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El fin de las historias
(sobre La crisis de la narración, de Byung-Chul Han)

sábado 18 de enero de 2025
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Byung-Chul Han
Para Byung-Chul Han, hay un dispositivo deliberadamente diseñado para que opinemos, participemos desde el “me gusta” y disfrutemos el dulce sabor de una libertad merecida y plena. Detrás de esa sensación, late el tejido de poder.

“La crisis de la narración”, de Byung-Chul Han
La crisis de la narración, de Byung-Chul Han (Herder, 2023). Disponible en Amazon

La crisis de la narración
Byung-Chul Han
Ensayo
Herder Editorial
Barcelona (España), 2023
ISBN: 978-8425450433
112 páginas

El arte de narrar hoy se acerca a su fin, y esto porque está desapareciendo lo que es el lado épico de la verdad, es decir, la sabiduría.
Walter Benjamin.

Releyendo a Walter Benjamin (1892-1940), el filósofo surcoreano Byung-Chul Han vuelve a escribir otro libro para su prolífica producción. En este caso, se detiene en la paulatina desaparición de las narraciones que las sociedades se transmiten para sostener los hilos entre el pasado y el presente. La crisis de la narración aborda esta crisis como pérdida: “Las narraciones nos acomodaban en el ser, es decir, nos asignaban un lugar y hacían que estar en el mundo fuera para nosotros como estar en casa, porque brindaban sostén y orientación”. Han se refiere aquí a las historias que pasan de mano en mano, de generación en generación: construcciones de colectivos sociales y frutos de procesos complejos que expresan el modo de sentir de una época. Una trama de múltiples historias (desde la épica bíblica hasta los cuentos con los que una madre o un abuelo hacen dormir a su niño) en las que late una verdad o la intuición de una verdad, un cobijo del ser.

Byung-Chul Han lamenta verificar esa pérdida; vuelve una y otra vez a Benjamin, que la previó, como se advierte en el epígrafe, y encuentra, en lo que él mismo llama “la era digital de la modernidad tardía”, las razones de ese desvanecimiento cultural: el contraste con las formas que impone el presente para que hombres y mujeres cuenten es el revés de las historias narradas; la información instantánea, en medios y redes, con fotos, dibujitos y abreviaciones, colisiona y destruye la construcción social de narrativas:

Narración e información son fuerzas contrarias. La información agrava la experiencia de que todo es contingente, mientras que la narración atenúa esa experiencia, convirtiendo lo azaroso en necesario. Ser e información se excluyen, a la sociedad de la información es inherente una carencia del ser, un olvido del ser. La información es aditiva y acumulativa. No transmite sentido, mientras que la narración está cargada de él.

El filósofo, que dicta clases en Berlín, desde donde escribe, no elude el trasfondo histórico-político de esta evolución (tal vez sería mejor hablar de involución) en el interior de los lenguajes y sus significaciones culturales. Para Han, hay un dispositivo deliberadamente diseñado para que opinemos, participemos desde el “me gusta” y disfrutemos el dulce sabor de una libertad merecida y plena. Detrás de esa sensación, denuncia Han, late el tejido de poder:

En connivencia con el neoliberalismo, se está implantando un régimen de la información, que no está reprimiendo, sino seduciendo. Ese régimen asume una forma inteligente y refinada. No prohíbe ni manda, no nos obliga a callar, nos anima constantemente a que comuniquemos nuestras opiniones, necesidades, predilecciones, a que contemos, posteemos y compartamos nuestra vida, y a que nos guste. La libertad no es reprimida, cae bajo el manejo y el control del poder inteligente. Mientras posteamos, compartimos y le damos al botón de me gusta, nos estamos sometiendo al régimen de control.

La lectura de Benjamin sostiene y vigoriza los análisis de Byung-Chul Han. Cualquier lector interesado podría hallar antecedentes en las investigaciones de la Escuela de Frankfurt (Marcuse, Adorno, Habermas), que señalaba el trabajo “administrativo” de los medios y la “industria cultural” a favor de un totalitarismo oculto y opaco. Hasta las consideraciones de Foucault o Althusser parecen recobrar sentido en los planteos de La crisis de la narración, pero la novedad y el acierto del surcoreano está en la inclusión de su análisis en la perspectiva de la “era digital”, de la que es lúcido crítico desde una veintena de libros para acá. Otro acierto original es focalizar en las prácticas de las narrativas cotidianas una ausencia paulatina que significa una carencia cultural colectiva y una torsión en el uso del lenguaje contemporáneo.

Pero hay otro aspecto más. Sobre el final de su ensayo, pone en relación esa pérdida sostenida y grave de las historias narradas con la decadencia de la filosofía:

La decadencia de la filosofía comienza en el momento en que pretende ser una ciencia, e incluso una ciencia exacta. La filosofía como ciencia abjura de su original carácter narrativo. Se queda sin habla, enmudece. Por eso la actual crisis de la narración afecta también a la filosofía y le depara su final. Hemos perdido la audacia para la filosofía, la audacia para la teoría, es decir, hemos perdido la audacia para la narración. Deberíamos ser conscientes de que, en el fondo, pensar no es otra cosa que narrar, y de que el pensamiento avanza con pasos narrativos.

El artefacto de Byung-Chul Han piensa, plantea y escribe. Invita a discutir, polemiza desde el riesgo, dilucida y recorre frentes diversos del pensar filosófico. En esta ocasión, dice la pena por la narración que se desvanece. Y narra.

Sergio G. Colautti
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