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Su novela La Papisa recrea una historia de 1.200 años de antigüedad
Rafa Limones y la opacidad de la Iglesia

martes 1 de noviembre de 2022
Rafa Limones
Rafa Limones: “La Iglesia es el único o uno de los pocos estamentos a nivel mundial que no permite a la mujer tener las mismas oportunidades que los hombres dentro de su dogma”.

Cuentan que hace doce siglos una mujer ocultó su verdadera identidad bajo una apariencia masculina, se hizo pasar por sacerdote católico y, tras atravesar una serie de circunstancias, fue ascendiendo en la Iglesia hasta convertirse en Papa. Muchos son los que han escrito refutando esta historia o defendiendo su veracidad; el escritor Rafa Limones ha recorrido archivos y bibliotecas para acopiar datos de las más múltiples fuentes y, como resultado, ha escrito una novela histórica que apasiona al lector por su ritmo y por la naturaleza de los hechos de los que se ocupa.

Versado especialmente en los conflictos de los siglos XIX y XX, el autor español se declara un amante de la geopolítica y sus efectos globales. Ha colaborado en diferentes medios con artículos de opinión y ha escrito diferentes ensayos sobre la historia de España, Cataluña y Arán.

Nacido en Lleida en 1972, Limones cursó estudios en Filología e Historia en la Universidad de Lleida (UDL), pero ante todo es un apasionado de la historia. Ya en dos ocasiones ha vertido esa pasión en sendas novelas, La opción Wesser (2017) y La sangre de las rocas (2019), y vuelve a hacerlo ahora con La Papisa.

 

Lee también en Letralia: reseña de La Papisa, de Rafa Limones, por Alberto Hernández.

La Papisa, mito o realidad

—Tu novela narra la historia de Johannes Anglicus, nombre con el que se supone que una mujer de la Edad Media se hizo pasar por hombre y, puesta en las circunstancias y el momento indicado, se convirtió en el Papa. ¿Cuánto de cierto y cuánto de leyenda hay en este episodio?

—Complicado. Por sistema, la Iglesia niega cualquier tipo de existencia de una mujer en su historia, sin embargo hay pistas que dicen lo contrario. No es una historia que haya salido a la luz en el siglo XIX, ya se habla de “la Papisa” en documentos con varios siglos de antigüedad; si es mito o leyenda, sólo lo sabe la Iglesia.

“La Papisa”, de Rafa Limones
La Papisa, de Rafa Limones (2022). Disponible en Amazon

—Leyendo La Papisa es posible sumergirse —gracias a las descripciones, los modos, incluso las acciones de los personajes— en una época de la que nos separan mil doscientos años. ¿Puedes hablarnos del trabajo de investigación que involucró esta obra?

—Es complejo hablar del Medievo en Europa. Los territorios cambiaban de nombre de forma asidua tomando las señas de los diferentes señores, duques o reyes, los usos y costumbres no quedan claros según la zona donde nos ubiquemos, lo que os puedo decir es que no es un trabajo que pueda hacerse sin acudir a diferentes escritos antiguos que sólo pueden verse en archivos o bibliotecas, para un trabajo así la red no ha sido muy útil por su falta de veracidad.

—Si bien la historia de Johannes, o Juana, suele estar ligada a la burguesía de la Edad Media, el personaje que creas en La Papisa no desciende de padres acomodados. ¿Cómo decides este cambio en la construcción del personaje?

—Según la historia paralela a esta, Juana no sólo era hija de padres acomodados sino que además, era hija de un pastor anglicano y habría sido su madre la que la introdujo en la lectura, a escondidas de su padre. Respetando al máximo esta versión a mí me parece algo inverosímil, ya que si en la época que nace Juana la educación está prohibida para las mujeres, ¿cómo fue posible que fuese una mujer, nacida mucho antes que ella, quien la ilustrase? No me parece posible, de ahí el giro en este mito.

 

Lee también en Letralia: primer capítulo de La Papisa, de Rafa Limones.

La Iglesia contra las mujeres

—Una representación de la Papisa como símbolo de la sabiduría, la meditación y la reflexión interior, forma parte del Tarot. ¿Cómo ocurrió esto?

—No queda claro que la “Sacerdotisa” del Tarot sea “la Papisa”. Todo surge a partir de un dibujo que no está fechado y que al parecer reivindica la falta de protagonismo de la mujer en la Iglesia; se da por hecho que son la misma al representarse bajo palio; sin embargo, no tengo prueba alguna de que esto sea así.

—En el presente vivimos tiempos turbulentos, con una resignificación de los géneros y una nueva valoración de la mujer en el contexto social. En este sentido, ¿tiene La Papisa algo que decirnos? ¿Es posible establecer paralelismos entre su historia y el presente? ¿Ha sido esa de alguna forma tu intención?

—Sin duda. La Iglesia es el único o uno de los pocos estamentos a nivel mundial que no permite a la mujer tener las mismas oportunidades que los hombres dentro de su dogma, no sólo la cristiana sino todas ellas. La Iglesia debería ser un ejemplo a seguir y no lo es; al contrario, sus “políticas” están más cercanas a las de algunas dictaduras que a las de las libertades de las que disfrutan las mujeres de Occidente. Dos mil años son muchos años, tiempo para adaptarse a los nuevos tiempos han tenido.

 

El reto principal a la hora de escribir sobre el siglo IX es la falta de información fiable.

Rafa Limones, lector

La Papisa es tu tercera novela después de La opción Wesser, que transcurre en la Alemania de entreguerras, y La sangre de las rocas, donde exploras los cambios en España tras la muerte de Franco. ¿Qué retos representó para ti, como autor, saltar del siglo XX al siglo IX? ¿Qué diferencias apreciaste entre contar historias tan relativamente cercanas y luego abordar algo que ocurrió —o no— en un tiempo que de tan lejano ignoramos casi por completo?

—El reto principal a la hora de escribir sobre el siglo IX es la falta de información fiable. Sobre la Alemania nazi o sobre el franquismo brotan datos de cualquier lugar. La principal fuente de información del Medievo es, de nuevo, la Iglesia, por lo tanto lo que ella eliminó en su día y la falta de escritos de pensadores que no tuviesen que ver con el clero es poca. La falta de transparencia de la Iglesia, sumada a la quema de libros y escritos perpetrados por la Inquisición a partir de 1185, hacen difícil adentrarse en temas que seguramente nos apasionarían como autores y lectores.

—La mejor novela histórica es la que, con un lenguaje directo, logra transportar al lector a la época, y nos parece que La Papisa cumple con esta condición. Sabemos que desde siempre has sido un aficionado a la historia, pero en materia de novela histórica, ¿cuáles son tus lecturas? ¿Cuáles te han influenciado?

—Ha llegado la hora de quedar mal. No voy a mentir; aparte de los clásicos de Follet, Falcones, Umberto Eco o Posteguillo, no soy un gran lector de novela histórica ni de ningún otro género. Leo entre ocho y diez novelas al año de todo tipo de géneros, pero no leo toda novela que sale al mercado; eso sí, cualquier biografía, recopilación de archivos históricos o de períodos de entreguerras de cualquier siglo, lo devoro con impaciencia, soy pues más lector de ensayos que de novela. Como dato, no leí la novela La Papisa Juana, de Donna W. Cross, hasta que di por terminada mi versión. No puedo decir que esté influenciado por ningún escritor, es más el surgir de una idea concreta y en un tiempo concreto lo que me lleva a escribir, o, en su defecto, la vida de alguien por sentirme atraído por su mito o leyenda.

—Después de tres novelas históricas, ¿en qué proyectos piensas? ¿Qué les espera a los lectores de Rafa Limones?

—Tengo muchas ganas de escribir algo que nazca única y exclusivamente de mi imaginación y que no se base en un hecho histórico, por lo que en breve me pondré a trabajar en un nuevo proyecto que mezclará acción y reacción social ante hechos que acontecen a Europa en nuestros días… No puedo desvelar mucho más.

Jorge Gómez Jiménez