo lo llena,
eclipse que torna la luz oscura.

Las madres con lágrima de azucena
se abren para siempre a la locura,
mientras la tarde sola se serena.

 

Fandango

Con tus seis tercios de luz y desmayo
vienes por los caminos del destierro,
con tu candor transmites lo infinito
y en esta religión tú fuiste Pedro.

Por ser limpio y humilde te abrazaron
las cuerdas nacaradas de los ecos:
dolor, pena, muerte, amor y odio
belleza de mujer, campos y pueblos,

marea, brisa, pleamar y espuma,
gozos del cazador y del romero.
Ángulo abierto, vértice de Huelva
de todos aires, bisectriz sendero.

Es valor que alberga tu tesoro
perla de collar roto en el flamenco.
Sigue tu ruta sin pausa, fandango
por ese bosque de hombres y misterios.

Francisco Cuaresma Borrero
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