100
La historia de Letralia ha tenido diversos y extraños altibajos; de todos ha
salido airosa, para orgullo y satisfacción de quienes estamos involucrados en
su confección. Inclusive del más peligroso, la catatonia de tres años que,
aparte de representar un negro hito en su devenir, nos permitió conocer el
linaje de fénix de esta publicación que en 1996 iniciáramos distribuyéndola
a sólo doce personas de todo el planeta, y que hoy desafía a la desesperanza
arribando a la centena de ediciones con rostro lozano y la promesa de nuevas
sendas.
No hemos considerado oportuno, sin embargo, que esta edición 100 se celebre
a sí misma con más pompa que el trabajo cotidiano. Está demasiado fresca
nuestra reaparición para considerar el 100, número cabalístico por su
redondez, un momento demasiado especial. De alguna manera esta edición no es la
centésima, sino la sexta de una nueva etapa de cuyo asombro no terminamos de
salir, por lo vertiginoso de su realización y las evidentes dificultades que
aún nos acechan.
Vaya entonces hasta ustedes, estimados lectores, nuestro sincero augur de
salud por siempre, y nuestro agradecimiento por acompañarnos a pesar de todo en
el armónico poblamiento de las forestas de la Tierra de Letras.
Jorge
Gómez Jiménez
Editor
"El deber revolucionario del escritor es escribir bien".
Ángel Rosenblat.
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