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Con Relatos para despertar el corazón dormido quiere hablarle al alma de cualquier edad
María del Mar Gómez Guerra escribe para transformar la palabra en semilla de luz

domingo 22 de febrero de 2026
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María del Mar Gómez Guerra
María del Mar Gómez Guerra: “En ocasiones tengo la sensación de vivir rodeada de máquinas que olvidaron sentir. Esa percepción fue la chispa que encendió mis cuentos”.

Publicado en primera edición en 2007 y con varias reediciones, Relatos para despertar el corazón dormido es un libro capital y representativo de la obra de María del Mar Gómez Guerra, escritora santanderina que ha encontrado en la fábula la herramienta ideal para hurgar en el interior de las emociones humanas. Este conjunto de cuentos ha sido concebido por la autora como una respuesta a la creciente dureza del mundo contemporáneo, en la forma de un mensaje de evolución espiritual y recuperación de los valores perdidos.

Cada cuento —poblado de animales parlantes, árboles que guardan sabiduría ancestral y personajes humildes que buscan una salida moral a su propio extravío— responde a un mismo gesto: recobrar nuestro apego a valores fundamentales mediante historias de apariencia sencilla. La formación de Gómez Guerra en la disciplina de la cuentoterapia, sumada a su experiencia en talleres y actividades educativas, se advierte en la estructura clara de los cuentos y en la transparencia del lenguaje.

En estas páginas, la autora —quien es auxiliar administrativa en un centro hospitalario— ejerce su narrativa desde una convicción profunda: que los cuentos todavía pueden abrir una fisura luminosa en medio del desencanto. Su propósito declarado es sembrar pequeñas semillas de empatía para quienes estén dispuestos a recibirlas, toda vez que Gómez Guerra sostiene una fe indeclinable en todo lo bueno que encierra la naturaleza humana. Sobre estas intenciones, sobre la construcción de los relatos y sobre el modo en que su propia trayectoria vital ha dado forma a este libro, conversa nuestra autora en esta entrevista.

 

“Relatos para despertar el corazón dormido”, de María del Mar Gómez Guerra
Relatos para despertar el corazón dormido, de María del Mar Gómez Guerra (Cantabria, 2020). Disponible en Amazon

Relatos para despertar el corazón dormido: decir verdades con fantasía

Es evidente que tu libro Relatos para despertar el corazón dormido representa un intento de contrarrestar la pérdida de sensibilidad de nuestros días. ¿Cómo surgió el impulso inicial que dio origen a esta colección de cuentos? ¿Qué lugar ocupa en tu vida personal y creativa esa urgencia por “despertar el corazón” de los lectores?

Desde siempre he sentido una profunda tristeza al observar la falta de empatía y respeto hacia todas las formas de vida: personas, animales y naturaleza. Cada uno de los cuentos nació de manera espontánea, como un susurro interior que necesitaba ser expresado.

Surgieron como una necesidad del alma: invitar a los lectores a tomar conciencia de la deshumanización que nos rodea y de la urgencia de volver a sentir. Despertar el corazón es, para mí, una misión vital y creativa. Es la forma que encontré de transformar la tristeza en esperanza y la palabra en semilla de luz.

 

Cada relato plantea un recorrido de caída y revelación, acompañado de figuras que actúan como guías —hadas, árboles, criaturas del bosque. ¿Responde este patrón a una tradición literaria concreta o a tu propia manera de articular la experiencia humana a través de lo fantástico?

Responde a mi manera personal de comprender la experiencia humana a través del lenguaje simbólico y fantástico. Creo que la fantasía permite decir verdades profundas con una suavidad que el lenguaje directo no siempre consigue.

Las hadas, los árboles y las criaturas del bosque representan esa sabiduría interior que todos llevamos dentro. Son voces que acompañan al personaje —y al lector— en su proceso de transformación.

 

La preocupación por la erosión de valores como la solidaridad o la humildad está muy presente en tu obra. ¿Qué experiencias te llevaron a interpretar el presente como un escenario de “corazón dormido”?

Las experiencias de la vida cotidiana. Día a día observo con tristeza cómo se acelera un proceso de deshumanización que convierte a muchas personas en seres movidos únicamente por el poder y el dinero.

En ocasiones tengo la sensación de vivir rodeada de máquinas que olvidaron sentir. Esa percepción fue la chispa que encendió mis cuentos: un intento humilde de recordar que aún somos capaces de amar, comprender y cuidar.

 

María del Mar Gómez Guerra y el honesto lenguaje de la fábula

La estructura de cada cuento sigue una progresión clara: situación inicial, conflicto moral y revelación final. ¿Cómo trabajaste esa arquitectura para evitar la rigidez y preservar la claridad del mensaje?

Mis cuentos nacieron de forma espontánea, guiados por la intuición y la emoción. No quise corregirlos ni pulirlos en exceso para conservar la pureza del primer impulso creativo.

Son relatos sencillos, con un lenguaje directo al corazón. No buscan deslumbrar, sino abrir una puerta interior.

 

¿Cómo decidiste adoptar la fábula como vehículo para transmitir un mensaje ético tan claro?

No fue una decisión racional, sino un impulso interior. En algunos momentos escribí a mano y en otros frente al teclado, dejando que la inspiración tomara forma sin resistencia.

La fábula apareció como el lenguaje más honesto para expresar lo que necesitaba decir. Su sencillez es su mayor fuerza.

 

El simbolismo está muy unido al paisaje: el lago, la encina, los árboles… ¿Cómo escogiste estos símbolos y su relación con cada enseñanza?

La simbología ocupa un lugar esencial en mis cuentos. Elegí cada elemento natural por la resonancia que tenía con el mensaje que deseaba transmitir.

El paisaje no es decorado: es maestro. La naturaleza enseña paciencia, fe, reflejo interior y crecimiento.

 

Muchos de tus personajes encarnan heridas emocionales además de conflictos morales. ¿Cómo concibes la relación entre ética y emoción en tus historias?

Para mí, la ética nace del corazón herido que aprende a latir de nuevo.

Mis personajes no representan vicios, sino almas cansadas. La emoción es el origen de toda conducta. Cuando se rompe, también se quiebra el sentido de lo justo y de lo bueno. Por eso en mis cuentos no hay castigos, sino procesos de despertar. La sanación emocional abre el camino a los valores, como la primavera sigue al invierno.

Cada historia es un viaje donde el sentimiento se transforma en conciencia y la herida en aprendizaje.

 

El encuentro mágico con el relato edificante

Tu trabajo en un entorno hospitalario te pone en contacto con la fragilidad humana. ¿Influyó en la construcción moral del libro?

Todas mis vivencias, tanto personales como laborales, han ido modelando mi mirada y mi forma de escribir. El contacto con la vulnerabilidad me enseñó que cada ser humano libra su propia batalla interior.

Mis cuentos nacen de esa comprensión: no juzgar, sino acompañar.

 

Hablas de cuentoterapia y te defines como “una escritora de sueños en forma de cuentos”. ¿Has encontrado a ese lector donde germinan tus semillas de luz?

Creo que no es el lector quien busca al libro, sino el libro quien encuentra a su lector. No todos están preparados para este tipo de relatos, pero cuando ocurre el encuentro, es mágico.

He vivido momentos en los que una persona ha tomado el libro entre sus manos y ha dicho: “Siento que tengo que comprar este libro”. Ahí comprendo que la semilla ha encontrado su tierra.

 

Tras apostar por la autopublicación y llegar ya a cinco ediciones, ¿cómo valoras la experiencia? ¿La recomendarías a otros autores?

La autopublicación fue un acto de valentía y de fidelidad a mí misma. Muchas editoriales apuestan sólo por autores consagrados y reducen al escritor novel a cifras y porcentajes.

Yo elegí creer en mi obra y acompañarla personalmente en su camino. Ha sido un aprendizaje exigente, pero también una experiencia de libertad. Recomiendo a todo autor que sienta el impulso de compartir su voz que no espere permiso para hacerlo.

 

Aunque está dedicado a los niños, ¿qué tiene que decirle Relatos para despertar el corazón dormido al lector adulto?

Mis cuentos, aunque tengan un tono infantil, hablan al alma de cualquier edad. Invitan a la reflexión y a recuperar valores olvidados como la empatía, la humildad, la solidaridad y el amor.

El lector adulto encuentra en ellos un espejo donde reconocerse y una oportunidad para volver a sentir. Porque nunca es tarde para despertar el corazón.

Jorge Gómez Jiménez

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