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Primeros sellos propios de Sark

domingo 7 de junio de 2026
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Una nueva entidad emisora apareció el verano de 2025. Se trata de la liliputiense isla de Sark (Guernsey, Islas Anglonormandas o Islas del Canal), toda una curiosidad turística para los que buscan un lugar tranquilo para disfrutar de la slow life, como les dio por llamar a lugares insólitos, donde la vida tranquila es la que marca el ritmo (como es el caso de la etnia Lo Lo, cuyo pueblecito de cincuenta habitantes ha sido honrado en Vietnam por la Unesco como el pueblo más bonito del orbe). La vida no es que sea tranquila, es que prácticamente no tienes a dónde ir y no hay vehículos; todo transcurre al ritmo de la naturaleza, sin prisas, sin pausas. ¿Y dónde está esa peculiar isla?

Se trata de la más pequeña del grupo de islas, apenas 5,45 kilómetros cuadrados en los que el último censo daba quinientos habitantes y colocaba a Sark con una densidad bien alta: cien personas por kilómetro para tan exigua tierra, donde la historia nos muestra un legendario y arcaico pasado desde que la soberana Isabel I otorgara la carta que posibilitó dotarla de un sistema feudal que llegó hasta el XXI, hecho que le valió ser la última tierra del orbe en acabar con el feudalismo.

Tiene varias peculiaridades. Los únicos vehículos son los tractores, coches de caballos o bicicletas. La mayor parte de su presupuesto la aporta el turismo, que durante la temporada estival (de junio a septiembre) duplica la población siempre y cuando la situación marítima lo permita; casi siempre hay que ir con las pastillas antimareo en el bolsillo, aunque cuando hay mal tiempo la lancha ya no sale y el servicio queda interrumpido hasta que las condiciones de navegación son óptimas; es un corto viaje pero las corrientes, en esta zona del Canal, son siempre imprevisibles.

El 27 de agosto de 2025 Sark entraba con fuerza en la historia de la filatelia con una serie de ocho sellos conmemorativos del 80º aniversario de la liberación. Clic en la imagen para agrandarla.

Otra de sus curiosidades —y por consiguiente su atractivo— es la llegada de centenares de aficionados que acuden para contemplar las estrellas: no hay contaminación lumínica y ese momento mágico, en el que el cielo te arropa, me devuelve a mi infancia feliz cuando me quedaba a dormir al raso en la era de la finca en el Val de Játar, donde la contemplación de la bóveda celeste y las estrellas fugaces eran una de las grandes satisfacciones en aquel mundo rural donde se vivía casi al ritmo de Sark y las zumayas que venían a pasear por la era significaban un gran entretenimiento cuyo premio era atraparlas.

La historia dice que los primeros pobladores fueron una tribu gala de la península de Contentin: los Unelli, que serían sometidos por el Imperio romano hacia el 56 a. C. Desde ese momento los detalles se van multiplicando a pesar de su liliputiense extensión. Numerosos hechos irán haciendo que la isla vaya escribiendo su peculiar y única historia. Con la conquista normanda, en 1066, su destino quedó unido a la Corona británica, aunque desde Francia había escaramuzas como las del siglo XIII protagonizadas por el pirata Enistace el Monje, que tuvo aquí su base.

La Edad Media fue un período relativamente tranquilo, con varias comunidades monásticas en el terreno, que quedaría abandonado durante varios siglos. En 1565 el Señor de Saint Ouen (Jersey) o Helier de Carteret recibía la carta patente de Isabel I, que se la concedía como un feudo a perpetuidad siempre y cuando se mantuviera libre de piratas, y para ello les arrendó cuarenta parcelas a otras tantas familias que tenían que comprometerse a mantener un hombre armado con mosquete para defenderla de indeseables.

Esa división administrativa prácticamente ha perdurado hasta hoy. En la II Guerra Mundial las islas fueron ocupadas por las fuerzas alemanas, un lustro que quedó grabado en quienes estuvieron compartiendo ese minúsculo espacio vital tomado por el ejército hitleriano el 4 de julio de 1940; Sark sería liberada el 10 de mayo de 1945. De ese período histórico son las piezas postales más buscadas, cuando aparecen en las subastas se convierten en ejemplares que despiertan una gran expectativa entre los aficionados a la filatelia, pues son una fuente inagotable de sorpresas para los aficionados e historiadores. En muchos casos esa peculiaridad la conceden los matasellos, que las convierten en joyas codiciadas.

Su histórico Parlamento estaba compuesto por cuarenta sillas para los denominados Chief Pleas; a ellos se les añadirían doce más en 1922 elegidos directamente por los residentes para un período de tres años; se volvería a reformar el 8 de marzo de 2006, cuando se resolvió una nueva legislatura por catorce Chiefs o arrendatarios y otros tantos residentes. Fueron años de fuerte controversia, entre los lugareños, propietarios o arrendatarios originales y el resto de residentes, que acabaría solucionándose el 6 de julio de 2007, cuando el sistema feudal quedaba, sobre el papel, finiquitado, y la reforma política engarzada con la UE en el tema de los derechos humanos. La isla sigue gozando de una peculiar autonomía fiscal que considera residente a cualquiera que esté viviendo de forma continuada durante tres meses, o sea, te vienes a descansar y encima te ahorras impuestos.

Como curiosidad o anécdota, la selección de fútbol de Sark es conocida por ser la peor del mundo, ya que en cuatro partidos que jugó en toda su historia sufrió una goleada de 70-0. Sería un caramelo si jugara en la Fifa, porque al que le tocara en suerte seguro que pasaba a la leyenda por las míticas goleadas.

La segunda emisión agrega, a la serie básica, la flora silvestre insular. Clic en la imagen para agrandarla.

Y llegamos a los sellos, un acontecimiento que no se daba en el archipiélago desde 1983, cuando Alderney comenzó a utilizar sus propios signos postales. El 27 de agosto de 2025 Sark entraba con fuerza en la historia de la filatelia con una serie de ocho sellos conmemorativos del 80º aniversario de la liberación, faciales significativos de aquellos años de penurias, cuatro en blanco y negro y otros tantos en color.

Valores en B/N:

  • 69 peniques. La señora Sibyl Hathaway flanqueada por los soldados alemanes.
  • 92 peniques. Prisioneros de guerra alemanes reparando el camino de La Coupée.
  • 1,37 libras. La señora Sibyl Hathaway con miembros del Partido Británico de Liberación.
  • 1,81 libras. Las tropas alemanas abandonando Sark el 17 de junio de 1945.

Valores en color:

  • 69 peniques. La visita de la corona británica, en este caso la princesa Ana, acompañada por su marido el vicealmirante sir Timothy Laurence, con quien contrajo matrimonio en 1992.
  • 1,37 libras. Ídem, el clásico paseo en la carroza arrastrada por caballos.
  • 1,47 libras. Ídem, pasando revista a los Pensionistas de Chelsea y a los Gurkhas.
  • 1,90 libras. El helicóptero real aterrizando en la pequeña Sark.

La serie fue diseñada por Sue Daly e impresos por Brebner en litografía offset en papel engomado de 110 gramos de la Tully Russel, minipliegos de 8+2 viñetas con la bandera británica y el escudo insular. Hubo sobre de primer día, paquete de presentación y una edición limitada de la hojita, recuerdo que se vendía a 17,50 libras.

La segunda emisión llegaría pocos días después con quince sellos de la primera serie básica y la flora silvestre insular, un total de 8,25 libras impresos también en litografía offset en hojas de veinte efectos por la belga Bpost. Comenzarían a franquear la correspondencia el 3 de septiembre de 2025. Extraordinaria entrada en la historia de la filatelia: en apenas una semana, veintitrés sellos que llevan el nombre de Sark por el mundo.

Juan Franco Crespo
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