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Uno o dos de tus gestos, el más reciente libro de cuentos de Jorge Gómez Jiménez, editor de Letralia

Tres poemas de Felipe Fernández Sánchez

• Lunes 9 de abril de 2018

Las pérdidas duelen y dan rabia

Recoger los cristales rotos,
expandirlos sobre la mesa.

Buscar el pegamento que los reúna.
Una lágrima, un recuerdo,
sin querer, una sonrisa,
aquel gesto que nos irritaba
y, o
esa palabra que nos animaba.

Bajaré de la buhardilla
los trastos de la añoranza
y pegaré evocaciones
en el álbum de lo que vivimos.
La foto que nos hizo reír tanto aquel día,
la conversación que no tuvimos
y la que tuvimos.

No se detiene el tiempo,
indiferente a nuestros deseos:
nos seguimos moviendo.

Se cumplió la hora, se cumplió la hora,
y – me – da – rabia.

 

La parva parca

Sonora dicción de la muerte y sus acólitos
procesionan los fallecidos
en la espiral galáctica,
hacia los densos puntos
de atracción masiva
que engullen hasta la luz,
ese punto oscuro
que, recientemente, los matemáticos
descubrieron finito.
Un lugar que se llena
y no recibe a nadie más.

 

El anciano/El heredero

Sobre la mesa del salón yace de cuerpo presente,
la única estancia que a todos puede albergar.
Las mujeres lo lavan preparando su mortaja.
Días de vigilia. Ayuno. Abstinencia.
Sus deudos recibimos las muestras de pésame.
Humillada cabeza, expectante.
Acuden familiares lejanos cruzando orografías,
A algunos, del velorio sólo les atrae el licor.
No nos importa.
La sepultura está preparada, lentamente transcurre el tiempo.
Disimulo mi impaciencia aprendida con las viejas formas,
con mis huesos rotos, por la lacerada piel.
Vestigios visibles de su dureza puritana,
aún recordada por las cicatrices.

Hice un profundo hoyo, tan hondo como lo supe hacer.
En los ojos hermanos, espíritus quebrados,
el recelo aprensivo por si despierta
con uno de sus macabros juegos.
Furtivas miradas de esperanza e incertidumbre
se dirigen al heredero.
Todavía tememos su sombra sorprendiéndonos.
Después del funeral, después de taparlo de tierra
con una losa bien pesada que le impida restaurarse
heredaré poderes para realizar mis caprichos.
Me propongo poner mi indiferencia en sus vidas,
miraré para otro lado, como ellos, cuando sobre mí
caían los latigazos del apestoso viejo rabioso.
Heridas que se vuelven a abrir, dolor que no cesa.
El auxilio que su indolencia no me prestó.

Tomaré desquite.

Felipe Fernández Sánchez

Felipe Fernández Sánchez

Escritor español (Madrid, 1956). Trabaja en una biblioteca. Textos suyos han aparecido en las revistas digitales Sci-Fdi, Prosofagia, Planetas Prohibidos, Ariadna-RC, Almiar, Destiempos y Palabras Diversas.

Sus textos publicados antes de 2015
289
Editorial Letralia: Doble en las rocas. 18 años de Letralia (coautor)
Felipe Fernández Sánchez

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