
Wang Hao era un hombre lento en movimientos. Una vez acompañó al rey Wen Xuan del estado de Qi a una expedición militar al norte montado en un caballo alazán. Al amanecer el caballo estaba cubierto de escarcha y no lo pudo reconocer. Él dijo que había perdido al caballo. Lo buscó por todas partes y no lo encontró. Un rato después, salió el sol. La escarcha que cubría al caballo se derritió. El caballo estaba frente a él. Entonces dijo: “Mi caballo está aquí”.
De Bei Shi1
- Historia de las Dinastías del Norte. Compilada por Li Yanshou y otros en el siglo 7.