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Vázquez Montalbán: creer en los milagros desde una sensibilidad laica.
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La voz y la palabra de Manuel Vázquez Montalbán se volvieron a escuchar en Madrid el pasado miércoles
14, cuando, seis meses después del fallecimiento en Bangkok del autor, se le rindió homenaje póstumo en el
Círculo de Bellas Artes por ser "un hombre de principios humanistas y de ilusiones realistas".
Una pantalla con la imagen congelada de su rostro y un atril que sirvió para que algunos de sus muchos
amigos leyeran ante sus fieles lectores algunos fragmentos de sus obras, ya sea de sus novelas, ensayos,
poemas o artículos periodísticos, constituyeron todo el escenario del homenaje. El propio Vázquez
Montalbán apareció en pantalla gracias a la "entrevista-epílogo" que en vida le hiciera Canal+
con la promesa de transmitirla después de su muerte.
Al preguntársele cómo le gustaría ser recordado tras su muerte, Vázquez Montalbán respondió: "Me
gustaría ser recordado a secas, y luego que cada cual, según su metabolismo intelectual o sentimental,
adjetive el recuerdo. De hecho se escribe para ser recordado".
La entrevista se fue intercalando con la lectura de su obra por parte de algunos de sus amigos, entre ellos
Rosa Regàs, Juan Diego y José Luis Sampedro. Se le preguntó a qué atribuía que su obra cosechara tantos
lectores en el mundo, y respondió:
—Es muy difícil de explicar y de aceptar, por parte de un ateo convencido como yo, porque se produjo en
parte a base de milagros. Por ejemplo, la primera traducción que se hizo al francés fue Los mares del
sur,
que ni siquiera se pudo traducir con el título original, porque ya existía un libro con ese nombre. No sé
si fue por el título elegido por el editor o por la novela, pero no se vendió ni un ejemplar y lo liquidaron
a precio de saldo en las librerías de las estaciones de ferrocarril.
"Pero un día", continuó el escritor, "como ocurre en los cuentos de hadas literarios,
pasó por ahí un crítico importantísimo que compró un libro barato para entretenerse durante el viaje, el
de Los mares del sur,
y decidió proponerlo para el Premio de Literatura de París y lo gané. Por eso hay que creer en los
milagros, incluso desde una sensibilidad laica".
Se le preguntó si se sentía "vencedor o perdedor" ante los duros trances históricos y
políticos que tuvo que sufrir sobre todo durante la dictadura de Franco.
"Todos tenemos el derecho a sentirnos vencedores, sobre todo los que habían jugado un cierto papel en
lo que se llamó la resistencia. La resistencia al franquismo ha sido uno de los grandes monumentos éticos de
este país. Y esa oportunidad significó que luego pudiéramos salir de esa etapa con cierta sensación de
triunfo. Pero había que ser realistas y años después tuvimos que admitir que tampoco teníamos muy clara la
salida, de hecho hay una pregunta que es el título de un libro: ¿Y después de Franco, qué?,
y creo que nadie tenía una respuesta clara a eso".
—Quizá los únicos que tenían una respuesta clara fueron los sujetos activos de esa transición que
luego no aparecieron, me refiero por ejemplo al Departamento de Estado de Estados Unidos, a la CIA o al poder
financiero europeo, que sí que tenían un diseño de cómo sería la transición española.
Vázquez Montalbán será homenajeado también en la 35ª Fira del Llibre de Valencia, que se inaugura en
los Jardines de Viveros este jueves 22 y clausura el domingo 2 de mayo, organizada por el Gremi de Llibrers,
entidad presidida por Glòria Mañas. La Fira contempla la realización de dos debates sobre su figura como
ciudadano y sobre los placeres culinarios, "facetas ambas que cultivó este barcelonés universal",
según explicaron.
Además, este año la Feria contará con la presencia de dos grandes especialistas en el género de la
novela negra: Donna Leon y Raúl Argemí. Asimismo, una exposición fotográfica de García Poveda mostrará
diversas facetas del escritor.