Servicio de promoción de autores de Letralia
Saltar al contenido

La llamada (huérfana inédita), de Ana María Fuster Lavín
(selección)

miércoles 28 de octubre de 2026
¡Comparte esto en tus redes sociales!

Bienes raíces

especular
con cada hogar que fuimos,
más bien, que maquillamos ser,
por eso de vivir sin raíces
y vender cada trocito de lo inevitable
desnudos hasta el mínimo recato
para arrojarnos al vacío
hasta que broten gritos nuevos
y enmudecer cada soberbia
cada carcomida calma
epidémica y venenosa
que vomita nuestros cimientos.

abonar
la paciencia mientras colamos café;
desayunamos leyendo redes
chismes, pizcas noticiosas
o alguna obligatoria rebeldía
inédita, pero contundente
como aquella primera lección
que nos quitó la venda a supuestos
aprendidos en la infancia,
a veces, sólo algunos,
permanecen incómodos
como un tatuaje
que podemos borrar
a fuerza de hacer
lo correcto

germinar
un poemario
arrancar espinas
y perdonar perdonándonos
sin nostalgias ni rencores
regresar al origen
sabiendo que nunca será el mismo
y aun así creer que se puede
pintar versos mamposteados
de metáforas adobadas
perseverantes,
como esa semilla
que se niega a morir
a pesar de siglos
de sequía

extender
nuestras pisadas
y fertilizar la inocencia
de nuevas generaciones
a pesar de la orfandad
de nuestros errores;
a pesar de tantas pérdidas
llovernos y florecer la memoria
de una libertad por construir:
un nuevo hogar
...............para esta isla

 

Sopa y mandarinas

madurar es reciclar
lo que quisiste ser junto a lo hecho
desmembrar apegos y ausencias
esos que llegaron como accidentes
como “diosmíos” santiguados
........[siendo no creyente]
con irreverencias ingenuas
o contingencias con fecha de caducidad:
esa fe borrascosa para no caer
mientras prendes el televisor
y buscas un “truecrime story”
para comentarlo con nadie

aun así,
eres multitud
escribes historias de terror
y denuncias
microcuentos rabiosos
poemas pesimistas
como la ingenuidad
de esa niña rara aún eres
feliz con sus voces y gatos
y nadie más

eres soñadoramente
disciplinada, insistes en:
esmerarte en esto o lo otro
como querer viajar el mundo
buscar en internet ofertas
de vuelos y hoteles
excursiones aventuras
[lo sabes, el dinero no te da,
disfrutas el morbo de la posibilidad]
pero persistes en ilusionarte
aunque no quede nadie más

y finalmente
importarte una mierda
cada rutina sólo ejecutarla;
hoy prefieres sonreír treguas
endrogarte de palabras y maullidos;
hasta llegar a la casa,
llamar a tu hijo
escuchar cómo fue su día
anhelando que sea domingo
para su visita, risas y abrazos

madurar también es dejar ir...
aunque llores esta nueva soledad
pero satisfecha porque él es feliz

y suspiras
junto a nadie más
abres la nevera,
decides:
un “tóper” de sopa,
que calientas en el micro
mientras descorchas un vino barato
que se vira sobre tu último libro
mientras mondas dos mandarinas
sientes deseos de enumerar
cada palabrota del repertorio
de llorar desesperada
hasta deshidratar ese sentimiento
y, en vez, ríes
madurar también es reírse
de uno mismo
y nadie más

Ana María Fuster Lavín
Últimas entradas de Ana María Fuster Lavín (ver todo)

¡Comparte esto en tus redes sociales!
correcciondetextos.org: el mejor servicio de corrección de textos y corrección de estilo al mejor precio