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Dos singulares coincidencias

viernes 2 de marzo de 2018
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Lewis Carroll y James Matthew Barrie
Lewis Carroll (izquierda), autor de Alicia en el País de las Maravillas, y James Matthew Barrie, autor de Peter Pan y Wendy.

Resulta curioso comprobar cómo dos cuentos infantiles que han llegado hasta nuestros días conservando todo el éxito que los catapultó a la fama tienen un mismo origen, es decir, una común fuente de inspiración, y no se trata de plagio precisamente. Los nombres de estos dos autores lo delatarán todo: Lewis Carroll y James Matthew Barrie y sus cuentos Alicia en el País de las Maravillas y Peter Pan y Wendy.

El lazo que hermana a estas dos historias es que son obras que germinaron en la infancia de ambos autores y que revelan una gran añoranza de ese tiempo pasado que dicen que siempre fue mejor: Carroll la infancia con sus hermanas; Barrie el amor de una madre, ya que la suya nunca se lo dispensó al recluirse encerrada en la pena por la muerte prematura del hermano mayor del escritor, qué falleció cuando éste contaba seis años.

Siempre he pensado que el entorno femenil y amable de Lewis Carroll creó en él una añoranza que luego se trasformó en su atracción por las niñas y el mundo de éstas, pues no sólo fue la famosa Alicia Liddell su inspiración y musa, hubo muchas más niñas, como lo demuestran la cantidad de fotografías que llegó a realizar no sólo de Alicia. En la época en la que él viviera su interés por las niñas sus amistades infantiles, pero nunca niños, a los que aborrecía, sorprendentemente jamás despertó sospecha alguna en los padres de las criaturas, quienes consideraban del todo normal el interés de tan respetable señor, que nunca se casó, con sus hijas.

No se me tache de mal pensada; poco antes de morir, rogó a cierta pintora amiga que destruyese una colección de cuadros pintados con niñas desnudas y que él le había encargado realizar.

En cuanto a James Matthew Barrie, el niño que nunca creció (era de pequeña estatura), transformó a Wendy en su “madrecita” literaria a través de la figura de unos niños, los niños perdidos de la isla de Nunca Jamás, todo puro simbolismo que empezaría a encarnarse en la familia Llewelyn Davies, en sus hijos, todos varones, y en Silvia, la madre de éstos. Gran amigo de la familia, acabó convirtiéndose en el tutor de los niños al fallecimiento de sus padres. Podríamos decir que entonces fue cuando verdaderamente nació Peter Pan en la mente de Barrie.

Desconcertantes caminos por los que transita la imaginación de los escritores.

Estrella Cardona Gamio
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