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Julieta Fierro, la campeona.
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Julieta Fierro, una de las más sobresalientes pioneras en la divulgación de la ciencia dentro y fuera
de las fronteras de su país, ingresó a la Academia Mexicana de la Lengua. La científica mexicana tomó
posesión de la silla XXV, para la que fue elegida el 24 de julio de 2003, en un acto que se celebró en la
capital mexicana este 26 de agosto.
Fierro estudió en la Facultad de Ciencias de la Universidad
Nacional Autónoma de México (Unam), que le otorgó una licenciatura y una maestría. Actualmente es
investigadora en el Instituto de Astronomía de esa casa de estudios. Ha publicado más de 20 títulos de
divulgación científica, además de escribir sobre astronomía, vulcanismo, sonido, agua y temas
relacionados con la materia interestelar.
Es conocida por su constante presencia en los medios de comunicación, así como por su labor
museográfica en museos mexicanos y del exterior. Además, ha recibido numerosos reconocimientos, como el
Premio Nacional de Divulgación de la Ciencia, el Premio de la Academia del Tercer Mundo a la
Popularización de la Ciencia, el Premio Kalinga, el Premio al Mérito Ciudadano de la Ciudad de México, el
Premio Klumpke-Roberts y la Medalla de Oro Primo Rovis.
La silla que ocupa Fierro perteneció, de 1953 a 1967, a José María González de Mendoza; de 1969 a
1971, a Amancio Bolaño e Isla; y, de 1976 a 1992, a Porfirio Martínez Peñaloza.
En su discurso, Fierro pidió a los miembros de la academia —entre los que se cuentan Alí Chumacero,
Carlos Montemayor, Margit Frenk y Ernesto de la Peña— imaginar "un caracol, un caracol de
jardín", idea a partir de la cual la científica narró la historia de 14 mil millones de años del
universo, de la Tierra, de esos gasterópodos con casas de piedras espirales, de la humanidad misma y de la
lengua española.
"Los caracoles son parte de la vasta familia de gasterópodos, poseen una sola concha univalva
enrollada, de allí que se les conozca como helícidos (...). Existen 35 mil especies vivientes de
gasterópodos y se han documentado 15 mil fósiles, son los moluscos más exitosos".
Las palabras fósiles documentadas, agregó, son sólo una muestra pequeña de la evolución de la lengua
y son necesarias para comprender los matices del presente en transformación. "El número de palabras
de la lengua española es mucho mayor que el de las especies de helícidos. Las voces incluidas en el Diccionario
de la Real Academia de la Lengua son 87 mil".
En la narración contada por Julieta Fierro no faltó la imaginación y el lirismo: "Nuestra baba
puede o no dar asco, sin embargo, al igual que la del caracol, que se convierte en rastro estelar cuando
emerge el sol, se transforma en fruto de placer luminoso en los actos de amor".
Ruy Pérez Tamayo dio respuesta al discurso de ingreso de Julieta Fierro a la Academia Mexicana de la
Lengua, al cual calificó de "bello", mientras a ella la consideró como la "campeona"
de la divulgación científica en México y América Latina.