
Technaelle Joseph tiene quince años, es estudiante del Liceo General Alejandro Gorostiaga, de la comuna de Renca, en Santiago de Chile, y este año ha publicado su primer libro. La historia de esta publicación es tan interesante como ejemplar.
Todo se inició en 2023 cuando la flamante novel escritora tuvo que escribir un cuento para cumplir con un deber de la asignatura de Lenguaje y Comunicación. Technaelle, entonces de trece años, escribió un cuento llamado “El señor de las empanadas y el perrito”, una tierna y trágica historia ambientada en una feria libre del sector donde vive. Luego de cumplir con su tarea escolar, la estudiante olvidó el cuento, como suelen hacerlo los alumnos después de recibir su calificación. Lo que Technaelle no sabía es que su profesor decidió enviar veintiún cuentos de esa producción escolar al concurso literario “La ciudad y las palabras”, organizado por la Facultad de Arquitectura de la Pontificia Universidad Católica de Chile para estudiantes de 7º grado básico a 4º Año de Enseñanza Media.
Pasados unos cuatro meses desde que Technaelle recibió su calificación, su profesor le informó que había enviado varios cuentos a un concurso nacional y que dos de las estudiantes habían llegado a la etapa final y debían presentarse a una ceremonia en las dependencias de la facultad universitaria ya mencionada. La sorpresa de ambas jóvenes estudiantes fue mayúscula y junto a sus familias se presentaron puntualmente a la ceremonia.
En el transcurso de esa premiación, Technaelle logró con su cuento la tercera mención honrosa, siendo de las menores de todas las estudiantes finalistas; todos los ganadores fueron de Enseñanza Media y ella, del curso más pequeño que podía participar, había llegado a ser distinguida. Sin embargo, nuevamente Technaelle, tras disfrutar de la ceremonia, dejó pasar el asunto.
En aquella oportunidad fue acompañada por tres docentes de su colegio y la escritora Loreto Jorquera Ahumada, madrina literaria del colectivo de jóvenes estudiantes escritores del mencionado colegio público renquino.
Y así pasó casi completo el año 2024, pero en noviembre, ya cerrando el año escolar, se le informó a Technaelle que su premiado cuento había sido escogido por Editorial Cabeza Hueca para ser publicado. Había sido la madrina literaria quien solicitó privadamente al profesor que le hiciera llegar el original del texto porque existe en Santiago una editorial que es dirigida por una niña —en ese entonces de doce años— quien, además, dibuja junto a su hermano Rafael las ilustraciones de los textos que publica (estamos preparando una entrevista a estos hermanos, notables gestores culturales infantojuveniles). No había que decirle nada a Technaelle. Pero había una posibilidad cierta. A los pocos días, se recibe la noticia de que el cuento estaba aceptado y que sería publicado en pocos meses. Había que informarle a la autora y a su familia. El trágico final de la historia no era obstáculo para su edición.
Technaelle fue informada y con sorpresa y emoción se ilusionó con su primer libro. A los pocos días, y debido a la atinada intervención de una distinguida escritora chilena que había leído el manuscrito que se iba a publicar, se le solicitó a Technaelle cambiar el final de la historia. La joven lo pensó un poco y decidió hacerlo; de la tragedia final, se pasaba a una situación de esperanza y bondad.
Sin embargo, no fue todo: cuando el libro ya estaba en proceso de edición, en pleno 2025, la editorial pidió un cambio de título porque “El señor de las empanadas y el perrito”, aparte de ser largo y poco comercial, tampoco resultaba muy atractivo. Ante esta nueva dificultad, Technaelle volvió a aceptar el cambio. Un asesor de la editorial le propuso nombres alternativos, que ella desechó todos por “no tener mucho que ver con la historia que escribí”. Pensó un poco y envió como contrapropuesta el título “Volver a amar”, que fue aceptado y es el que tiene actualmente la publicación.
Casi en paralelo con el cambio de nombre de la historia, gracias a la gestión de la propia editorial y en especial de la madre de la pequeña editora, la también escritora Lorena Díaz le había conseguido una nota en el canal de televisión NTV, que es la señal abierta infantojuvenil de la estatal TVN, Televisión Nacional de Chile. La sola idea de la entrevista la puso muy nerviosa, especialmente porque la joven tiende a ser tímida, pero otra vez aceptó. El día fijado sufrió un retraso y, cuando la nueva fecha llegó, en abril, estuvo más de cinco horas grabando en el recinto de la biblioteca escolar para una nota de prensa que duró seis minutos. La entrevistadora, también una joven adolescente como ella, fue muy gentil y la guio muy bien para hacer frente a este desafío. Otra tarea cumplida para su carrera de escritora. La nota de prensa iba a salir por televisión con ocasión del Día del Libro, el 23 de abril, pero un retraso en la estación estatal dejó a la joven sin saber cuándo se podría ver la entrevista en televisión. Un hecho anecdótico es que en la entrevista se menciona el título original, aunque hacia el final se muestra el libro con su título actual.
Hubo un momento de pequeña satisfacción el 23 de abril: un libro antológico publicado por la pequeña editorial de la biblioteca del liceo recogió la obra con su título y versión original en el libro Cerro de palabras, que entregó públicamente al director del establecimiento educacional junto a otros dos libros vinculados al colegio, que tiene una marcada vocación por dar oportunidades de publicación a estudiantes con intereses en el ámbito de la literatura (escritores, ilustradores y traductores).
Por aquellos días, Technaelle ya había aparecido en una entrevista para el programa La máquina del tiempo de Latinoamérica, espacio cultural de Radio Loncoche que retransmiten doce radios del sur de Chile y un canal de televisión también sureño. Esta participación estaba referida al libro Cien niños (y jóvenes) por la paz, donde aparece un poema de nuestra autora. Luego sería entrevistada también por Radio Consciencia Top New, de Buenos Aires, por la destacada y amabilísima escritora Luisa Haded. Gracias a ella, pudo participar con el colectivo de escritores estudiantes de su liceo en la II Feria Internacional Virtual del Libro Infantil y Juvenil de Londres, junto a otros compañeros, siempre desde las dependencias de la biblioteca escolar del liceo Gorostiaga, esta vez de manera virtual.
En tanto, seguía esperando la publicación de su primer libro, que debía aparecer en abril. Pero no fue hasta julio que se concretó el proyecto. Technaelle, con la ansiedad e inmediatez con la que suelen actuar los jóvenes de su edad, recibía cada retraso con resignada y aparente tranquilidad, pero con mucha inquietud y cierta decepción interior. Las palabras de ánimo de su profesor, y de las escritoras Loreto Jorquera y Lorena Díaz, actuaban como consuelo, mas no como tranquilizante.
No se le quiso informar el día, para no generar nueva tensión, pero el 11 de agosto de 2025, desde la editorial Cabeza Hueca, recibió un ejemplar de su libro recién salido de imprenta. El director del liceo, don Juan Pablo Acero, la jefa técnica pedagógica del liceo, Claudia Flores, y su profesor de Literatura, entraron sorpresivamente a la sala interrumpiendo otra clase, la llamaron a pasar adelante y le entregaron el primer ejemplar de su libro. La sorpresa y emoción destellaron en su mirada incrédula: por fin su primer libro era una realidad tangible. Sus compañeros de curso la premiaron con una estruendoso aplauso.
Se programó, entonces, la presentación de la obra, que la autora pidió que fuera en su colegio, lo que ocurrió el 4 de septiembre, donde conoció a su ilustradora/editora, Emilia Aravena Díaz, y todo empezó a precipitarse: el 11 de septiembre recibió treinta ejemplares de su obra y el 23 de septiembre fue informada de que su libro se presentaría en la Feria Lila, una importante feria literaria feminista que se desarrolla en el Centro Cultural Palacio de La Moneda, en la capital chilena. El 28 de septiembre fue la referida feria, donde además debió firmar autógrafos en el estand de Cabeza Hueca. El 1 de octubre vio cómo dos ejemplares de su obra aparecían destacados como novedad en su biblioteca escolar y, en silenciosa y alegre emoción, vio cómo un ejemplar fue prestado a domicilio a una estudiante y el otro no dejaba de ser sacado de las estanterías para ser leído en sala. Empezaron las felicitaciones en los patios, en los recreos, en las salas; estudiantes, profesores y funcionarios la felicitaban; algunos le compraron su libro, su pequeña hermana de kínder decía orgullosa en su taller de cuentos, donde se leyó el libro de Technaelle, “La Tech es mi hermana”.
Ahora, Technaelle está pensando en su segundo libro, y esta niña nacida en Puerto Príncipe, avecindada en Chile, como tantos compatriotas suyos que buscan en este frío país sureño nuevas oportunidades, sueña con que su próximo libro sea bilingüe, en creole y español, y que su amiga Youmenka haga la traducción —esta compañera de curso ha estado traduciendo cuentos haitianos al español y viceversa— y que Editorial Cabeza Hueca, que le dio esta tremenda oportunidad, le publique su nueva historia. Ya ha aprendido que los tiempos van más lentos que sus anhelos, pero también que, cuando las cosas son importantes, hay que levantar los ánimos, enfrentar las dificultades, superar los miedos y alcanzar las metas.
En 2026 su libro estará formalmente en el plan de estudios de su liceo y será leído por un curso entero que tendrá la rara oportunidad de conversar con la propia autora. Pero eso no se lo hemos contado aún, ya se va a enterar...
- En alas del canario polaco ha partido Sergio Gómez - lunes 16 de marzo de 2026
- El fraile de la Buena Muerte - domingo 15 de febrero de 2026
- La talentosa Technaelle - domingo 21 de diciembre de 2025


