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La luz de Brines en Cenizas y misterio

jueves 27 de mayo de 2021
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“Cenizas y misterio: escritos sobre Francisco Brines”, de Alejandro Duque Amusco
Cenizas y misterio: escritos sobre Francisco Brines, de Alejandro Duque Amusco (Renacimiento, 2021). Disponible en Amazon

Cenizas y misterio: escritos sobre Francisco Brines
Alejandro Duque Amusco
Entrevistas
Editorial Renacimiento
Colección Los Cuatro Vientos
Sevilla (España), 2021
ISBN: 978-8418387692
188 páginas

Alejandro Duque Amusco, poeta y crítico, nacido en Sevilla en 1949, goza de un gran prestigio por su obra poética y de investigación. Ahora se asoma a la mirada de Francisco Brines, a quien le dedicó la tesina en 1975, para después centrarse en una tesis sobre Vicente Aleixandre.

En Cenizas y misterio respira Brines, escuchamos su voz a través de las opiniones, comentarios, investigaciones de Duque Amusco. Hay una confluencia entre dos amigos, que van dialogando en un mundo donde ya declina el paso del tiempo y de la vida.

Desde el comienzo de este libro, que es ensayo e investigación, late la respiración de un Francisco Brines que ha hecho de su poesía un espacio de meditación acerca del paso del tiempo y de la pérdida de la felicidad tras la niñez. Nos encontramos con una entrevista de Duque Amusco a Brines donde perfila su mirada, sus obsesiones, como cuando habla del mar y dice el gran poeta valenciano:

Pienso que si en el más allá tuviéramos la posibilidad de ver por una rendija algo del mundo que dejamos, esa visión del mar, la desnudez del mar, con el movimiento de las olas, sería la que más me confortaría y más me emocionaría.

Como si el mar lo fuera todo y expresara la vida en su continuo suceder, Francisco Brines sabe que el mar es pensamiento, luz y sombra de la vida. Pero aún más en la entrevista ya que habla de la sátira, un tema novedoso en este estudioso de su obra y amigo. Duque Amusco toca este tema en el libro y pone ejemplos y Brines dice en la entrevista:

La sátira siempre es lenguaje indirecto, como lo es el lenguaje poético. Ahora bien, en mi caso, la poesía satírica no va exactamente en esa dirección, sino que es una crítica sobre la condición del hombre singular y concreto.

Sin duda alguna, en la obra de Brines lo más importante es el hombre y su voz que alienta en la luz de un paisaje levantino, con Elca al fondo. Si desde su primera obra, Las brasas, ya expresa el tema del tiempo y se ve desdoblado en un hombre anciano, su temática sigue constante y va cambiando de planos, pero mantiene su primer impulso de hablar de la vida y de su continuo devenir.

Este libro de Alejandro Duque Amusco aporta nuevas miradas, otros planos que abren un nuevo Brines.

Duque Amusco habla de poemas concretos en su libro: “Tú con trajes de satén” y “Epigrama a un epigramático”, dos poemas no incluidos en Ensayos de una despedida, pero sí presentes en Poemas excluidos, pero también ese artículo de Brines publicado por El País el 14 de enero de 1981 titulado “Una mirada al fútbol desde Daniel Solsona”, que el crítico e investigador sevillano reproduce. Podemos ver a un Brines distinto, que entiende de fútbol.

Es una de las cualidades de este libro, encontrar algunos poemas no comentados en otros ensayos, reivindicar este Brines satírico, que ama el fútbol como también los toros. En el artículo fustiga a presidentes de clubs, porque Brines tiene también ese toque incisivo, que parece alejarlo de esa voz meditativa y reposada que todos conocemos.

Sin duda, este libro de Alejandro Duque Amusco aporta nuevas miradas, otros planos que abren un nuevo Brines, pero no demasiado distinto del que conocemos, sino aquel que expresa su opinión con vehemencia en momentos determinados. En mis múltiples conversaciones con él recuerdo ese tono algunas veces, la educación, el respeto, lo que ha de ser justo siempre ha prevalecido en la vida y la obra de Francisco Brines.

Y la religiosidad de base, cuando Brines estudió con los jesuitas y ese mundo que se descompone, porque descubre el niño que fue la culpa del adulto, el dolor y la pérdida. Como señala Duque Amusco: “La palabra poética en Brines funda su sentido en las remotas fuentes de una religiosidad originaria”.

“El rezo se hace verso”, como dice Brines, porque la poesía es ya una creencia, una vocación, una llama y un encuentro. Precisamente, este libro aporta temas interesantes y novedosos, pero además oímos a Brines, lo escuchamos cuando Duque Amusco, con estilete fino, va trazando el cuadro de una obra que no había culminado. El título de este libro publicado por Renacimiento con una portada donde Brines sale de un claroscuro que parece que nos mira fijamente, es, desde luego, un canto admirativo al maestro.

Duque Amusco, que ya conocía muy bien la obra del maestro y también ha gozado de su amistad, se une a otros estudiosos de Brines, como Gómez Toré, Andujar Almansa, Olivio Jiménez o David Pujante, entre otros, para que la obra de Brines siga viva, latiendo, porque sus versos ya son eternos para todos.

Pedro García Cueto
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