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Dalí, un paradigma.
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El primer psicoanálisis riguroso aplicado a Salvador Dalí descubre a un
hombre genial, capaz de frenar su locura, según lo revela el libro
La
cara oculta de Salvador Dalí, del médico y psicoanalista español
Luis Salvador López Herrero.
"Dalí vivió combatiendo el acecho de la locura, que asomó funestamente su rostro oculto cuando
Gala, su método, su obra y ese personaje que él creó y tanto mimó, desaparecieron de la escena",
explica el médico, quien aún siendo estudiante, en 1978, conoció a Dalí en una fiesta y le sorprendió
por su "debilidad", chocante con su imagen mediática.
Dalí dijo de sí mismo: "La única diferencia que hay entre un loco y yo es que yo no estoy
loco". Para López Herrero, el artista sorteó durante muchos años su psicosis empleando tres armas:
su método paranoico-crítico como fuente creativa, su mujer Gala —en cuya mirada y presencia se sostuvo—
y el personaje que creó, el "divino Dalí", cuyo hechizo y excentricidades y el uso que realizó
de los medios de comunicación en provecho propio hacen de él un paradigma.
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Montse Aguer, la comisaria.
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"Es interesante observar que Dalí, desde joven, ya se consideraba un genio", dice por otro
lado Montse Aguer, comisaria del Año Dalí. "Los dos primeros volúmenes de las obras completas
contienen textos autobiográficos y dan cuenta de esto".
Aguer habló recientemente con el diario salvadoreño La
Prensa Gráfica
sobre el artista, de quien este año se completará la edición de sus
obras completas con otros seis volúmenes en los que se revela la faceta de Dalí como ensayista, novelista,
poeta, escritor de teatro, de guiones para cine y de tratados de pintura. Aguer es la responsable de haber
diseñado el mapa de celebraciones del centenario de Salvador Dalí.
"Mucho de lo que ahora publicamos es prácticamente inédito, sólo conocido por un reducido grupo
de especialistas", agrega Aguer. "Hay recordar que Dalí, en tono provocador, dijo que él era
mejor escritor que pintor. Yo ubicaría su obra literaria en un nivel similar al de su obra plástica. Con
ello le digo que Dalí es, indudablemente, un excelente escritor".
Entre los textos dalinianos incluidos en los volúmenes ya publicados se encuentra el diario que el
artista escribió entre 1919 y 1920. "Dalí escribe el diario cuando tiene 15 años. Desde adolescente
se declara pintor y se tiene, efectivamente, como un genio. Es el momento en que empieza a trabajar en su
imagen".